Atención, que la culpa es de los periodistas que tienen la mala intención de preguntarle por lo que hace el PP y ella responde.
Atención, que la culpa es de los periodistas. Por Anna Castells

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Atención, que la culpa es de los periodistas que tienen la mala intención de preguntarle por lo que hace el PP y ella responde.

Qué difícil lo tienes José Luis, pues entregar las llaves de Madrid a cualquiera y menos a un terrorista y narcotraficante no tiene perdón de Dios.

El conocido mito habla de los males que sobrevienen a los que quieren ser como los dioses y nuestro protagonista de hoy se siente como un dios.

Parece que dolió de lo lindo, en el soberbio ego de don Narciso, la pretensión del líder pepero de derogar el puto sanchismo.

Hoy sale adelante la Ley de vivienda que otorgará más derechos y ventajas aún a los okupas obviando las recomendaciones de la Policía.

Esperemos que las miles de viviendas que ahora promete la inmobiliaria Sánchez tengan mejor suerte que sus promesas en Doñana.

Esta es la lista de despropósitos del sanchismo señor Feijóo. Basta con que el primer día de su legislatura la borre de un plumazo.

A esta anacrónica y decrépita izquierda solo la queda agarrarse a todo tipo de banderas, carteles propagandistas y cárteles.

Revolcón de las happy churris en el Congreso. Tras favorecer a un millar de violadores, Sánchez limpia su imagen con ayuda del PP.

El esquema mental del progresismo basal se parece mucho a lo que, hace un siglo, representó el orto de los fascismos.

La Nación no sólo son ustedes y sus machitos, la Nación somos todos, menos la escoria infecta y miserable que la quiere destruir ¡Suerte señores!

Y Falconeti salió disparado al Falcon para iniciar otra de sus giras, esta vez con tres etapas, su actividad preferida para rellenar su agenda, la 2030.

Para despejar las dudas, lo mejor será recomponer el esquema de las ideas cardinales del sosegado discurso de Tamames.

Falconeti no tuvo ni siquiera la deferencia de despedirse del candidato, otra demostración del nivel de educación del personaje, carente de toda clase de valores y principios.