Dedicado a todos los patriotas españoles que no se han dejado seducir por nuestras élites afrancesadas y se han resistido a comulgar con la piedra de molino de la hispanofobia, la imperofobia y la leyenda negra.

Allí, sobre el peñascal, en el paraje de la Herrería. Alonso está sentado en la Silla de Felipe II, un trono tallado en granito sobre la piedra del bosque y desde donde se dice que el monarca contemplaba la marcha de las obras de construcción del complejo monumental formado por el templo, el monasterio y el palacio de San Lorenzo de El Escorial. En la Sierra de Guadarrama, sobre las faldas del pico de Abantos, entre las dos Castillas. Calificado en su día como la octava maravilla del mundo. Desde 1984 declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad. Sobre los esbozos del Rey Prudente, once años de trabajos que concluyeron a finales de 1584. Una magnífica obra a cargo de dos de los mejores arquitectos del momento: el destacado renacentista Juan Bautista de Toledo ―nieto de unos judíos de Toledo― y el ingeniero y matemático Juan de Herrera, éste último imprimiendo un estilo propio buscando la pureza de las normas grecorromanas en el proyecto arquitectónico. Dos genios con mayúsculas que se horrorizarían si supieran lo que actualmente se considera “arte” o “artista”.
Después de este alto en el camino, Alonso echa mano de su petaca, se da un lingotazo de brandy de Jerez e inicia a pie los tres kilómetros del camino de descenso hasta el Real Monasterio donde tiene concertada la ilustre y real cita.
ALONSO
Majestad, ¿por qué aquí?
FELIPE II
Desde este lugar goberné a España y al mundo… el centro espiritual de mi imperio. Es un lugar fruto de una promesa por la gloriosa victoria en la batalla de San Quintín, donde derrotamos al principal ejército del rey de Francia. La condescendencia y mi deseo de no humillar a Francia hizo que los Tercios viejos españoles no marchasen sobre París. En agradecimiento por la protección a nuestras tropas que brindó ese memorable día san Lorenzo, prometí al Señor la construcción de un templo y monasterio en este paraje salutífero de El Escorial. La gran preocupación, el desasosiego que me consumía, era el peligro real de que Francia abandonase la fe cristiana cayendo en la herejía protestante. Hace 467 años de aquel memorable acontecimiento. Hoy en Francia hay más de 45 000 iglesias católicas. Sólo por eso mi vida está justificada, ha tenido sentido.
ALONSO
En la España actual, tras cuarenta y tantos años de timodemocracia, el cándido apoquinante ha sido sometido a un proceso inmersivo e integral de desmemoria de España. Sufre una amnesia profunda inducida por la casta ―y a la vez que plaga― política… principalmente.
FELIPE II
Vamos a dejar de lado, de momento, al cándido, pánfilo e infeliz apoquinante, que bastante desgracia tiene con ser el limón que exprimir. Si hoy me dirigiese a los diputados en el Congreso o a los senadores en el Senado y les dijese que antes de ser rey de España lo fui de Inglaterra… ¡les explotaría la cabeza! Desconocen por completo que en el 1554 me casé en la catedral de Winchester con la reina de Inglaterra, María Tudor, hija de Catalina de Aragón ─la hija menor de los Reyes Católicos─. ¡En fin, no le podemos pedir peras al olmo y menos al alcornoque! Esa condena a una peregrinación perpetua como alma en pena durante la breve y efímera noche, de lupanar en lupanar, deja exhausta y con un déficit de atención y memorización a nuestra déspota y parasitaria casta política. Cuando se despiertan no tienen ni el cuerpo ni las ganas de formarse en la Historia de España. Les advertiría que una sobredosis de cocaína y alcohol incrementa el riesgo de mortalidad veinticinco veces, ¡pero quién puede desearle larga vida a quien está arruinando tu nación y tu vida por tierra, mar y aire! De todas las maneras son irrecuperables aquellos para quienes la ignorancia es una virtud. Los perezosos presumen de su incultura. En España los tarugos han llamado a nuestra puerta y les hemos dejado pasar. Son como el perro del hortelano, que ni come ni deja comer. Desde que abandonamos la dictadura, cada nueva ley educativa promulgada por los demócratas de pacotilla, ha tenido el objetivo de aborrecer el conocimiento a través de exigir menos mérito y esfuerzo al estudiante en todas las asignaturas de manera general y específicamente en la de Historia de España. El colmo de los colmos, ¡se penaliza el conocimiento, el mérito y el esfuerzo! Los alumnos brillantes han sido sometidos a la dictadura de la mediocridad. El fin supremo es la ignorancia. Alguien está interesado en que perdamos nuestras señas de identidad individual y colectiva.
