
«Tezanos no engaña ya a nadie, lo conocíamos del PSOE de Valladolid, pero dio un salto mortal de necesidad a la política nacional»
Sé que todo lo que pueda decir el pueblo español, frente a los diez o doce mil voceros convocados por el PSOE frente a su sede, en arrobada exaltación del nuevo caudillo, y que fueron acarreados en autobuses, no será escuchado por sus oídos sordos. Solo los despeja, sus tímpanos, para escuchar letanías exaltadoras, en forma de gráficos ascendentes, de su gran y valorado alfil, fabricante de encuestas ensoñadas. Sobre todo, porque nada le importan sus detractores, al igual que sus propios peones.
Estas piezas de la política, extraña y descolocada, tendrán que esperar impertérritos y confiados, las próximas elecciones, para poder oír bien el rumor contrario, mayoritario, a la continuidad de su líder. Y esto, por mucho que haga cábalas y apuestas, más soñadas que reales, su apuesto y leal mandoblero de realidades, como lo es Tezanos, el aprendiz de “sibila”, armado con sus encuestas algo manipuladas e incorrectas.
Este sociólogo no engaña ya a nadie, lo conocíamos del PSOE de Valladolid, pero dio un salto mortal de necesidad a la política nacional. No ha tenido en cuenta, ni tampoco en Cuenca, como dirían los “Martes y Trece” que no es lo mismo jugar a las tres en raya en el patio de su casa, que en el parque de la capital del país. Ahí, se enfrenta a otros jugadores que, también cuentan con referentes para obtener resultados mucho más realistas, por desafectos a los resultados. No es que haya medios de comunicación que, estén sistemáticamente contra su persona, algo que puede pensar, es que, vivir en una irrealidad como la que él habita es perjudicial para su salud mental personal, y también democrática.
La normas de la democracia española, recogida en la Constitución del setenta y ocho, que yo como muchos otros tuvimos la satisfacción y suerte de votar, no se las puede uno pasar, por muy presidente electo que sea, por la entrepierna a libre albedrío y gusto. ¿Y esto por qué? Pues verá usted señor Presidente del Gobierno, porque esta ley de leyes es la que garantiza lo que es el país, los españoles, las instituciones y las reglas de convivencia.
Si a su excelencia no le interesa esto, sepa que lo mínimo que debería pasarle es ser detenido por las fuerzas de seguridad del Estado, y esto está bien, porque no afectaría al resto de Españoles que se atienen a dicha Constitución. Pero ojo ¡oiga! que siempre pueden convivir con usted en su país otros individuos, que no estén dispuestos a que su excelencia haga de su capa un sayo y que reaccionen bastante mal, frente a su “yoyoismo” autoritario. Entre otras cosas porque la Unión Europea no nos lo va a permitir, jugar por libre, y dejarla en segundo lugar. Si esto ocurriera vaya usted olvidando los fondos Europeos que por el momento sostienen nuestra economía.
Un país sin gobernantes, puede resistir, incluso cinco días como ha experimentado usted, sin perecer. Hasta puede hacer chanza y chistes del hecho, ¡se harán!, pero no se puede jugar a ser un Dios del Olimpo, sin que te acabe partiendo un rayo del propio Zeus. O una buena bofetada de defensa Constitucional. La separación de poderes, duele en las autocracias sí, pero duele mucho más caer directamente al Averno, así sin paracaídas.
Es por esto por lo expuesto desde el principio que sé que todo lo que pueda decir el pueblo español, frente a los diez o doce mil voceros convocados por el PSOE frente a su sede, en arrobada exaltación del nuevo caudillo, no será escuchado por sus oídos sordos. Solo despejará , sus tímpanos, para escuchar letanías exaltadoras, en forma de gráficos ascendentes, de su gran y valorado alfil, fabricante de encuestas ensoñadas. Sobre todo, porque nada le importan sus detractores, al igual que sus propios peones. Estas piezas de la política, extraña y descolocada, tendrán que esperar impertérritos y confiados, las próximas elecciones, para poder oír bien el rumor contrario, mayoritario, a la continuidad de su líder. Torres mas altas han caído y caen por este cielo Olímpico universal, lo malo es que a veces caen coleando y haciendo demasiado daño. Los rayos solo los contrala Zeus y ¿Dónde estará? Vaya usted a saber. Por cierto, nadie nos va a quitar la “libertad de expresión”, es casi lo único que nos hace humanos, eso y la capacidad de pensar de la que algunos al parecer carecen.

