
«El coherente portavoz e ingeniero Pachi Nadie, tan totalitario como el pedante Bolaños que sólo responde a periodistas, ahora se erige en defensor del burka»
El coherente portavoz e ingeniero Pachi Nadie, tan totalitario como el pedante Bolaños que sólo responde a periodistas, ahora se erige en defensor del burka como signo de una consagrada libertad religiosa, mientras intentan doblegar al Cristianismo y proseguir en la vergonzante profanación del Valle de los Caídos.
Tenemos que recordar aquella polémica frase de este tonto solemne, que se vuelve contra él a la vista de la fotografía.
Expresión que fue pronunciada por Pachi, como portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados, aquel 13 de marzo de 2024, con claras y necesarias repercusiones y comentarios continuados que llegan hasta la actualidad y que le fue recordada en rueda de prensa en 2025 y por lo que calló con solemne cobardía, porque él, por supuesto, no responde a fascistas acusándoles de que no son periodistas sino agitadores dentro de ese síntoma que la Psicología Clínica define como ‘proyección’, y que puede ser aplicada a todo el consejo de ministros y especialmente a separatistas y podemitas como Iglesias, empeñado en meter en la cárcel y en «reventar» a periodistas y a todo aquel que defina como fascista en su cruzada por arrebatar el término democracia a la derecha ya que la frase «dictadura del proletariado no mola».
La cita exacta de este prodigioso orador, el que sea preguntaba victimista «¿por qué nos odian tanto?», fue la siguiente: «Si en una mesa hay un nazi y diez personas que le respetan, en esa mesa hay once nazis».
Con esa frase claramente incitó al resto de periodistas presentes a hacer el vacío al periodista Vito Quiles. López utilizó este argumento durante aquel intercambio con paniaguados periodistas en el que la única tensión en el ambiente venía por las preguntas incómodas que formulaba el periodista Vito Quiles, presente en la sala de prensa del Congreso, de la que se le pretende expulsar, cuando era preguntado por pactos vergonzantes o flagrantes casos de corrupción en los que ya vive enfangado el presidente Sánchez, su entorno familiar y la cúpula del partido en el gobierno.
La declaración generó una fuerte y lógica polémica, recibiendo críticas y comparaciones no sólo por parte del Partido Popular sino también de otros comunicadores, acusados por supuesto de fascistas, quienes cuestionaron si esa misma lógica se aplicaría a los pactos del PSOE con los terroristas de EH Bildu, blanqueados por el simpático Zp, intermediador altruista donde los haya.
En resumen, fue una expresión utilizada para argumentar que la tolerancia o el respeto hacia una ideología considerada «nazi» convierte a los presentes en partícipes de ella.
En base a ello y a la vista de la imagen ¿cómo se debe calificar a este mamarracho?… y a todos los que conviven y pactan con ellos.