ALONSO
¿Qué les pasa a nuestras élites intelectuales y políticas?
FELIPE II
Cuando el director de cine Fernando Trueba ―habiendo recibido del Estado desde 1980 hasta 2015 la friolera de 5 845 954,3 millones de euros― recibe en la hermosa ciudad de San Sebastián el Premio Nacional de Cinematografía 2015, en su discurso (4:02) para la ocasión, suelta una coz en señal de agradecimiento a quien le concede el premio junto al correspondiente parné:
“Con lo cual bueno pasemos a la segunda palabra ‘nacional’, ahí sí que ya tengo un conflicto tremendo pues una palabra que no me gusta nada, no me gusta nada. Yo, mi palabra favorita del diccionario es la palabra ‘nada y mi segunda palabra favorita del diccionario es ‘desertor’. Es decir, yo nunca he tenido ningún sentimiento nacional. Siempre he pensado que en caso de guerra yo iría con el enemigo, siempre. Cuando leía la historia siempre decía, ¡qué pena que España ganará la guerra la Independencia! A mí me hubiera gustado muchísimo que la ganará Francia. Entonces, claro, digo que me den un premio nacional a una persona como yo es medio incorrecto. Yo siempre estaba a favor de que hay que destruir las fronteras. No hay que crear ninguna nueva. ¡Me encanta eso de ‘Médicos sin Fronteras’! Aparte de lo que hacen que es maravilloso, ¡qué nombre tan maravilloso tienen! Y la verdad es que yo nunca me he sentido español, nunca en mi vida, jamás, ni cinco minutos de mi vida me he sentido español. En los mundiales siempre iba con las elecciones de otros países. El único año que me gustó la Selección Española y fui con ella ganó el mundial. O sea, que deberían contratarme para eso. Pero, la verdad es que yo las cuestiones de identidad y nacionalidad tengo muchos conflictos con ellas y con las personas, a veces, bueno, son amigos a veces las personas que la defienden. Pero yo reconozco que incluso culturalmente no tengo identidad”.
Nuestro mantenido quintacolumnista, bien comido y mejor bebido cineasta es un digno representante del mundo de los titiriteros patrios ―salvo gloriosas excepciones― a quienes parece que todo lo español les repulsa, ¡excepto el dinero que se le sustrae de la cartera contra su voluntad al cándido apoquinante neto vía impuestos directos e indirectos, que al fin y al cabo es quien le paga la convidá al afrancesado desertor! En definitiva, unas élites masónicas y afrancesadas, subordinadas culturalmente y sumidas en un complejo de la inferioridad española. Han interiorizado junto con el complejo de inferioridad el mito de que en España no hubo ciencia, ni literatura ni arte. Reniegan de nuestro Siglo de Oro español precisamente porque lo desconocen. Piden perdón públicamente en saco y ceniza por los logros insuperables de la primera Globalización y el legado civilizatorio hispánico, hazaña realizada por el Reino de España. Se está librando una batalla sin piedad por la hegemonía de la Historia. Nuestra ilustre élite afrancesada prefiere en todo caso formar a las nuevas generaciones en la imperofobia, hispanofobia y en la leyenda negra. Como garrapatas, se aferran al relato facilón y ganador. De necios, psicópatas e imprudentes, con sus ambiciones, irresponsabilidades, excesos y maldades estamos más que servidos en la presente España. ¡Tiempos tenebrosos y oscuros nos acechan cuando el inteligente no puede llegar a ser nada y el indigente intelectual cualifica para ministro! No son más traidores porque no entrenan.
