«Ayer solo fueron dos los ministros que en vez de callarse por su bien, siguieron apoyando —supongo que por despiste— a Bambi».
Conversaciones en el andamio. Del monte vengo. Por Francisco Gómez Valencia

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«Ayer solo fueron dos los ministros que en vez de callarse por su bien, siguieron apoyando —supongo que por despiste— a Bambi».

«Está malito básicamente por gusto porque ya les digo yo que esto se le pasa dimitiendo, convocando elecciones, haciendo caso a sus cardiólogos, y tomándose la medicación».

«Lo real en España es que los políticos son hoy un vergonzoso ejemplo y ejército de parásitos nocivos para la salud de España que han logrado controlar el país para exprimirlo».

Interpelo al presidente Sánchez a que someta la controvertida ley de amnistía y la lawfare a referéndum consultivo y vinculante.

«Los dirigentes “valientes” y con “auténtico” sentido de Estado, son así y dejan estas frases gloriosas para la hemeroteca».

Seguir como hasta ahora es practicar un buenismo ciego y bobalicón y hacer el caldo gordo a ONG y “oenegeros”.

«Tras la concentración en Colón, una reflexión amarga: la España constitucional ya no existe. El viejo pacto se ha roto: toca construir una nueva España».

«¿Qué celebramos hoy, estimados amigos y seguidores? ¿Cómo los españoles somos más pobres? ¿La desaparición de las clases medias?»

«España se encuentra cada vez más sometidos al control de organizaciones políticas que sirven a intereses propios y no al bien común».

Vuelta la burra al trigo pero no hay 35 millones para los enfermos de ELA ni presupuesto para la división antinarcos de la Guardia Civil.

La mecha encendida llena las calles de polémica y odio. Yo lo siento por Rodrigo al que hoy, a la vez de violento he visto viejo y torturado.

Cuando se convocaron estas elecciones de 1931, todo el mundo sabía que iban a ser un plebiscito entre monarquía y república…

Y vamos con el tacticismo dentro de una estrategia a por la última semana de campaña. Dios sabrá qué nos espera tras el último invento del CIS.

Cuando Don Ramón Tamames habla nuevamente en el Parlamento, hay que quitarse el sombrero y saludarle con el respeto que merece la inteligencia.