«Estos cafres han venido para quedarse, para aumentar su prestigio en clave económica, y sojuzgar a una ciudadanía pastueña y aborregada».
Meando desde el trampolín. Por Antonio E.

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«Estos cafres han venido para quedarse, para aumentar su prestigio en clave económica, y sojuzgar a una ciudadanía pastueña y aborregada».

«El señor Contreras es un gran ejemplo de cinismo, nunca práctica lo que predica. Se parece mucho al gobierno sanchista» El periodismo del sanchismo, entrevista …

«A ver cómo se brujulea ahora el pareja de la primera dama lo de que no vaya al juzgado a dar la cara, y en este caso no es en Ipanema, sino en la Plaza de Castilla de Madrid».

«No sé si exilarme o pegarme un tiro de mierda, para tener consciencia de que nadamos en ella. Es un barro como el de la DANA de Valencia».

«Este IaioQuePiensa sabe que al GoMierdo no le gusta que razonemos, que pensemos y sobre todo que opinemos de su mala gestión en el País de la sinrazón».

«Como presidente tenía la obligación de asumir el mando y la ley le exigía haberlo hecho con un simple decreto presidencial que ignoró adrede».

«El gobierno del autócrata, a lo único que se ha dedicado desde que asumió el poder, es a beneficiar a las capas más siniestras de la delincuencia criminal organizada».

«Los gobiernos en Baleares, Extremadura, Castilla León, la ciudad de Ceuta y ahora la Comunidad Valenciana no reflejan más que el mastodonte autonómico azul tiene los pies de barro».

«Literas de a dos, descanso tras el rudo trabajo para 1000 soldados con sus suboficiales y oficiales: qué puñetera vergüenza de país».

«La mayoría parlamentaria que consiguió Felónez y su gobierno Frankenstein funerario para seguir en el poder pese a haber perdido las elecciones, no supone una mayoría legislativa».

«Se gastan mucho en tonterías que no aportan nada a los españoles. Tal vez si gastaran menos en sí mismos otro gallo nos cantaría».

“La recuperación va a ser larga y hay muchas heridas, mucho dolor y mucho enojo”.

«Qué menos que exigirles rectitud, firmeza, entrega, honradez y, como mínimo, un rasgo de amor hacia su propio pueblo».

«Al final resulta que a los Kennedy de mercadillo les está quedando todo muy franquista… ¡Mª. Begoña, mire usted!».