Me complazco en augurarle a usted buena salud y largos años en compañía de su familia. Último CIS: Operación Salvar al soldado Sánchez.
Último CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas): Operación Salvar al soldado Sánchez

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Me complazco en augurarle a usted buena salud y largos años en compañía de su familia. Último CIS: Operación Salvar al soldado Sánchez.








Quiera Dios que nunca tengamos que tomar ninguno el camino del exilio como aquellos sefardíes del siglo XV y que la España del futuro sea para todos

La irascibilidad de los cargos públicos de Podemos cuando se les cita la dictadura venezolana, el narcogobierno que la dirige, y sus crímenes, ha ido en ascenso…

Hoy, vemos en España repetirse algunas posiciones políticas que llevaron a la guerra civil, esa conflagración que absurdamente buscó la izquierda desde el propio gobierno, porque se sentía mas socialista que la URSS del propio Stalin. Éste buscaba con sus sicarios infiltrados en varios grupos, y aprovechándose del caos de la República Española, que España fuera Comunista. La mente cortita y liberticida.









No está el patio una vez oficializado el golpe de estado en Cataluña, para chistes y bromas, aunque nunca sobran, pero intuyo que hoy es ya el día en que algunos habrán sentido al menos un ápice de auto crítica, quizás vergüenza, por y con sus lemas de cabecera de amor progresista al derecho a decidir y el clásico de «España nos roba». Y me alegro en este primer día del mes de agosto, para el que, en su honor, y el de mi familia, me retiro a los fogones para preparar un suculento rape con almejas.
Le invito al manjar de paso a otro amigo catalán pero trilingüe y surrealista, un artista admirador y cultivador de la lengua de Oc y sus poesías romances europeas, por el regalo en forma de ilustración que me hizo el mismo día que el nuevo mártir Jordi Pujol ponía por escrito sus mentiras. Mi admirado Rover Lang.

Mientras, las últimas neuronas de mi cabeza se acuerdan de mis amigos catalanes perdidos, la muerte siempre a medio metro de distancia y de la manita izquierda, la del corazón, por sus sentimientos independentistas, grandes y poderosos, por los que no dudaron en insultarme como canallas refugiados en su falsa patria y, por el que, además se armaron de una historia inventada, un buen nivel de vida subvencionado por el régimen independentista con pluses adocenados y un inmejorable nivel de vida en el ensanche barcelonés.
Qué lástima !!!




! Pero ya le están cantando las verdades del barquero hasta por soleares!


Ayer, @AntonioMaestre publicaba un tuit que considero interesante comentar. Me refiero a estas palabras que añadió al compartir un vídeo: ¿A esto la prensa patria …

Me llama el pasado, mi viejo oficio del periodismo, a la puerta. Y lo hace dos veces. Coincide que dos amigos, grandes periodistas y «maestros de Periodismo», me recuerdan, por parecidos motivos, esa carrera profesional que yo en plena Paseata trato de reconvertir a un nuevo oficio. Así les contesto, pero sus regalos me refrescan la memoria que tenía olvidada y llevo una semana con las neuronas dando vueltas alrededor de un viejo programa televisivo en el que trabajé rodeado de amigos durante mas de diez años, girando y girando sobre una cita para enmarcar del filósofo Emilio Lledó:


A Juanita la educó mi amigo Ricardo en el amor a los humanos. Imborrable recuerdo el ver los agasajos y pleitesías que la yegua le dedica cada mañana en que Ricardo le acaricia.

Pero hoy Ricardo me pide ayuda porque está preocupado. Uno de sus potros ha desaparecido y le buscamos Sierra arriba, Sierra bajo, por todos los prados. Se llama Papa Buco y no aparece. Al final de la jornada Ricardo y yo, exhaustos, nos damos un respiro sin palabras junto al salpicadero de la pick up y oímos a Andrés Calamaro y los primeros versos del tango “Por una cabeza” de Carlos Gardel y letra de Alfredo que dicen: “Por una cabeza de un noble potrillo que justo en la raya afloja al llegar…” Y va Ricardo y se me pone a llorar.
Ricardo me cuenta que sus caballos se enamoran por la “Capa”. Y que durante su celo atávico, animal y poderoso, cuenta y mucho, el color de la pareja. Y que se teme lo peor, que el Papa Buco se haya enamorado y, por ello, perdido su razón de supervivencia. Tomamos unas cervezas y continuamos su búsqueda. No dormimos y al final nuestro esfuerzo nos recompensa. Ahí, junto a una cancela oxidada encontramos al potrillo que se lamenta. Le acariciamos al comprobar que Papa Buco tiene una inflamación mortal. Una yegua, está claro, le ha propinado una certera coz.
Casi sin hablar nos vamos en busca de ayuda y, en el coche, al ver pasar la vida fugaz por el cristal lleno de cagarrutas comenzamos a reír cuando en la radio suena otra vezó el tango bendito: “un noble potrillo que justo en la raya afloja al llegar” y es que Papa Buco, sabemos, se va a morir por el egterno juego del amor: Una yegua, sencillamente, le pateó sus partes en su primera escapada: su primer lance sexual.
En eso suena el móvil. Al otro lado, desde las praderas, llama Martín, el poeta gaucho, filósofo de la vida y la parrilla.

Y alegre nos dice que Juanita, la yegua preferida de Ricardo, acaba de parir un potrillo feliz y patilargo. La noticia nos impresiona a los dos. Apago la música y le digo a Ricardo:
– ” Lo justo es que se llame Papa-Buco como homenaje a su primo, a la vida y la muerte, y solo espero que este animal tenga mas suerte en su relación con las hembras y la naturaleza toda”.
Ricardo me mira y dice:
-” Qué fuerza Manuel tiene la vida y es que hace más daño un disgusto que una botella de ”.
Pongo la música y Calamaro acaba su canción.


Se suele pensar que la katana (o nihonto) era el signo distintivo de la casta samurái, pero ésta es una verdad a medias. Lo cierto es que el verdadero símbolo de estos guerreros era la «daisho» (literalmente, «corto y largo»): la pareja de sables compuesta por la katana, o sable largo, y la wakizashi, o sable corto. Un samurái no podía ser visto en público sin estas dos armas ceñidas a la cintura, y la pérdida de cualquiera de las dos, bien fuera en combate o por descuido, era causa de enorme deshonra.
Cada una desempeñaba su función, y mientras que el nihonto era empleado en duelos en espacios abiertos, la wakizashi estaba ideada para disponer de mayor maniobrabilidad en pasillos angostos o habitaciones de techos bajos. Hay constancia, no obstante, de que el peculiar ronin Miyamoto Musashi, siendo ambidiestro, desarrolló una técnica de lucha por la cual empuñaba ambos sables al mismo tiempo.