
«Antes el tener más territorios era la razón de la guerra, tal vez incluso poseer regiones ricas en minerales o incluso en un clima apropiado para cultivar, movía las ganas de conquista»
Empiezan a atacar este año mucho antes los comerciantes con los anuncios de regalos para Navidad. ¿Será que realmente, los compradores se van a retraer, por escasez de recursos? No parece. Las fiestas de Navidad imponen un ritmo de gasto que supera todas las previsiones. Siempre gastamos mucho más de lo que podemos. ¿No habíamos quedado en que la oferta, frente a una demanda menor, hacía bajar los precios? Pues parece que no nos importa, globalmente no parece controlable. Entre nosotros hoy, y en estas fechas, parece que nadie tiene en cuenta las reglas de la economía y éstas se rompen. Debe de ser porque, en parte, los compradores somos tontos, o los comerciantes demasiado listos. Aunque si fuéramos realmente listos usaríamos la solución que tenemos más a mano. Es muy sencilla. Ya sabemos lo que dice el refrán español, contra el vicio de pedir, lo que hay que hacer es usar la virtud de no dar. Es difícil no caer en esta época del año en excesos que nos harán interminables el mes de enero y febrero del año siguiente. Pero para más problemas, resulta que en mi familia la mayor parte de los que somos cumplimos años entre noviembre y febrero. La única excepción a esto la constituye mi hijo que nació en el mes de Julio.
Me había propuesto hablar en este escrito de cosas realmente interesantes, pero cuando uno se para a pensar, qué es lo importante e interesante, resulta que, para cada uno de nosotros, lo importante es algo diferente y por supuesto lo interesante también. Además, lo que un día fue interesante e importante en nuestra vida, puede que hoy ya no lo sea.
Mi biblioteca, y tengo más de tres mil libros, esta llena de temas que me interesaron mucho y ocuparon muchas horas de lectura. Pero hoy, muchos de esos asuntos o ya no me atraen, o ya no me resultan interesantes. Hubo un tiempo en que me interesaba el universo, la tierra, los enigmas de como surgió la vida en el planeta. Más tarde me empezaron a interesar temas sociales, étnicos e históricos y ya últimamente me interesó la ciencia, la física, la astronomía, y el surgir de todo lo que nos rodea.
Ahora mismo lo que más me interesa es el propio ser humano, su interior, su forma de ser, de pensar, de plantearse el futuro. Y lo que más me gustaría es ver como será nuestro futuro, porque, aunque lo imaginemos, la realidad nunca será esa que tenemos en mente. Por todo lo dicho aquí es por lo que cada día comprendo menos, no a mí, sino a los seres humanos en general y eso es algo que me asusta, algo que debiera asustarnos a todos, porque no ser conscientes de lo que somos aboca inevitablemente a la destrucción. De hecho, lo más importante es leerse por dentro, es ese ¡Conócete a ti mismo! Comporta el leerse, por dentro, no en los libros en que hablamos de nosotros, sino en lo que tenemos que decir nosotros mismos acerca de nosotros mismos.
Además, por todo lo expuesto aquí, cada día dudo más de mí, de los que me rodean y del resto de la humanidad. ¿Qué es lo que lleva a un hombre como Putin, que ha llegado a la cumbre en su país, a querer enfrentarse a otros? Antes el tener más territorios era la razón de la guerra, tal vez incluso poseer regiones ricas en minerales o incluso en un clima apropiado para cultivar, movía las ganas de conquista. Pero hoy todo esto, si consideramos que la economía del planeta se basa en el intercambio de productos, que se obtienen en los lugares más apropiados para cada uno de ellos, ya no tiene sentido.
Por eso, para mí, las agresiones para anexionarse territorios, carece de objetivo estimable y además exige demasiado gasto en vidas humanas para el beneficio que se obtiene. Una de dos, o no tengo el temperamento que ha de tener un dirigente político, o es que me asquea que algunos sean así , hasta el punto de hacerme vomitar.
