Conversaciones en el andamio. Encuesta flash sobre el fantasma de Perro Sanxe. Por Francisco Gómez Valencia

Encuesta flash sobre el fantasma de Perro Sanxe.

«En el PSOE todo es mentira. A ver lo que tardan en matarse con los comunistas por el correspondiente ataque de cuernos»

Estaba comprando el pan donde Ramón y me acordé de que a esa misma hora comenzaban los festejos conmemorativos para celebrar la libertad en España desde 1975 según los nuevos juglares rojos. Así como disimulando me fijé en los clientes que aguardábamos en la cola y efectivamente me dio la impresión de que todos al menos en ese mismo instante éramos libres no sé si gracias al PSOE, aunque mucho me temo que la Historia verdadera dice que va a ser que no.

La señora María del numero 12 de la Calle del Rosario llevaba unas zapatillas de running la mar de guapas facturadas al menos por el Rey Baltasar del top manta, aunque la muy pobre iba haciendo el ridículo porque la sobraban al menos dos números. Lo curioso es que lo de ser singular según me cuentan parece que no la viene de ahora, pues cuando tomó posesión de la casa con Franco ya vestía igualmente como la salía de ahí mismo. El siguiente en la cola del pan era Manolo el del 24 de mi misma calle y vestía su habitual gabardina color camel oscuro con el gracejo que Dios le otorgó. Sin duda esa gabardina es del antiguo régimen pero nadie nos atrevemos a preguntárselo. Mientras, la mujer del panadero nos agradecía la visita ofreciéndonos un minúsculo minisaladito de sobrasada con su habitual y característica sonrisa, por lo menos propia de los autóctonos de los alrededores del Machupichu (ya tú sabes mi’jo…) Debe ser de algún país de América Latina por el tono de su voz y eso, pero no se le nota nada raro por ello, se ve que allende los mares también nacen libres e iguales así como nacimos los hijos del franquismo. 

Delante de mí, parloteaba doña Regina de lo bueno que le había salido este año (otro más) el roscón de reyes a Ramón, aunque se la escapó recordar lo mucho que le gustaba a su señora madre desaparecida ya hace varias décadas y, lo ricos que los hacía el abuelo Ramón (de la segunda generación de los Ramones panaderos si hacemos caso al cartel de la calle), allá por los sesentaitantos largos cuando se vino a la colonia gracias a que el Ministerio de la Vivienda la adjudicó a ella y a don Sebastián (su difunto marido y sargento 1° de Infantería ) el piso. Se ve que ya por entonces también eran libres para comer roscón y el Estado (¡oh la la!) construía casas y las entregaba de verdad. 

Las viviendas de Franco

A mis espaldas acompañándome estaba mi querido y pesado vecino “el aberroncho” (lo conocerán porque les he hablado muchas veces de él. De hecho es el que saluda diciendo ¡oh la, la! hasta al apuntador), pues ni corto ni perezoso pidió dos barras (pistolas las llamamos en Madrid porque somos así) y me las endiñó “pal’,pelo” y que al centro que se iba, por la gloria de su madre a apretarse nada menos que unos churros mañaneros a la Glorieta de Embajadores, justo al lado de donde estaban las gallinejas de toda la vida y que ahora, creo que hay una tienda de Cáritas donde se vende ropa de segunda mano. ¿Pero a dónde vas con el frío que hace? A cogerme el 55 y desayunar donde siempre que para eso estoy jubilado y puedo hacer lo que me sale del bolo –me respondió– ¿Qué pasa que antes no lo hacías? Igual, lo que pasa es que ahora es mi mujer la que me dice que me pierda hasta las tres. ¡Jajaja! Otro que parece libre mientras que no le llame al orden la contraria, aunque créanme que lo llevan bien.

Al salir ya con mi pan y el de mi vecino para entregarlo en mano (como el de Amazon) a su señora a la que volvía para casa, me encontré al señor Julián echando un anisete en la mesa de afuera del bar de al lado del súper… ¡Don Francisco! ¡Coño Julián, feliz año! ¿Qué haces? Pues aquí echando el rato mientras la señora hace unas compras. Muy bien hombre –le dije mientras me colocaba la bufanda–. ¿Qué, echando una copichuela para entrar en calor? ¡Hombre claro, y un cigarrillo pal’pecho, jajaja! Bueno hombre, bueno… 

Toda la vida lleva haciendo lo mismo, se ve que antes tampoco había restricciones ni para echarse un anís ni para fumarse un cigarro en la calle. ¿Qué, a la mujer no la invitas? –le dije para picarle– ¡Si hombre si! Ahora cuando salga se tomará lo que quiera, como ha hecho siempre. Vaya –pensé yo–, esta debía ser libre también antes del 75 porque a la vejez viruela no la veo yo muy controlada por el marido, más bien al revés, pues ella es quien paga la cuenta y echa las broncas. Bueno te dejo que me estoy quedando pajarito. ¡Venga adiós, adiós! –Me dijo Julián a la par que se me cruzaba doña Amelia–.

¡Doña Amelia buenos días! ¡Buenos días guapo! –Me dijo sonriendo– ¿Qué, a dar un paseíllo? Corto que hace mucho aire y me da rabia porque ayer fui a la peluquería. Nada mujer  usted siempre tan guapa. Claro, como siempre que para eso me cuido –me respondió –. Pero usted siempre está bien! Anda y por qué no! –Me replicó– ¿Me acompañas a la frutería de los “pakis”? Venga y así cojo unos kiwis –la respondí–. Mientras avanzábamos a paso de hormiga, le pregunté que, qué tal habíamos comenzado el año –a lo que me contestó–. Como siempre hijo, como siempre, tirando pa’lante, ¿pues cómo va a ser?

En fin que lo que les quiero decir es que después de hacer una encuesta flash como las de Tezanos, no he detectado si a ellas las habían arrebatado la vesícula, como aseguró Carmen Calvo que las hizo Franco a casi todas las mujeres para que la frustración se les metiera bien pa’dentro, ni tampoco noté la menor incidencia por lo del acto que Pedro Sánchez estaba perpetrado con la totalidad del Gobierno sobre lo de Franco y tal en vez de estar trabajando para España en 2025. Igual es porque su fallecimiento no se produjo hasta noviembre y ya lo están celebrando en enero, aunque teniendo en cuenta que el hombre se murió en su cama tranquilamente de “viejo”, no me extraña que a los de esa generación  a los que he sondeado hoy, el asunto ni les iba ni les venía, así que a sus hijos y nietos ya ni les cuento. 

En todo caso eso ya lo dejamos para la próxima vez que haya otro aquelarre de semejante guisa, aunque hay que joderse, hasta la canción de “libertad, libertad” de Jarcha que interpretó un “tolai” de la generación Z ha sido en play back y no es del 75 sino del 1976, pero claro tampoco hubo algo de esa libertad progresista que hoy celebra Sánchez hasta el 77 y gracias a que el Rey Juan Carlos I cedió voluntariamente el testigo y sus competencias heredadas del Caudillo, pero bueno; es que en el PSOE todo es mentira. A ver lo que tardan en matarse con los comunistas por el correspondiente ataque de cuernos.

Feliz día de Santa Lucrecia y San Eulogio (ambos de Córdoba).

Españazuela a 9 de enero de 2025.

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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