La implosión del Imperio español con su hegemonía mundial por tierra y mares junto con su deslumbrante Siglo de Oro en todas las artes y ciencias hizo que España y mi persona se granjeasen infinidad de enemigos, ¡se comían de envidia! Al Turco se le veía venir, se le derrotó y eliminó su amenaza. Pero el peor enemigo de Hispania durante siglos lo ha sido el binomio anglo-francés… hasta este siglo XXI. Mis peores temores se han cumplido, la prole de mis acérrimos enemigos, son quienes han escrito y publicitado mi vida y mi historia. Ha supuesto la mayor campaña de publicidad de la historia, las fakenews las inventaron ellos, ese falso relato, y nuestras apátridas élites fácilmente se han dejado deslumbrar por su mercancía defectuosa, comprándola e ingiriéndola en su totalidad… ¡hasta la última gota! La propaganda ha sido una descomunal fuerza destructora para nuestra gran nación.
ALONSO
¿Toda la clase ilustrada española ha caído presa de la secta anglo-francesa? La ignorancia, por oceánica que esta sea, tiene que dejar emerger alguna isla o islote…
FELIPE II
Ciertamente. Entre nuestras élites, los hay que son sabios y prudentes, incluso ilustrados, quienes no se han dejado engatusar por las milongas masónicas. Ven los abusos, las injusticias, los atropellos, las desigualdades, los padecimientos que encaja con resignación cristiana el pueblo español en la persona del pardillo integral. Sin embargo, por comodidad o conveniencia han escogido el camino ancho y fácil, mimetizándose con el paisaje y disfrutando del calorcito que proporciona el caminar junto al rebaño, alejándose del camino estrecho, sinuoso y lleno de espinos y abrojos, ese mundo frío e inhóspito que sufre quien se significa públicamente en contra de los dictados del Ministerio de la Verdad. En fin, nuestra élite acomodada, se hace la ciega, la sorda y la muda. Quien calla otorga. Vivimos en tiempos de oportunidades… si comulgas con el sistema. Una cosa está clara: nadie medra, ni particulares ni empresas, si critica al régimen. Si quieres ser un triunfador, el modelo a seguir es el de Pepe Álvarez (el Comegambas). Todo este ejército de oportunistas y ventajistas conocen la consigna: para trepar en la España de Perico has de despreciar a España y significarte como creyente y evangelizador de la teología de la Agenda 2030. Recuerda, Perico I lo coloniza todo y a todos mediante las paguicas y subvenciones diversas, Perico, como el Demonio, nos ofrece la paguica a cambio de un acto de adoración –el voto– . Ostenta un ego mastodóntico e incontrolable que pretende acuñarlo en una nueva moneda de euro con su efigie del perfil bueno, donde se inscriba el siguiente lema: “Yo soy yo sólo”. Se vanagloria de ser un hombre divorciado del terruño, no tiene patria ni bandera. Parece obtener placer de su falta de ética y propia degradación. Eso sí, Perico el suspicaz se ofende con facilidad, como un giboso o un enano. Oprime lo dientes cuando se burlan de él.
Se ha permitido que los lobos estén a cargo del rebaño ─el pueblo español─ sin la protección de los perros pastores. Se adolece de un sentido de responsabilidad y lealtad hacia la patria, España. Sin tener valor, nadie se hubiese subido a las tres carabelas, a La Pinta, La Niña y La Santa María para adentrarse en un océano desconocido… sin saber si volvería a pisar tierra firme. Sin el valor de los viejos Tercios que pelearon por España no se hubiese podido construir y mantener un imperio mundial. Tal como reconocía en una carta que me remitió el rey Persa: “Regi qui habet solem pro galero” (al rey que tiene por montera el sol). Queriendo decir que en la extensión de los dominios del rey de España nunca se ponía el sol.
