«El estado en el que semejante caterva nos va a dejar el país, será tan comatoso, que qué mejor que declarar el estado de emergencia general».
Conversaciones en el andamio: sobre los estertores del sanchismo. Por Francisco Gómez Valencia

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«El estado en el que semejante caterva nos va a dejar el país, será tan comatoso, que qué mejor que declarar el estado de emergencia general».

Más pronto que tarde llegará el momento de ajustar cuentas, con el PSOE desnucado por completo, con cierta prensa conocida como ‘las putitas mediáticas’.

«Un mitin infame retransmitido en directo. La homilía de un psicópata descosido a hostias, tantas, como páginas tiene el informe de la UCO».

«Su plan es bien simple: sacar adelante la “ley Bolaños» en pleno agosto. Con su aplicación, el objetivo está bien claro, controlar la justicia».

«Su legado se sostiene sobre pilares como la mentira, la incoherencia, la innovación delincuencial y la total y absoluta falta de integridad».

«Convendría levantar la mirada y hacerse una pregunta incómoda pero necesaria: ¿están construyendo algo que merezca perdurar?».

«Ofrecer una imagen profesional le preocupa para que su ejército de fans no perciban a lo que únicamente se dedica, a medrar en su propio beneficio y en el de su familia».

«Todos trabajamos para que vivan como Dios, los que nos dan la brasa a todas horas ya que en el fondo, hablar de política sale barato».

«Queda pendiente el lamentable papel de la prensa y la actitud del PSOE, acusando al PP de Feijóo de disponer de las cloacas de Rajoy, pues efectivamente son apolíticas».

«Llegó a Ferraz, escuchó, asintió y dimitió, o lo que es lo mismo, la dieron la baja voluntaria del partido como el que se da de baja de Movistar».

«Tranquilidad, tarde o temprano la chabacanería verá su fin y lograremos quitarnos de encima a esta lacra de zánganos baladís, toscas y deshilvanadas».

«La cosa no cambia, los corruptos lo siguen siendo, el PP sigue esperando en la orilla del río ver el cadáver político de Sánchez, ¿y VOX?».

«La ministra comunista se vino arriba y decidió hacer de salvavidas de la banda criminal, creyendo que así los suyos la reconocerán su labor dentro del ejecutivo».

«La cosa se ha puesto tan oficialista, que aquí cada cual mira para lo suyo y ya casi nadie hace grupo defendiendo el cuerpo del partido».