
«Podemos ver que las ciudades están cada vez más sucias y no precisamente por las deposiciones de los canes, si no por la falta de limpieza municipal»
Parece ser que la presión de los anti perros, mala gente en general por definición, ya que quién no se lleva bien con los canes y animales en general no pude ser buena persona, acabará con la ya muy abultada bolsa de impuestos por tener chucho. Ojo ayuntamientos que acabáis con unos impuestos de vicio municipal. Además, como hay de todo en la viña del señor Pedro Sánchez, seguro que alguna legislación prospera para joder a los que tienen perro y por ende, lógicamente, son buenas personas además de animales. O es que los legisladores creen no ser animales. ¡Pues lo son! Y menos mal que no llegan a serlo de bellotas, con algunas excepciones, pero monos, vaya si lo son. No paran de hacer monadas de todo tipo, como por ejemplo saber qué y para qué legislan. Son como todos unos primates, de tomo y lomo y si no fuera porque tienen domicilios con bonitos servicios, también tendrían que orinar y defecar en la calle, es lo natural. Además, no sé por qué pagamos los servicios de limpieza a los ayuntamientos.
Podemos ver que las ciudades están cada vez más sucias y no precisamente por las deposiciones de los canes, si no por la falta de limpieza municipal. Recuerdo que cuando vivía el denostado dictador Franco, las calles se regaban a manguerazo limpio por las noches y amanecían con un esplendor, un blancor de primavera, digno de cualquier detergente en una lavadora doméstica. Pero es que hoy en día nos venden escasez, escasez de agua, escasez de electricidad, escasez de sentido del humor, estamos agriados y por eso nos chupamos apagones, con mala leche, siendo España una fuente inagotable de energía solar y eólica.
No sé señores no entiendo nada, bueno sí, entiendo que cada día nos toman el pelo con algún asunto, para que no le busquemos los tres pies al gato, y este asunto sí que debería cabrearnos cuáles cabras montesas. Debe de ser por eso por lo que voy rapado al cero, para que no me tomen el pelo y si quieren pelo que lo busquen en otro lugar que no sea la cabeza, porque yo estoy empezando a estar hasta los sobacos y hasta los susodichos omitidos, por respeto al público lector, que seguro que también estarán hasta los pelos de ahí del actual gobierno patrio; Oh perdón que esta palabra está proscrita y no se puede decir.
¿Será que la libertad está bajo celemín y no se puede nombrar, como decían los de Agua Viva? Todo me induce a pensar que sí, que libertad poca, pero ¿libertad para qué? Bonita frase comunista. Seamos mejor todos ovejas, ganado lanar por excelencia, que ni se queja ni protesta. Es por todo esto por lo que empezaba diciendo que: Parece ser que la presión de los anti perros, mala gente en general por definición, ya que quién no se lleva bien con los canes y animales en general no pude ser buena persona, acabará con la ya muy abultada bolsa de impuestos por tener chucho. Ojo ayuntamientos que acaban con unos impuestos de vicio municipal. Además, como hay de todo en la viña del señor Pedro Sánchez, seguro que, alguna legislación prospera para joder a los que tienen perro y que, por ende, lógicamente, son buenas personas además de animales. O es que los legisladores creen no ser animales. ¡Pues lo son!