ALONSO
¿Qué necesita España para solucionar sus males?
FELIPE II
Educación… es la pócima secreta. No es lógico ni justo que para conseguir un empleo de conserje en la Administración pública tengas que presentarte a una oposición donde deberás medir tus méritos frente a los cientos o miles de aspirantes mientras que para ser diputado, ministro o presidente de Gobierno no se exija ningún requisito académico o profesional previo. ¡Me consta que hay quien vive de la política y ha ido menos al colegio que Greta Thunberg! De modo que, tenemos una recua de ignorantes, ambiciosos y traidores para administrar nuestra hacienda y nuestra vida. España es una nave que está atravesando las turbulentas y peligrosas aguas del Cabo de Hornos con un fiestero e impostor de capitán, y sin timón… Perico I emperador de España.
Mis primeros años de formación estuvieron a cargo de la emperatriz, Isabel de Portugal, mi madre. Recuerdo una de sus lecciones: cuando de niño discutía con mi hermana, a veces le pegaba, entonces mi madre me reprendía con una bofetada indicándome que esas no eran maneras con una dama. Posteriormente, mi padre, el emperador Carlos I de España y V de Alemania, encargó mi educación a una máquina de repartir estopa, a Juan de Zúñiga, de nada sirvieron mis quejas y lamentos ante mi padre que era un fiel apóstol de la máxima: “la letra con sangre entra”; que fue la exhortación de la duquesa a Sancho Panza, cuando con extrema dulzura éste se autoflagelaba. De latín y humanidades se encargó Juan Cristóbal Calvete de Estrella. Pasé también por la Universidad de Alcalá de Henares. En fin, no deseo aburrirte, pero tuve los mejores profesores de la época en cada materia. Aprendí de mi padre y mi madre lo de rodearme de los consejeros más cualificados, los mejores en cada sector, y también de apartarme de los cobistas y pelotilleros. Cuando tienes un imperio a tu cuidado, debes escuchar todas las opiniones. Siempre me interesó especialmente la opinión del “abogado del Diablo”, el encargado de argumentar en contra de la decisión mayoritaria, ya que lo corriente es dejarse influir por la opinión del grupo, aunque la decisión final me correspondía a mí. ¡Nada que ver con lo que hace Perico el de la Tesis! Finalmente, 1543 antes de abandonar la Península, mi padre me nombró regente de España y de las Indias. Fue entonces cuando me encarga el cuidado de mis hermanas y me envía desde Palamós (Gerona), las famosas Instrucciones ─también conocidas como su testamento político─ sobre cómo debería gobernar el reino, cómo comportarme con mis consejeros, ser leal a la palabra dada y los principios morales y éticos a los que mis acciones siempre deberían estar sometidas. Lo leí y releí hasta aprenderlas de memoria…
ALONSO
¿Qué hay de la archiconocida Inquisición?
FELIPE II
Ni son todos los que están, ni están todos los que son. Por otra parte, no procede juzgar la historia desde la óptica del siglo XXI, con unos valores, creencias y cultura distintos. Podemos y debemos estudiar la sociedad del hombre de Cromañón, pero no podemos juzgarle por cómo resolvía los desafíos a los que se enfrentaba. Nuestra sociedad cristiana había recibido un legado divino en la Palabra de Dios, ¡gran papel que hicieron los domínicos y jesuitas españoles para definir la fe y la reforma de la Iglesia en aquel concilio de Trento! De modo que, lo más importante para nosotros era conservar el texto sagrado y su interpretación oficial lo más intactos posibles para conservar la unidad de la Iglesia y de nuestro imperio. Entendíamos que era fundamental para nuestra sociedad la unidad ─sin fisuras─ de la Iglesia. Y sí, en última instancia, defendimos la ortodoxia a sangre y fuego. Antes de la creación de la Inquisición, en Inglaterra, Francia, Alemania, Italia, y todos los países europeos de la época quemaban y mataban herejes y brujas a destajo… sin ningún tipo de proceso de por medio.
