Cataluña, en manos del golpismo, colecciona hijoputas a porrillo y es el gobierno mismo que les da la cuerda. Así, de cumplir las leyes, ¿Quién se acuerda?
Cataluña, en manos del golpismo. Por Guirong Fu

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Cataluña, en manos del golpismo, colecciona hijoputas a porrillo y es el gobierno mismo que les da la cuerda. Así, de cumplir las leyes, ¿Quién se acuerda?

La carraca catalana, historia de un timo, donde los timados hemos sido todos los españoles y los nazionalistas (con Z), son los culpables.

Sánchez y sus ministros se escaquearon del debate. Quedó López a cargo frente a las críticas de VOX y PP. ¿Cobardía? ¿Desprecio al rival? ¿Menoscabo de la democracia?

Mi padre (q.e.p.d.), que tampoco era jurista, nos decía siempre: Las leyes tienen que ser pocos, claras y, sobre todo, que se cumplan.

Pues claro que es una negociación entre el independentismo y el Gobierno de España, por mucho que nos quieran engañar.

Los criminales gustan de la oscuridad. Oscuridad para robar intrigar, violar, sabotear, asesinar, perjudicar, abusar, agredir, romper…

Vamos a enfrentarnos a la peor peste política desde la Guerra Civil, o es que aún existe alguien que no lo acaba de ver.

Tras los pactos vergonzosos con criminales, pensábamos que Sánchez no podría caer más bajo. Nos equivocamos.

La Paseata abre su edición dominical con una réplica de SuperTanete titulada «Pagando por su cuota de poder bajo la mirada del mediador».

Muro contra los fachas, los israelíes, los ricos, los jueces, los que rezan el rosario en Ferraz, los madrileños y las coles de Bruselas.

Contra Sánchez me uno al sentir de quienes piensan en que —aunque en tiempo de descuento— todavía es posible detenerlo.

El ‘muy pacifista don Narciso’ amnistía a todos los golpistas que, a la muy española Cataluña de nuestra amada patria pretendieron extirpar.

Si no se soluciona lo que hay que solucionar… Cada día vamos a peor… ¿Todavía más?…. !Pues sí! y lo verán nuestros ojos.

Rafael Esteve Secall siempre sobresalió y destaca por su coherencia, su compromiso social, su integridad moral y su fuerza de voluntad.