Hay que terminar con los virus que transmite Pablo El Bolivariano en La Secta que no habla y transmite otra cosa que su vacua propaganda.
Hay que terminar con los virus que propaga Pablo El Bolivariano. Por Linda Galmor y Guirong Fu

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Hay que terminar con los virus que transmite Pablo El Bolivariano en La Secta que no habla y transmite otra cosa que su vacua propaganda.

Ese nivel de cinismo e hipocresía que vemos ante la tumba de Antonio Machado en Colliure, con Sánchez aceptando que una bandera ilegal, esa sí, presidiese un acto

Hay personajes que van de justos.., que hacen buenos a otros y a su época. Puede que al final, nos conviertan a todos en nostálgicos. ¿Y de la libertad sin ira qué?

El hombre es violento además de mal educado e intuyo que después de maltratar a la mujer la emprenderá conmigo, pero la suerte me acompaña hoy y coincide en tiempo de la escena el padre Isidro

En la Transición fuimos unos ingenuos. Pensamos que el pacto de concordia y reconciliación dejaría el problema de la Guerra Civil y de la dictadura resuelto

Despertar con ruido igual a martes. Si esto fuera lo único que se repitiera cada siete días no tendría demasiada importancia, pero no, no lo es

La tan alabada Transición cometió numerosos errores que ahora estamos pagando, y cuyas consecuencias pueden ser funestas para la Nación española a favor de los separatismos periféricos. Uno de ellos fue la cesión en cuanto a la denominación de la lengua común e idioma materno de la mayoría de los españoles.

Esto tiene todos los visos de no tener arreglo… al menos de forma pacífica, por eso el intento de ir anestesiándonos lentamente

Cuando se cumplen cuarenta años de aquel 15 de Junio de 1977, fecha de las primeras elecciones democráticas celebradas en España tras un periodo de dictadura militar de otros casi cuarenta -tal vez totalitaria durante la primera década (esa no la viví); autoritaria, pero con visión de desarrollo y futuro después (lo que sí viví y, por tanto, puedo asegurar) y, sin duda, absolutamente light los últimos cinco años (de aquellos polvos, en parte, estos lodos)-, hemos vivido, en sus vísperas, casi de todo, prueba de en lo que se ha convertido un buen deseo muy mal llevado a la práctica, la transición pacífica y la integración de todas las tendencias políticas -incluso de las causantes directas de la mayor tragedia por la que pasó España en la Edad Contemporánea (si no en toda su Historia), la Guerra Civil-.