En cualquier caso, la Inquisición la “inventan” los franceses en 1184 para combatir la herejía de los cátaros y albigenses. Es a partir de 1231 empiezan a funcionar los tribunales de la Inquisición, principalmente los domínicos y los franciscanos son enviados a todos los países de Europa.
“En fin, hacia 1255 encontramos la Inquisición en plena actividad en todos los países de Europa Central y Occidental, en el condado de Toulouse, en Sicilia, Aragón, Lombardía, Francia, Borgoña, Brabante y Alemania” (The New Catholic Encyclopedia, volumen VIII, p. 30).
Imputar a la Iglesia la invención y el monopolio de la tortura para lograr la confesión del reo, es desconocer la historia pasada y presente del Derecho. En muchos Estados modernos ─incluso democráticos─ por no decir todos, en mayor o menor medida, hoy se tortura más y “mejor” que en épocas pretéritas. Por ejemplo, “durante los últimos cinco años, Amnistía Internacional ha informado sobre actos de tortura en 141 países”. Sin embargo, volviendo a la tortura en la Inquisición:
“El empleo judicial de la tortura como medio para averiguar la verdad le resulta a la mente moderna tan repulsivo e ilógico que tendemos a ignorar que desde los más remotos tiempos ha sido usada por casi todas las naciones civilizadas. […].
Cierto es que España se resistió a admitir la innovación. En Castilla, que rechazó la antigua Inquisición, Alfonso X, a pesar de su admiración por el Derecho Romano, exigió que la confesión fuese voluntaria e insistió en que, si se obtenía por medio de la tortura, debería ser posteriormente ratificada con plena libertad, sin amenazas ni presión. […].
Hemos de ver cómo en ocasiones los tribunales se excedían en la aplicación de la tortura; pero la creencia popular de que la cámara de tortura inquisitorial era escenario de excepcionales refinamientos de crueldad, de modos especialmente ingeniosos de producir dolor, y de peculiar insistencia en arrancar confesiones, es un error debido a los escritores sensacionalistas que han explotado la credulidad. El sistema era malo en su concepción y su ejecución, pero la Inquisición española al menos no es responsable de su introducción; más aún, por regla general fue menos cruel en su aplicación que los tribunales seculares y se limitó más estrictamente que ellos a unos pocos métodos bien conocidos. De hecho podemos razonablemente concluir que su empleo de la tortura fue menos frecuente, pues su tan científico sistema de quebrantar la resistencia a base de dar largas a sus procesos resultó más efectivo que las más brutales y expeditas prácticas de los tribunales civiles en los que, según nos dice el arzobispo de Granada Pedro de Castro, era notorio que nadie confesaba si no se le sometía a tortura (6).
En este aspecto la comparación entre la Inquisición española y la romana resulta también claramente favorable a la primera. Vamos a tener ocasión de ver las limitaciones que puso al empleo de la tortura, mientras que en Roma era la regla que todos los que confesaban o eran convictos en materias de fe aún debían ser torturados para mejor descubrir la verdad y también a los cómplices. Había, además, muchas clases de casos en que la tortura era empleada por Roma para arrancar la confesión y en que estaba prohibida en España: los que implicaban simple presunción de herejía, tales como solicitación, brujería, blasfemia, etc. Por otra parte, en Roma el in arbitrio judicum se aplicaba no sólo a la especie y duración de la tortura, sino también a su repetición (7). Por tanto, aparece fundada la afirmación de escritores españoles de que sus tribunales usaban poco de la tortura, a diferencia de Italia; al mismo tiempo, en cuanto a su severidad, la frecuencia con que en los juicios hallamos que los acusados la superaban, indicaría que no era habitual llevarla hasta últimos extremos, como tan frecuente era en los tribunales seculares. Ninguna cámara de tortura de la Inquisición disponía de los recursos de aquel corregidor que trabajó tres horas en 1612 para obtener de Diego, Duque de Estrada, la confesión de un homicidio: la tortura del agua, la mancuerda, el potro, hierros candentes para los pies, ladrillos calientes para el estómago y las nalgas, garrotillos utilizados para romper los huesos, la trampa para romper las piernas y el bostezo para distender la boca. Todo esto se empleaba a diario en la administración de la justicia penal (8)” (Henry Charles Lea. [1906, revisión de 2020]. Historia de la Inquisición Española, volumen II, pp. 497-499).
