Del aspecto neoténico y el poder. Por Rodolfo Arévalo

Del aspecto neoténico y el poder.

«Otra forma de conseguir colocación de alto nivel es la que usa el individuo que engaña a los demás, haciéndose pasar por paloma, cuando realmente es un halcón»

Para que un ser humano reúna las cualidades que lo hacen más humano, debe poseer en gran medida, lo que se llama aspecto neoténico, o sea, algo infantil. Es curioso que los Neandertales debieron vernos, a los Cromañón como infantes, incluso de adultos. Esos rasgos que se han generalizado entre los seres humanos, no alcanzan de manera total y global a muchos miembros de la especie. Por eso las personas que carecen, en parte de ellos, tienen menos posibilidades sociales y no son en general muy bien valorados por todos lo demás fuera de su grupo de nivel intelectual.

 

Por lo general cuanto más elevado es el nivel social y cultural de una persona y por ende su nivel de compresión de los otros y de sí mismo, también será más integrable entre otros seres humanos aunque no coincidan sus caracteres tanto, con los de sus iguales, y por supuesto con los que son más inteligentes. Esto se debe a que la inteligencia humana es aglutinadora de los sentimientos que nos hacen más Homo Sapiens.

 

Cuidar de los demás, repartir la comida y la jefatura, colaborar en las tareas del asentamiento grupal, en beneficio del conjunto de sus integrantes, se convierte en algo no solamente necesario, más bien imprescindible. Es este hecho lo que probablemente nos convirtió en seres colaboradores y mas inteligentes, con una capacidad de supervivencia muy superior a otras especies, incluso también de índole pre humana. Es por eso que los individuos violentos, tanto físicamente, como psicológicamente, no suelen llegar a ocupar altos cargos sociales, salvo rarísimas excepciones que permiten hoy en día la cercanía a otros que sí poseen en parte esas cualidades. Pero por desgracia, podemos apreciar que sí que hay individuos sin muchos escrúpulos que se abren a esos niveles usando cualquier manera.

 

Otra forma de conseguir colocación de alto nivel es la que usa el individuo que engaña a los demás, haciéndose pasar por paloma, cuando realmente es un halcón. Para entender mejor esto, debería el lector dar un repaso al libro “El gen egoísta” de Richard Dawkins. No suelen ser estos individuos bien vistos y aceptados por los grupos en que se integran, salvo porque poseen una capacidad de engaño fuera de lo normal, la misma que le permitió escalar a los puesto de jefatura. Usará estos, para que sus allegados lo vean como un sujeto, perfecto en sus capacidades y adecuado para dirigir al grupo. Esto tiene además una ventaja, de carácter marcadamente sexual. Son buscados estos individuos en general por las hembras que, ahora no necesariamente por su poder físico, aunque no es descartable, sí porque psicológicamente buscan en la pareja un defensor, frente a agresores, tanto de ella como de su prole.

 

Es por esto por lo que en las sociedades actuales la mayoría de machos e incluso en mayor medida las hembras son neoténicas. Cuando ves una cara humana con estas características, las ves confiables, protectoras y amables. Cuando no se aprecia esto, producen el efecto contrario. Lo que no llego a entender es ¿cómo hay presidentes de gobierno, tan neoténicos como puedan serlo Trump o Macrón, e incluso Le Pen, y no otros de caracteres menos infantiles, como en la España actual? No sé, será que muchos españoles, están más evolucionados y han dejado la neotenia, buscando en rasgos más agresivos a quienes pueden dirigirlos. Como siempre digo ¡vaya usted a saber!

 

Y es por todo esto por lo que comenzaba diciendo que Para que un ser humano reúna las cualidades que lo hacen más humano, debe poseer en gran medida, lo que se llama aspecto neoténico; o sea infantil. Es curioso que los Neandertales debieron vernos, a los Cromañón, como infantes incluso de adultos. Esos rasgos que se han generalizado entre los seres humanos, no alcanza de manera total y global a muchos miembros de la especie. Por eso las personas que carecen, en parte, de ellos, tienen menos posibilidades sociales de altura y no son, en general, muy bien valorados por todos lo demás fuera de su grupo de nivel intelectual. Otros como hemos comprobado algunas veces, sí son muy valorados entre sus pares políticos. Y no sé si para los demás, pero a mi me parece un problema, porque el nivel intelectual en general, no tiende a subir, más bien parece que va decayendo poco a poco.

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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