Kitchen vs. Ferraz. Por José Félix Merladet

Kitchen vs. Ferraz.

«Para la democracia, lo más delicado suele ser cuando el poder intenta manipular jueces, fiscales o policías judiciales, porque afecta al mecanismo de control de dicho poder»

He enviado a varios amigo el ya famoso «auto de Pedraz» , y una persona de izquierdas me envía un comentario diciendo que le mande una sentencia de la Kitchen. Nunca pude entender eso del «y los otros más» y le respondí con ese sabio proverbio chino que dice que no hay que mirar tanto al dedo que señala a la Luna sino a la propia luna…. En respuesta algo más científica he  elaborado el siguiente texto de comparación  utilizando fuentes tan poco sospechosas como RTVE, el País o la Sexta. Ruego a cualquier lector  jurista que me hagan comentarios y aportaciones para mejorarlo por favor.

¿Qué fue el caso Kitchen y por qué se considera tan grave?

Fue una presunta operación clandestina organizada desde el Ministerio del Interior durante el gobierno de Rajoy para espiar a Luis Bárcenas, ex tesorero del PP, y conseguir documentación comprometedora sobre la financiación irregular del partido (la “caja B”) antes de que llegara a jueces o fiscales. La acusación sostiene que se usaron fondos reservados del Estado, policías y una red parapolicial para ello.

En lo esencial:

Objetivo presunto: proteger al partido gobernante obteniendo o neutralizando pruebas comprometedoras.

Medio presunto: uso de recursos públicos del Estado (Interior, Policía, fondos reservados).

Método: infiltración del chófer de Bárcenas, seguimientos, obtención de documentos y espionaje extrajudicial.

Personas en el banquillo o investigadas: altos cargos de Interior, un Ministro y un Secretario de Estado, mandos policiales y Villarejo; el juicio oral comenzó en 2026. ¿Por qué jurídicamente era tan grave? Muchos juristas lo consideran especialmente grave porque, si se probara plenamente, implicaría una especie de “corrupción del Estado”: no solo corrupción económica, sino uso del aparato coercitivo público para obstruir la justicia y proteger al poder político. Eso afecta a la separación de poderes y al Estado de derecho.

En términos conceptuales, sería algo así como: el Estado usado contra la investigación del propio Estado.

 ¿En qué se parece el auto de Pedraz sobre Ferraz (caso Leire/Cerdán) a Kitchen?

El auto del juez Santiago Pedraz —según lo publicado hasta ahora— investiga si desde el entorno del PSOE habría existido una red destinada a interferir o desacreditar investigaciones judiciales que afectaban al partido o al entorno del Gobierno, utilizando supuestamente pagos, obtención de información reservada, presión a testigos o intentos de neutralizar investigaciones.

La comparación sustancial más fuerte con Kitchen sería esta:

En ambos casos la sospecha central es parecida: intentar neutralizar investigaciones judiciales potencialmente dañinas para el poder político.

En Kitchen: neutralizar el riesgo de Bárcenas y Gürtel para el PP.

En el auto de Pedraz: neutralizar investigaciones sobre el entorno del PSOE/Presidente/Gobierno y obtener informaciones de todo tipo para desacreditar a jueces, fiscales o UCO y eventualmente presionarles o chantajearles. Por eso mucha gente habla de un “Kitchen del PSOE”.

En principio a algunos, según su coloración ideológica, les parece que Kitchen  estaba, en principio, más estatalizado: presunto uso de policías, Interior y fondos reservados del Estado. Eso lo hace institucionalmente dañino.

En el caso Pedraz/Ferraz, hablan más de una estructura político-partidista o de “fontanería”, aunque el juez investiga si hubo colaboración de funcionarios o acceso indebido a información policial o judicial. En ese caso la analogía sería completa, incluso si dicha información recabada se utilizase para presionar o chantajear a jueces policías y fiscales la acción podría ser podría ser aún más explosiva y dañinas para la separación de poderes y el Estado de derecho.

 Sin embargo, el «caso Ferraz» como podrá llamársele de prosperar aún está en instrucción y faltan pruebas.

Kitchen ya pasó una larga instrucción y está en juicio oral; el asunto de Pedraz está todavía en una fase inicial de imputaciones e investigación. Jurídicamente no están igual de maduros y vista la lentitud de la justicia española podría demorarse también otros diez años con lo cual su ejemplaridad y su muy necesaria lucha en defensa del Estado de derecho quedarían seriamente dañadas.

Una formulación prudente podría ser:

La analogía política es fuerte; la equivalencia jurídica aún no está demostrada.

¿Cuál sería más grave en abstracto? Depende del criterio:

Para un penalista institucional, Kitchen puede parecer más grave porque supone presunto uso del Estado policial contra la justicia.

Para la democracia, lo más delicado suele ser cuando el poder intenta manipular jueces, fiscales o policías judiciales, porque afecta al mecanismo de control de dicho poder y a su separación con el resto.

Una diferencia sustancial es que el «caso Ferraz» involucra a un gobierno en ejercicio y el caso Kitchen a un gobierno que ya fue expulsado el poder precisamente por corrupción.

Por otro lado no hay que olvidar el contexto  actual en el que también estamos contemplando simultáneamente el desarrollo del llamado caso Zapatero, un presunto gran caso de tráfico de influencias con redes internacionales y millones en juego que puede ser muy grave económica y politicamente.

Todos estos casos y otros que estamos viendo a diario suponen un mazazo muy fuerte para la partitocracia y la alternancia de poder actualmente vigentes en España. 

Jose Felix Merladet

Escritor. Antiguo funcionario del servicio exterior de la Comisión Europea, estuvo destinado como diplomático europeo en Uruguay, India y Mozambique. Ha sido profesor de las universidades de Navarra y de Deusto sobre cooperación internacional al desarrollo y sobre la India. Fue también Vicesecretario general del Partido Demócrata Europeo.

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