
«Muchos de los manifestantes de la Puerta del Sol, son jóvenes, tienen toda la vida por delante, pero parece que quieren que el estado se la dé hecha»
Puede que algunas ¿personas? hayan decidido cargarse la constitución del año setenta y ocho, y para ello no se les ha ocurrido mejor invento que hacer suya la Puerta del Sol, que mira tu por donde es de todos los Madrileños y turistas que quieran disfrutarla. No es que esto me moleste, no, es que me repatea, porque son merecedores de que un dictador al peor estilo de Franco recuperara el mando del país y los pusiera a todos a trabajar en la construcción para que dejaran de quejarse por el precio de la vivienda, a lo mejor así se la ganarían. Espero que ellos se la ganen como nos la hemos ganado todos en general, pasando estrecheces en diversión, no yendo de copas, no haciendo viajes aunque fuera en patinete. Porque como decían en la serie Fama, una casa cuesta y con sudor aquí es donde vais a empezar a pagar.
Yo no tuve casa propia hasta que cumplí los casi cincuenta años y puedo asegurar que el dinero que pagué por ella salió de mi trabajo diario, mi sudor y casi también de mis lágrimas. Acabé de pagar la casa en que vivo hace tan solo un par de años, y tengo setenta y dos. También heredé, por la muerte de mi madre, otra casa una de noventa metros cuadrados, que puse en alquiler por menos de mil euros, porque creo que hay que poner a las cosas un precio que la generalidad de la gente pueda pagar.
Desde luego en la sociedad actual en la que los sueldos son de entre setecientos y mil euros es difícil, sí, pero todo se puede conseguir, solo hace falta tener brío y empuje, dejarse de caprichos y velar por el futuro. Muchos de los manifestantes de la Puerta del Sol, son jóvenes, tienen toda la vida por delante, pero parece que quieren que el estado se la dé hecha. No hijos no, eso se llama caradura, la vida hay que ganársela día a día, no solo trabajando si no estudiando para poder optar a mejores posiciones sociales. Y puedo asegurar que esto no te lo regala nadie, ni siquiera el famoso estado Comunista, en el que viven muy bien los cargos dirigentes y muy mal el resto del personal. En una economía de libre mercado, hay que esforzarse por conseguir todo esto, pero puedes hacerlo, en otro tipo de estado, solamente debes agachar las orejas, conformarte con lo que te dan y fastidiarte por no tener libertad, ni siquiera la de manifestarte en la Puerta del Sol. Ahora cuéntamelo a mí, que viví en la época de Franco.
