Imprescindible hoy Jorge Vilches. Extracto de “No me toques la dictadura”

No me toques la dictadura. De Jorge Vilches
No me toques la dictadura. De Jorge Vilches

La irascibilidad de los cargos públicos de Podemos cuando se les cita la dictadura venezolana, el narcogobierno que la dirige, y sus crímenes, ha ido en ascenso...
Al comienzo no hacían caso. Las referencias a una supuesta financiación indirecta y a los asesoramientos iban seguidas por denuncias y alguna amenaza. Luego optaron por ridiculizar al acusador, una conocida técnica estalinista y goebbeliana –que tanto monta- a través de sus periodistas y trolls –que monta tanto-. La idea era achacar la acusación de ser presuntos colaboradores de la criminal dictadura, o del vínculo ideológico entre unos y otros, a que se quería distraer la atención.
No funcionó porque las declaraciones de sus cargos públicos seguían defendiendo la dictadura del socialismo del siglo XXI, llamaban “golpista” a Leopoldo López, “terroristas” a los opositores, y bramaban, como siempre, contra la UE, el gobierno de España y Trump. Incluso incidieron en su campaña de antifranquismo sobrevenido, apuntando al Valle de los Caídos y el nombre de unas calles, bien acompañada por los publirreportajes de sus cadenas de TV y los medios afines. A esto se unía la cantinela que arrastra la extrema izquierda filoterrorista desde los ochenta: la derecha es heredera de Franco. Poco importa que la izquierda de la Transición estuviera bien trufada por hijos de altos cargos del franquismo…
…La dictadura venezolana caerá, como han ido cayendo todas en la historia contemporánea. Sin embargo, cuando se desploma una tiranía comunista siempre pasa a engrosar, de una manera u otra, el olimpo del puño cerrado entre aquellos burgueses que, como los socialistas y los podemitas españoles, viven bien en democracia. Así ha pasado con Marx, un antisemita violento que jamás trabajó, que purgó la AIT, y que escribió contra la participación electoral de la socialdemocracia alemana. Otro tanto con Lenin, el gran teórico de la liquidación social y de los golpes de Estado, con ayuda de Trotski. O Stalin y Mao Zedong, que al genocidio llamaron “revolución”.
Lo mismo ha ocurrido con la revolución cubana, donde los Castro dieron un golpe contra el presidente Urrutia, el primer mandatario tras echar al dictador Batista, y luego liquidaron a Camilo Cienfuegos, a Huber Matos, y a todo aquel que pudiera hacerles sombra. También la izquierda ha idealizado al Che Guevara, un pretendido médico a quién, según él mismo escribió, le gustaba matar. No en vano fue lo único que hizo en Cuba, además de campos de “reeducación” para homosexuales bajo el lema: “El trabajo os hará hombres”.
…Chávez y su proyecto, ese caudillismo tan latinoamericano, tan pertinaz, tan tiránico y populachero, quedarán como el enésimo sueño comunista que no pudo ser. Nadie renegará de sus ideas, y pensarán que la próxima generación lo hará mejor. Solo será necesario volver a controlar los medios de comunicación, la enseñanza y la cultura, conquistar las mentes y proyectar odios y deseos. Dirán que la culpa de lo que se hizo mal, de la pobreza, los crímenes, la represión, la falta de libertad y el engaño masivo, fue de otros, no del ideal. Es lo que tienen las ideologías, que son un sustituto barato de la religión.
La irritación y el nerviosismo de la gente de Podemos por el tema de la dictadura en Venezuela son lógicas. Ahora bien, lo terrible es que sigan teniendo millones de votantes –al menos eso dicen las encuestas- que otorguen su confianza a un grupo que se relaciona con las imágenes y testimonios que llegan de aquel país. En la balanza de lo político, incluso de lo humano, no es equiparable a la corrupción ni a la tontería, no se puede comparar con los Gürtel, ERE ni Pujol, ni con el plurinacionalismo confederal del líder consonante. Esa idea de “no me toques mi dictadura porque es de los míos” es tan del siglo XX que asusta.

 

Jorge Vilches

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Rafael Gómez de Marcos

Rafael Gómez de Marcos

Enamorado de la vida, reivindico mi infancia, mi verdadera patria, tres pilares, El Capitán Trueno, The Beatles y Joan Manuel Serrat, me fascina la ópera, me encanta bailar bachata y considero que decir cine americano es una redundancia. TVE no vio en mí ningún talento tras más de treinta años de servicios, Talento que me concedió la Academia de las Artes y las Ciencias de la Televisión en reconocimiento a mi trayectoria profesional.

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