El doctor en Sociología, Rodney Stark, tras un estudio exhaustivo de todos los datos disponibles puso los puntos sobre las íes y desenmascaró a los farsantes tras la leyenda negra de España con respecto a la Inquisición:
“El informe estándar sobre la Inquisición española es en buena medida una sarta de mentiras, inventadas y difundidas por propagandistas ingleses y holandeses en el siglo XVI, coincidiendo con las guerras que estas dos naciones sostuvieron con España, y repetidas desde entonces por historiadores maliciosos o mal informados interesados en confirmar una imagen de España como nación de fanáticos intolerantes” (Stark, Rodney. [2012]. Falso testimonio: Denuncia de siglos de historia anticatólica).
En cualquier caso, en aquella época, los tribunales civiles torturaban y mataban más y mejor, siendo conservador, en una proporción cien contra uno. Una mirada experta a la dimensión de las escabechinas por tribunales civiles ajenos a los tribunales de la Inquisición, el investigador José María Escudero, “el más cualificado especialista de la Inquisición en el campo de la Historia del Derecho”, nos aporta unos datos esclarecedores:
“Baste señalar que la caza de brujas provocó en el continente unas 300 000 víctimas (dos tercios de ellas en Alemania) y unas 70 000 en Inglaterra, o en la Francia revolucionaria de fines del XVIII entre 1772 y 1774, fueron ejecutadas 34 000 personas de las que una tercera parte ni siquiera fue juzgada. Lamentable, pues, lo de la Inquisición, pero las cosas en su sitio” (Escudero, José María. [2001]. La Inquisición Española. pp.34-35. Actas II Jornada de Historia de Llerena).
ALONSO
¿Y la censura, los libros prohibidos?
FELIPE II
Actualmente, como nunca antes en la historia, hay más censura y control absoluto de la población, simplemente porque hay más medios. Es irónico criticar la censura en siglos pasados cuando al mismísimo presidente de los EE. UU., Donald Trump, se le bloqueó la cuenta en Twitter. ¡Si esto le hicieron a la persona más poderosa de la tierra… qué no le hacen al común de los mortales! De hecho, 4 200 millones de personas fueron censuradas en Internet el pasado 2022. Parece que los líderes globalistas han usurpado el lugar de Dios y quieren ser ellos lo que definan lo que es verdad y lo que es mentira, lo que es bueno y lo que es malo para nosotros, ¡que no para ellos! Desaconsejan ─por peligroso y herético─ pensar por uno mismo y tener ideas propias, ¡nos puede salir un chichón! Sobre todo, evitar analizar uno mismo los datos para llegar a conclusiones sin el Tezanos de turno, experto en refritos y platos precocinados con servicio a domicilio incluido. O sea, estamos de facto en una teocracia disfrazada de democracia. La semana pasada, en la cumbre de Davos, la bruja y arpía colocada a dedo y reina de los pelotazos, Ursula von der Leyen, dejó meridianamente claro que a los pardillos pagadores nos van a apretar los tornillos más aún, cortándonos las alas en cuanto a libertad de expresión se refiere… estamos inmersos en el mundo profetizado por George Orwell, en su libro 1984:
“Para la comunidad empresarial mundial, la principal preocupación para los próximos dos años no es el conflicto ni el clima, sino la desinformación y la información errónea, seguida de cerca por la polarización dentro de nuestras sociedades. Estos riesgos son graves porque limitan nuestra capacidad para abordar los grandes desafíos globales que enfrentamos. Cambios en nuestro clima y nuestro clima geopolítico, cambios en nuestra demografía y en nuestra tecnología. Los conflictos regionales en espiral y la competencia geopolítica intensificada, y sus impactos en las cadenas de suministro. La triste realidad es que una vez más estamos compitiendo más intensamente entre países que en varias décadas. Y esto hace que el tema de la reunión de Davos de este año sea aún más relevante. Reconstruir la confianza. Este no es un momento para conflictos o polarización. Este es un momento para generar confianza”.
