Con franqueza: no esperemos sino bajeza moral, de esta gentuza; arrastrarán, codo con codo, sus miserias políticas hasta las urnas».
No esperemos sino bajeza moral de esta gentuza. Por Guirong Fu

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Con franqueza: no esperemos sino bajeza moral, de esta gentuza; arrastrarán, codo con codo, sus miserias políticas hasta las urnas».

Con el casoplón empezó todo Se sentían impunes Sus actos eran ratificados por los inscritos e inscritas. Y el que preguntaba… puerta.

Pase lo que pase con el plebiscito a su mamandurria, cuanto peor estén los partidos del Frente Popular, mejor nos irá a los de la otra orilla.

Otra vez las victimas del terrorismo claman al cielo mientras asisten a otro infame homenaje, así que visto lo visto ¿Con quien estás, con los asesinos o con las victimas?

Asevera ‘Ivanete y Cortadillo’ (cuanto más viejo, más pelillo) que la izquierda sólo gana «cuando enamora y emociona.»

Los presidentes autonómicos se deben a los españoles que viven en cada una de las regiones y en función de la Constitución Española.

El Pavo Iglesias y sus refrescadas están fuera. Los inscritos e inscritas les ignoran electoralmente. La Yoli no quiere que sumen.

O sea, ni cinco ni siete: seis y como yo quiera, como yo diga, cuando yo disponga, como a mí me de la gana y con quien yo elija.

El nazionalismo excluyente, tanto el vasco como el catalán, son la perfecta simbiosis entre el desprecio al ser humano, el racismo, el sectarismo y el totalitarismo.

En la vida española, una virtud muy apreciada es la querencia por la igualdad que no debe confundirse con la igualación.

En el Ala Oeste de la Moncloa: Las encuestas son chungas y Sánchez piensa en no presentarse a las elecciones…

Parece que a Sánchez se le ha aupado por méritos propios (en vida), en el pódium de los indeseables y eso, queridos: si que es hacer Historia.

El pasado domingo recogía en mi “buena noticia” un pensamiento premonitorio que, finalmente, se ha cumplido: Otra vez elecciones.

Hay momentos en todos los partidos, en los que descabalgar al líder no solo es una opción legítima, sino un deber de salud democrática.