«Antes el tener más territorios era la razón de la guerra, tal vez incluso poseer regiones ricas en minerales o incluso en un clima apropiado para cultivar, movía las ganas de conquista».
Cosas que revuelven el estómago. Por Rodolfo Arévalo

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«Antes el tener más territorios era la razón de la guerra, tal vez incluso poseer regiones ricas en minerales o incluso en un clima apropiado para cultivar, movía las ganas de conquista».

La Paseata abre sus puertas este sábado con «Piedad de guerra». una obra de pintura tan real, como los acontecimientos que están sucediendo.

«Me gustaría decir unas últimas palabras. El lugar donde voy a morir no es feo del todo. Creo que ya no tiene sentido seguir cavando…»

Nadie merece morir por ser musulmán, judío o católico. Nadie deber perder la vida por ser de izquierdas o de derechas, por ser blanco, negro o amarillo.

Europa Libre es nuestra patria. La VERDADERA PATRIA de TODOS. La de quienes siguen creyendo en el ser humano… y en LA LIBERTAD.

Hay días terribles en que uno siente amargor. Bienaventurados los niños, porque nada saben del desprecio y aún no aprendieron a odiar.

A mi en concreto siempre me ha gustado trabajar y en mi casa hay carencia de vagos y hacemos la compra en grupo como las hordas prehistóricas.

Esa noche le pasó por su mente un cuento que su padre le había contado en muchas ocasiones, se titulaba: A mis hijos mañana.

Los niños, ajenos a todo, juegan sobre los lugares de horror pasado, Han quedado heridas profundas en la tierra…

Guerra, odio y venganza en Ucrania. Otra vez tiempo de ceniza de cuerpos rotos, de tierra de sangre empapada y olor de carne quemada.

Antes fue Crimea. Luego Afganistán. Ucrania, ahora ¿De qué le sirve, a nuestro triste ruiseñor, y con las alas rotas, la OTAN.

Un país abandonado a su suerte. Una vez más. Desde el primer momento tuve la sensación de que nadie iba a hacer nada para evitar lo inevitable.

El mayor peligro para la condición humana, por lo que supone para los valores, es el conflicto armado, la guerra, tantas veces justificada

Malos tiempos, tiempos revueltos llenos de incertidumbre, de rabia contenida, de miedos, de zozobra.., pero con el corazón decidido a darlo todo, a no desfallecer, a defender aquello en lo que creemos y que es la base de nuestra existencia. Lo que nos mantiene vivos y libres.