El desastre español que sufrimos desde nuestro Siglo de Oro universitario hasta la edad de oro de los bolcheviques que hoy soportamos. Por Manuel Artero

Portada de ABC: Descontrol en la Universidad
Portada de ABC: Descontrol en la Universidad

“Uno de los grandes problemas españoles es el universitario, que hasta ahora permanecía silente en nuestra sociedad a pesar de las noticias del 2018”

Disfruto hoy, como homenaje a la historia y la documentación, con una portada del periódico ABC que expresa a la perfección uno de los grandes problemas españoles, el universitario, que hasta ahora permanecía silente en nuestra sociedad a pesar de las noticias del 2018 sobre falsos doctorados universitarios, apaños varios, ilegalidades y nepotismo. Y me retrotraigo a mis últimos recuerdos en la Universidad de Salamanca, la grafía de sus vítores, incluido el dedicado a don Francisco Tomás y Valiente: “Edificar con la razón, la experiencia histórica y la tolerancia como instrumentos“. Qué honor para una pared. Una culta y necesaria excepción de esa magra mayoría de paredes y muros en en mi querida España solo muestran escritos y expresiones de mala educación.

Vítores
Vítores de Salamanca

“Un espacio de culto al pensamiento en el que todo un Quevedo, al que es fácil imaginar como un clásico universitario rebelde, se entretuvo en firmar una de sus bancadas”

En mi memoria mis aulas y profesores y en mi nostalgia intelectual esas otras  aulas de don Miguel de Unamuno, y esa otra conservada para la historia que alimentó intelectual y espiritualmente Fray Luis de León. Un espacio de culto al pensamiento en el que todo un Quevedo, al que es fácil imaginar como un clásico alumno universitario rebelde, se entretuvo en firmar una de sus bancadas.

 

 

Firma de Quevedo
Firma del universitario Quevedo

“En ese ambiente universitario también estuvo el Embajador Saavedra Fajardo, nuestro polítologo por excelencia del Siglo de Oro Español”

Por allí también estuvo el Embajador Saavedra Fajardo, nuestro polítologo por excelencia del Siglo de Oro Español  que nos dejó para la reflexión esta cita insuperable sobre la manía reglamentista que hoy nos desborda:   Las sociedades que se rigen con un exceso de leyes ocupan a la mayoría de los habitantes en los juicios y desperdician tiempo necesario para los campos y los oficios. El trabajo es frenado por la abundancia de leyes”.

Porque, y esta es la paradoja, el exceso legislador está íntimamente ligado, pero en dirección inversa, a la buena marcha de la economía y en definitiva a la buena convivencia social y política. Cito otro apunte que lo demuestra con definitorio sentido común, aunque la lista de eruditos, filósofos, políticos, novelistas y científicos que han hablado de ello es completísima.

Se trata de  ese monumento al Periodismo reconvertido en Literatura que es el libro de Manuel Chaves Nogales “El maestro Juan Martínez que estaba allí”. Se trata del testimonio de un bailarín flamenco de Burgos, Juan Martínez,  que en compañía de su mujer “La Sole”, después de conocer los mejores cabaretes de París y Estambul se traslada a Rusia y allí, en Moscú , Petrogrado y Kiev, vive la revolución desde sus inicios.

Los relatos de Martínez se centran en la descripción de los hechos, porque este testigo excepcional soslaya sus sentimientos a excepción del quizás mas animal del ser humano: la supervivencia. En Kiev, donde vivió la mayor parte de sus seis años de revolución dice: A los bolcheviques se les había exacerbado la manía reglamentista y en cada esquina montaban una oficina para prohibir o perseguir algo: querían intervenirle a uno hasta la respiracióny más adelante, cuando en Odesa ya solo piensa en abandonar esa Rusia revolucionaria en la que está a punto de morir hambriento afirma: Huyendo de aquella ciudad de la muerte, Sole y yo nos íbamos a la playa, y allí nos pasábamos el día tumbados al sol. Obtuvimos una autorización para bañarnos -hasta para bañarse en el mar hacía falta una autorización de los bolcheviques-.

Juan Martinez, cultivado en la Universidad de la  vida, sobrevivió al hambre, el tifus, la checa, los chivatos y esa manía reglamentista que los ideólogos tenaces del comunismo pretender engordar sin asumir el exceso que ya nos consume a todos y que, además, permite a los golfos de toda calaña, incluidos rectores, catedráticos o simples profesores, eludir los controles de la razón y el fisco.

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Manuel Artero Rueda

Manuel Artero Rueda ha dedicado toda su vida profesional a la televisión en la empresa pública RTVE donde, en los últimos veinte años, y después de haber trabajado como ayudante de producción y realización. ha realizado su oficio de periodista como reportero en el programa Informe Semanal, para el que ha realizado mas de trescientos reportajes. Licenciado por la Universidad Complutense, es autor del libro "El reportaje para televisión un guiño a la noticia" , un práctico temario con el que ha impartido clases tanto en el Instituto Oficial de RTVE como en el máster de periodismo de la Universidad Rey Juan Carlos. Desde el ERE inventado por Zapatero para TVE, dedica su esfuerzo y trabajo esta "La Paseata" un sencillo blog personal que con el paso de los últimos años, se ha convertido en una modesta revista electrónica en la que colaboran un grupo de amigos a los que une el amor a España.

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