Como cada mes analizamos los datos del paro del mes vencido y siguen pintando bastos: La política económica es un desastre.
Los cuentos de las cuentas del paro de febrero. Por Francisco Gómez Valencia

www.lapaseata.net

Como cada mes analizamos los datos del paro del mes vencido y siguen pintando bastos: La política económica es un desastre.

Lo de Podemos es una broma macabra. Es inconcebible que este partido tenga cuatro miembros en el Gobierno de España. Es para echarlos a patadas.

El narciso monclovita se alía con la chusma patria mientras a esto se le llama en la España del sanchismo el más genuino ejercicio democrático.

Ya se vislumbra otro proyecto de Ley de esta legislatura: La ley de Vivienda. Nada debe quedar por reformar, por la obsesión de legislar.

¿España? ¡Qué coño les importará, España! Ansían ver destrozado al Partido Popular. Y al sanchismo feroz durante lustros gobernando.

Somos unos intolerantes de extrema derecha y sobre los Comunistas de extrema izquierda, corramos un tupido velo, o mejor un estúpido velo.

Quizás nuestra supervivencia como nación pase por reencontrarnos con aquellos que se refieren a nuestro país con el hermoso nombre de Madre Patria.

A la patria amada hay ahora que socorrer. Y, desviarnos de ello, sería… a España y a nosotros mismos condenarnos! ¡Impóngase la sensatez!

Nuestros enemigos, que no podían vencer en un campo de batalla, crearan la hispanofobia y Leyenda Negra como fruto de su impotencia.

Con muchísima paciencia igual encuentras alguna diferencia. Aunque si lo miras de soslayo, es mas fácil algún desmayo.

Depende solo de nosotros quedarnos en Europa o abrirnos de nuevo al mundo al otro lado del Atlántico para forjar un imperio global.

Los ingenieros del Nuevo Orden Mundial tienen bastante trabajo por delante. Instaurar un único gobierno mundial que dirija el futuro

¿Creéis que Pedro Sánchez pactaría con el Diablo, si se le apareciera y le diera la posibilidad?

El antisemitismo no descansa, ni aun con el paso de los siglos, pero solo espero que ahora nadie culpe de ello… a Sefarad.