«Conviene recuperar ante el polarizado escenario social y los privilegios de muchos de los que se proclaman intelectuales ¿La cultura es de izquierdas?»
¿La cultura es de izquierdas? Por Rafael Gómez de Marcos

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«Conviene recuperar ante el polarizado escenario social y los privilegios de muchos de los que se proclaman intelectuales ¿La cultura es de izquierdas?»

«Me recuerda Silvia Intxaurrondo, a ese comunista de altos ideales igualitarios, de apellido Valero, que protagoniza una de las narraciones de «A Sangre y Fuego» de Chaves Nogales».

Durante mas de sesenta años «A sangre y fuego» ha estado ninguneada por los poderes políticos de la izquierda y de la derecha.

Las sociedades que se rigen con un exceso de leyes ocupan a la mayoría de los habitantes en los juicios y desperdician tiempo necesario para los campos y los oficios.

Uno de los grandes problemas españoles es el universitario, que hasta ahora permanecía silente en nuestra sociedad a pesar de las noticias del 2018

Hay una manía reglamentista en la actualidad y que creo, el estado español, vía gobierno socialista empeñado en la ingeniería social, intensifica a ritmo de decreto como si le fuera la vida en ello

Manuel Chaves Nogales escribió sus historias verídicas reunidas en el libro A Sangre y Fuego sin tratar de influir en el resultado de la guerra civil de la que fue testigo

Podemos, como partido político, es muy peligroso para la democracia porque sus líderes se creen en posesión de la verdad absoluta y sus seguidores reaccionan con el insulto a cualquier crítica que se realice contra ellos. En España, por ahora, les apoyan con su voto cinco millones de ciudadanos que no ven, o no les importa ver, su comportamiento y entrañas de partido totalitario, a la imagen y semejanza de los que,en el siglo pasado, y de uno y otro signo extremo en el balance de las izquierdas y las derechas, estuvieron muy cerca de acabar con la vieja Europa y causaron millones de muertes.

Me llama el pasado, mi viejo oficio del periodismo, a la puerta. Y lo hace dos veces. Coincide que dos amigos, grandes periodistas y «maestros de Periodismo», me recuerdan, por parecidos motivos, esa carrera profesional que yo en plena Paseata trato de reconvertir a un nuevo oficio. Así les contesto, pero sus regalos me refrescan la memoria que tenía olvidada y llevo una semana con las neuronas dando vueltas alrededor de un viejo programa televisivo en el que trabajé rodeado de amigos durante mas de diez años, girando y girando sobre una cita para enmarcar del filósofo Emilio Lledó: