
La realidad es que el nuevo héroe de la izquierda española, el conocido como «Alfon» salió de la cárcel entre los elogios antifascistas de incluso algunos gurus mediáticos y unas horas después, en un control rutinario de la Policía Municipal, le pillaron junto a un amigo en un coche en el que había unos gramitos de hierba para consumo propio y un cuchillo exagerado.
Y me imagino que en ese guión surrealista que escriben para los titulares de prensa los estadistas de la alta política, algún poderoso protagonizó una secuencia que nunca veremos en los «reallity-shows» de nuestra aciaga cotidianidad. Algo así:
Secuencia 33. Int. Noche. Una oficina de lujo. Tres señores con traje y fumando puros y con las piernas en la mesa beben. Al fondo una chimenea de neón refleja el color rojo que marca la luz.
PERSONAJE UNO: Pues la decisión está tomada: Tenéis ocho horas para encontrar un nuevo héroe. En este caro paisaje nuestro no caben rebeldes capaces de no digerir mis reglas. Tenemos demasiado en juego, con el chantaje de informes, como para que encima arriesguemos dinero y esfuerzos por un maldito perdedor.
Así al menos, creo, lo vería la eterna rebelde Janis Joplin que hoy cumpliría 75 años. Que además como el símbolo femenino de la contracultura que fue, pondría en solfa ese control rutinario de la policía municipal madrileña y sobre todo la utilización de la rebeldía juvenil por parte de los poderosos.
La juventud tiene el compromiso moral de la rebeldía y esta decadente sociedad nuestra tiene grandes figuras que alimentan el profundo y necesario anhelo ético por la utopía de la justicia social que nunca llega. Y la «perla» Janis Joplin sigue batiendo todos los récords. Imposible imaginar qué hubiera dicho acerca de la historia de los sindicalistas catalanes de la Nissan que optaron por permanecer fieles a sus ideas y rechazar la oferta empresarial de 4.000 salarios, entre directo e indirectos. O esa ingente cantidad de jóvenes que pillan subvenciones aprovechando todas las dádivas que el estado de derecho otorga a la causas de la posverdad.
Ella sencillamente cantó con el el alma desagarrada de todos los que sufren imaginado unas sonrisas por el triunfo en cualquier pequeña aventura.
Recuerdo que unos días antes de morir le dijo a su productor musical que su sueño era llegar a ser la gran voz del blues a los 65. Y lo hubiera sido, pero la muerte se le adelantó.


Una joya de voz…DEP …felicidades estupendo artículo…saludos
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