De modo que, podemos esperar recortes en la libertad, ¡eso sí, en nombre de la libertad! Puntualizado esto, en referencia a la mermada capacidad literaria de la denostada España de mi tiempo, me remito para su defensa a las palabras de don Marcelino Menéndez Pelayo: “Nunca se escribió más ni mejor en España que en los dos siglos de Oro de la Inquisición”. A los afrancesados, les digo: ¡Ahora vas y lo cascas!
ALONSO
Política del agua de la España de Perico I y Agenda 2030.
FELIPE II
Perico I, más que el presidente del Gobierno de España es el representante de las élites globalistas en nuestro país, o sea, el de la Agenda 2030. Me remito a la advertencia infalible de Jesucristo:
“Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con disfraces de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos? Así, todo árbol bueno da frutos buenos, pero el árbol malo da frutos malos. Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y arrojado al fuego. Así que por sus frutos los reconoceréis” (Mateo 7:15-20).
En materia legislativa, nos topamos con la “Estrategia de la UE sobre la biodiversidad de aquí a 2030”, donde uno de los objetivos explícitos es el siguiente: “lograr que al menos 25.000 km de ríos vuelvan a ser de caudal libre”. A pesar de los desmentidos de las ultrauntadas agencias de calificación de noticias ─normalmente en manos de la progresía especializada en poner el cazo─ cuyo ídolo es el tan denostado Tomás de Torquemada, los datos son claros y contundentes. Las matemáticas, como el psicópata, no tienen alma, les traicionan, son crueles y no se apiadan de los pelotilleros recalcitrantes. La organización World Fish Migration Foundation (WFMF), cuyo objetivo es que los ríos fluyan libremente, sin barreras, para que los peces puedan ir a su aire, independientemente del impacto en las posibilidades de supervivencia y las necesidades humanas, controla teológicamente cómo les funciona el negocio publicando anualmente un informe detallado y pormenorizado. En el informe del año 2022, anuncia un nuevo hito en la eliminación de obras hidráulicas en Europa. En la página 6 del informe, presenta una gráfica de barras donde se cuantifican los “logros” por países donde se revela el nivel de fe, de celo y de fidelidad a la política de las élites globalistas obsesionadas en hacernos la vida imposible cuando no darnos el jicarazo letal directamente ―como evidencia el inexplicable incremento de la mortalidad entre las poblaciones una vez pasada la timopandemia del Covid―.
Los datos de la gráfica por país, de mayor a menor, con la cantidad destruida de pantanos, presas, represas y azudes:
- España 133
- Suecia 69
- Francia 45
- Reino Unido 29
- Austria 10
- Finlandia 9
- Portugal 9
- Holanda 8
- Alemania 5
- Irlanda 2
- Bélgica 1
- Letonia 1
- Luxemburgo 1
- Noruega 1
- Suiza 1
- Ucrania 1
Estas cifras no corresponden a un año atípico o a circunstancias excepcionales. La misma fundación (WFMF) en su informe de 2021, aporta unas cifras similares constatando que hay planificada una política de destrucción de estructuras hidráulicas:
- España 108
- Suecia 40
- Francia 39
- Finlandia 16
- Reino Unido 10
- Estonia 7
- Montenegro 3
- Polonia 3
- Bélgica 2
- Alemania 2
- Holanda 2
- Ucrania 2
- Austria 1
- Lituania 1
- Noruega 1
- Portugal 1
- Eslovaquia 1
