Se acerca la Navidad. Como siempre, como debe ser

Luces de Navidad
Luces de Navidad

“Las luces de colores vuelven a iluminar las calles de España con ese aire festivo y nostálgico que da la Navidad”

Las luces de colores vuelven a iluminar las calles de España con ese aire festivo y nostálgico que da la Navidad. Resplandores nuevos de fiesta que evocan recuerdos en la memoria de aquellos que fuimos niños y un día tuvimos inocencia, además de aquella feliz capacidad de asombro que caracteriza la primavera de la vida.

Sólo crecemos y maduramos por fuera; en nuestro interior siguen viviendo el mozalbete de los sesenta que tocaba la pandereta frente al Nacimiento, y también ese joven que escucha nuevamente a los muñecos de Cortylandia cantando su vieja pero siempre nueva canción. Como cuando la oyó con su pandilla de amigos por primera vez, entre risas y alegrías, al apuntar los primeros amores de mocedad, cuando la existencia era un bocado que había de comerse a toda prisa, no fuera que llegáramos tarde a algo.

En la Plaza Mayor de Madrid se vuelven a vender figuritas y accesorios para el Belén. Bullicio, olor a bocadillo de calamares —que me sientan fatal—, vendedores de musgo, músicos callejeros…la vida en fin, la vida que sigue y seguirá bajo la estatua de Don Felipe III el Piadoso, que imperturbable sigue presidiendo el devenir de los tiempos. En todo late la ilusión que permanece y esa magia que acontece una vez al año y renueva nuestro cuerpo desgastado por el paso del tiempo. Nada importa, el espíritu navideño volverá a hacer que todos seamos niños como antaño y abramos los ojos como platos ante las cosas sencillas y eternas que, al fin y al cabo, son las únicas que merecen la pena.

No han de perderse las tradiciones, por mucho que los nuevos apologetas del solsticio de invierno nos intenten adoctrinar con sus proclamas. En los primeros días de Nivoso hay algo mucho más importante que un simple fenómeno astronómico: el nacimiento de Dios, que es también el de todos nosotros. Y ya empieza ello a barruntarse en esos puestos multicolores donde se asoman el Niño Jesús y su Familia, los portales de Belén, los pastorcillos, los romanos y hasta las ovejas, que aquí no se aburren porque también ellas forman parte de la gran Historia que empezó hace algo más de dos mil años.

Se acerca la Navidad. Como siempre, como debe ser.

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Guillermo Emperador

Guillermo Emperador

Español, bajito, republicano y alopécico. Profesor de la escuela del maestro Ciruela, boticario y bloguero en Libertad Digital con el espantoso nick de “chinito”. Ahora autoascendido a Emperador de la tierra de las Mil Naciones (España, obviamente). Tengo un blog, una coneja y muchos amigos en la Llanura de Palmaria. Nunca pensé en escribir pero la vida es un camino que lleva por derroteros extraños.

2 comentarios sobre “Se acerca la Navidad. Como siempre, como debe ser

  • el 24 diciembre 2017 a las 10:40
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    Bonjour ! Me ha gustado mucho esta evocacion nostalgica de cuando las Fiestas de Navidad, la Noche Buena, tenian un verdadero significado! Donde se sentian verdaderos sentimientos del Nacimiento …y todo ellos arraigado a los mas tiernos años de nuestra infancia. Merci !

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