Desayuno de trabajo en el Ala Oeste de Moncloa. – Miguelín, deja la bandeja de cruasanes en su sitio. – ¿No quedamos en afear a Frijol sus pactos con vox?
La Portada de Linda Galmor: Desayuno de trabajo

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Desayuno de trabajo en el Ala Oeste de Moncloa. – Miguelín, deja la bandeja de cruasanes en su sitio. – ¿No quedamos en afear a Frijol sus pactos con vox?

A menos de un mes y medio para las elecciones generales del 23 de julio, decir esto “a calzón quitao” queda feo hasta para ellos mismos.

Lo curioso es que la tromba va dirigida a los suyos, a ver si así se espabilan ya que los sondeos los dan por muertos antes de salir a votar.

El poder desgasta, pero más desgasta no tenerlo. Que se lo digan a Casado, Iglesias o Rivera. El 23J hay que quitarle el mazo y que los suyos le devoren.

Se ha convertido en el consejero áulico del presidente más manipulador y embustero de la historia de la democracia española ¡Dios los cría y ellos se juntan!

Cuando debate Sánchez, lo primero que hace es mentir, después enfangarlo todo, conjuga como nadie las patrañas el postureo y el juego sucio.

El PP tiene 2 problemas: gana sin mayoría absoluta y adolece de principios. Vox tiene los votos que le faltan al PP para gobernar.

¡Menudo figura tuvimos de presidente ocho años, y seguimos teniendo al frente del gabinete de crisis del actual, convertido en su mejor pupilo!

Si gana la derecha estas próximas elecciones del día veintitrés de julio, vamos a tener huelgas hasta en la sopa de ajos.

– ¡Peter, si pierdes nos quedamos sin vacaciones!- Tranqui Bego, como Presi en funciones nos fundiremos otro milloncete en el tour palaciego.

Cuanto peor les vaya a ellos mejor para todos los demás aunque las caras que tenían escuchando a Sánchez demuestran que el PSOE está podrido.

Por qué se trata a la Guardia Civil con peores condiciones que al resto de cuerpos policiales? Me lo pueden explicar señores del Gobierno.

Esperemos que, pese a las posibles sumas con lo peor de cada familia, se imponga el sentido común y queden seis semanas, para darle la patada final.

El mago de las encuestas sabe lo que se juega en cada informe. No es que no acierte ni una, es que es en defensa propia.