
Duro… Durísimo fin de semana ha sido para nuestra tierra este que está muerto. Sentimientos a flor de piel… Gritos de unidad… Emociones compartidas con amigos y con los que no lo son… Euforia…Tristeza… Indignación… Impotencia…Desilusión… Esperanza… Hace mucho tiempo que no vivía unos días tan intensos… Que no percibía la inmensa fuerza que nos da creer en lo que hemos heredado de nuestros antepasados… Que no me sentía tan de esta tierra… Que quería comerme el mundo… Porque no podía consentir que alguien osara levantar la mano hacía lo que es de todos y que tanta sangre sudor y lágrimas costó a los que nos precedieron…Porque se lo debemos a ellos… A Don Pelayo, a los RRCC, a Blas de Lezo, al Gran Capitán, a don Juan de Austria, a Daoiz y Velarde, a aquellos valientes que fueron capaces de derrotar nada más y nada menos que a Bonaparte… Y a tantos y tan grandes españoles de bien.
«Quiero recordar en esta pequeña reflexión una frase de Emily Dickinson que siempre me ha hecho pensar: Se dice que la palabra está muerta cuando se pronuncia, yo digo que comienza a vivir ese día»
¡Que maravillosa sensación el sentirse libre en un gran país que sigue avanzando con el esfuerzo de todos!…¡Que gratificante ha sido el unirme a gente que no conocía en la calle al grito emocionado de !!Viva España Unida y en Libertad!!…Con la emoción contenida en la garganta… Sintiendo de verdad que mi nación…toda, de Norte a Sur y de Este a Oeste… Desde los Pirineos hasta Huelva donde partió Colón camino de descubrir un Mundo Nuevo… Es la mejor del mundo.. Aquí nací y espero morir también.
Quiero terminar esta pequeña reflexión con una frase que siempre me ha hecho pensar… Es de Emily Dickinson, una de mis poetisas preferidas:
«Se dice que la palabra está muerta cuando se pronuncia, yo digo que comienza a vivir ese día».
Yo también lo pienso y ójala que las palabras que este fin de semana se han dicho en defensa de la Unidad y de la Libertad comiencen a vivir…¡¡YA!!…