España, de clima mediterráneo, con sequías cíclicas y recurrentes desde que el mundo es mundo, ya desde antiguo tanto romanos como árabes se preocuparon por el problema y se las ingeniaron para almacenar agua haciendo importantes obras hidráulicas con el fin de abastecer a las poblaciones humanas, la ganadería y la agricultura durante los tiempos de sequía. Pero si alguien se preocupó por desarrollar un plan hidrológico nacional fue el Generalísimo y Jefe de Estado, Francisco Franco (Paco el Rana para los amigos). Construyó unos 150 pantanos ―entre estas 100 grandes presas―, 300 represas y más de 20 embalses. Esto posibilitó el extraordinario desarrollo económico de España en el plano industrial, agrícola, ganadero y humano. Por ejemplo, uno de los beneficios: se almacenaba agua y se generaba electricidad con cero emisiones de CO2. O sea, se destruyen las estratégicas reservas de agua ─no hacen falta atentados terroristas en estas infraestructuras críticas ya que el propio Gobierno de España se encarga de destruirlas─ conociendo de antemano las recurrentes sequías estivales… y la culpa se la echamos al etéreo y esotérico tragalotodo cambio climático. En lugar de ocuparse en implementar un Plan Hidrológico Nacional que vertebre y satisfaga las necesidades de la nación proporcionado agua a precios asequibles para el ingenuo mileurista, se genera escasez deliberadamente y se dispara el precio del agua estratosféricamente para hacerle la vida imposible al pardillo integral. Algunos tienen un plan para generar escasez, hacerse de oro y contribuir al control de la sobrepoblación humana ─en un país como España con un gravísimo problema demográfico por baja natalidad─ mientras hacen la vida imposible a las personas, la ganadería y la agricultura. Si te atienes a los datos, el mayor enemigo y la mayor amenaza a la seguridad nacional de España es el Gobierno de España con Perico I a la cabeza. El psicópata es un zelote entre los zelotes del inicuo globalismo sin alma. Como Atila, por donde pasa no crece la hierba. Su legado será la devastación. Es la viva encarnación de las diez plagas de Egipto. No hay opciones, sin agricultura ni ganadería… no hay alimentos. Sin políticos corruptos la vida es posible pero sin el sector primario… es imposible.
Finalizo con unas palabras de la bruja y mala pécora Ursula von der Leyen, presidente ─por imposición de las élites, que no por el cándido votante─ de la Comisión Europea. Una más del satánico y selecto club del World Economic Forum, de las que de boquilla dicen que vivir más allá de sesenta años es una vulgaridad, una inconveniencia, una inmoralidad, un gesto de egoísmo:
«Hacer que la naturaleza vuelva a ser saludable es clave para nuestro bienestar físico y mental y es un aliado en la lucha contra el cambio climático y los brotes de enfermedades. Está en el centro de nuestra estrategia de crecimiento, el Pacto Verde Europeo, y forma parte de una recuperación europea que devuelve al planeta más de lo que le quita».
ALONSO
¿Qué puedes decir de la moral?
FELIPE II
Sin moral no es posible la vida en sociedad y el ser humano se convierte en un animal, en un depredador o en una presa. Una vez marginado Dios, los creadores de la nueva moral woke ─en realidad es la ausencia total de moral─ han desplazado a san Agustín por el ultramundo de Almodóvar. Decía Aristóteles que el hombre que no necesita a nadie sería Dios o una bestia salvaje, yo añadiría y quien no necesita moral. Las élites se regocijan en llevar a la sociedad y al individuo hasta el último muro de la degradación, al lodazar de la depravación, no hay más allá. Un mundo subterráneo y amoral, húmedo, hediondo, repulsivo y obsceno. Un mundo sin empatía ni sentimientos y sin necesidad de respetarse uno a sí mismo. Hundiéndonos en sentimientos destructivos; el odio, el rencor, el desprecio, la inquina y la rabia. Un mundo sin ley, sin conciencia, donde las apetencias y deseos nos gobiernen, sin reparar en los demás. El mundo donde no se pide permiso, el mundo del depredador. La selva.
Epitafio de la Verdad
Aquí yace la verdad
a quien el mundo cruel
mató sin enfermedad,
porque no reynase en él
sino mentira y maldad.
