Y ahora en la generación actual, ligan por Internet por chats privados, webs de contactos y por aplicaciones del móvil dónde se ven, se hablan, quedan y aquí te pillo y aquí te mato
San Valentín de ayer, y de hoy: Y que siempre triunfe el amor

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Y ahora en la generación actual, ligan por Internet por chats privados, webs de contactos y por aplicaciones del móvil dónde se ven, se hablan, quedan y aquí te pillo y aquí te mato

Hace unos días definí la política catalana de ciénaga y, a pesar de la exageración, hoy intuyo que me quedé corto por el ambiente de cloacas que respiramos

Ramón Berenguer IV como vasallo del rey Alfonso colaboró con Castilla, Génova y Navarra en la reconquista de Almería, nido de piratas. Por el tratado de Tudillén que ratifica en de Carrión, se delimitaba la zona de reconquista y a cambio del vasallaje al rey castellano se reconocía a Ramón Berenguer el derecho de reconquista de Valencia, Denia y Murcia.

«Si las escaletas de sus programas son casi idénticas, persiguen los mismos objetivos políticos, y… El algodón no engaña» Si “utilizan” a …

El poder legislativo es el que se encarga de proponer, debatir y en su caso aprobar o rechazar una ley en el Parlamento de España


Hoy, más que nunca, me quiero abrazar a España. Y lo quiero hacer mirándola a los ojos, como se mira a alguien a quien se ama desde lo más profundo del corazón y queriendo cerciorarme de saber transmitirle todo mi respeto, mi admiración por su grandeza injustamente olvidada, y mi dolor por sus muchas heridas. Y, como cantaba Cecilia: “… Quererte a ti no me cuesta nada”.

Hoy, te veo, mi dolida España, como al famoso toro de la Vega: llena de lanzazos y puyas que te desangran por todos los costados, mientras otros muchos, que dicen amarte, te miran de soslayo sin atreverse a defenderte de tanta ignominia, por cobardía y temor a que los verdaderos fascistas los llamen a ellos fascistas, (muchos aún no saben que para ser fascista tienes que ser izquierdista).
Mi impertinente demonillo, Max, no se resigna a callar y dice que, “unos, por odio vivo, y otros, por vivo amor, entre todos la mataron y ella sola se murió”. Ya ves, mi querida España, que de amor también se muere. “Parajodas de la vida”, dice también mi Max.
Pero tú sigues navegando en este barco cada más más desvencijado en que te hemos convertido. Mientras, una banda de voraces advenedizos se disputan, a fuerza de golpes bajos, el timón que aún nadie pilota. ¡Qué mala suerte la tuya que hasta los salvavidas llevas pinchados!

No sólo te debates entre los de las lanzas y los acomplejados que no sacan pecho para presumir de ti, como si no hubiera muchas y gloriosas razones para ello, sino también, ¿por qué no decirlo?, entre los que, por falta de generosidad, anteponiendo su coherencia ideológica a la imperiosa necesidad de restañar ahora tus heridas, se enrocan impasibles, dejando que una banda de desharrapados, que no tienen razones para odiarte, porque ni siquiera conocen tu historia, te desnuden de tu hermoso vestido rojo y gualda para vestirte de pu.. (¡Otra vez Max!, que ha querido decir una ordinariez, el pobre).
Cuídate, España mía, de tantos buscavidas bufones de la mentira; de esta siniestra bandada de cuervos carroñeros que vienen abanderando un falso estandarte de regeneración; de los quieren hacerte nueva con harapos ya tan viejos y raídos; de los que sólo son una charanga desacompasada y chirriante, sin más proyecto que el de ser una recua de demolición con el conocido lema de “quítate tú que me pongo yo”.

Qué burdo empeño en hacer de ti, mi bonita España, una franquicia de las casposas Cuba, Venezuela, Corea del Norte, etc., todos esos regímenes políticos en donde las libertades brillan por su ausencia; en donde reina todo lo que hace esclavos y rehenes de su miseria a los que allí habitan sin posibilidad de escapar, que son la mayoría.
Pero no voy a terminar mi sentido abrazo a España sin entonar un obligado mea culpa, porque se hace patente que los españoles no hemos sabido cultivar la suficiente exigencia política como para poder mantenerte al margen de tanta y tan variopinta trapacería partidaria. Y que unos, por una razón, y otros, por otra, te hemos traído a una situación en la que la defensa de tu integridad territorial, tu prestigio de gran nación y tu bien ganado lugar en la Historia, van a tener que quedar en manos, si no de los mejores, sí de los únicos que aún pueden intentar poner apósitos en tus heridas, mantenerte en pie, y fuera de las garras de estas hienas disfrazadas de regeneradores.
Max, me dice burlón, como es él, que, “estos son los bueyes que tenemos y con éstos hemos de arar”.
Por todo esto y mucho más, izo, hoy, tu bandera que es la mía, con todo el orgullo y honor de ser una española que, allá por donde va, te lleva siempre en el corazón.
¡Hoy, más que nunca, me quiero abrazar a España !


Vamos a dejarnos de las zarandajas de los artistas de la ruina y a llamar a las cosas por su nombre. No puede ser que quién es un vago quite el puesto de trabajo a alguien que no lo es y lo merece

En el jardín seco de Rick Deckard: De las sandalias, las alfombras y el mundo

676 eurodiputados no instan, y los que instan, no son todos los que son, ni son todos los que parece según el TBO de Prescolar hijo


«Si algo espera el espectador/oyente/lector de un medio informativo
son noticias y certidumbres, no lo contrario. El empleo del condicional
de posibilidad hay que reservarlo para situaciones excepcionales».
Basar una información en una mera hipótesis puede causar un daño difícilmente reparable. Según las gramáticas prescriptivas del español, el condicional se puede utilizar en los siguientes casos:
1. Como oración principal de un periodo condicional: Si lo supiera, te lo diría. Si lo hubiera sabido antes, te lo habría dicho.
2. Como expresión de probabilidad, incertidumbre o conjetura referida al pasado: En la conferencia habría unas noventa personas; o al futuro: No me gustaría verte en el paro.
3. Como fórmula de cortesía o de modestia: ¿Le importaría dejarme pasar?, ¿Le podría hacer una pregunta?, ¿Me podría decir qué hora es?
4. En una narración, como futuro del pasado en sustitución de un pretérito simple (indefinido): Nació en Burgos, estudió en Madrid, donde terminó su carrera. Marchó a Estados Unidos, de donde volvería cuarenta años más tarde para pasar los últimos años de su vida en su tierra natal.
En la edad de oro del periodismo, los medios de comunicación contaban qué había ocurrido. Sin más. Como mucho intentaban explicar el significado social, político o económico de los hechos que se detallaban en las noticias. Pero medios de comunicación como LaSexta utilizan el aumento de eufemismos, la abundancia de archisílabos o la profusión de tecnicismos oscuros para convertir la información en Infotaiment en donde no cuenta tanto un hecho dudoso como lo dudoso que hay en un hecho, para dar información de oídas o no confirmada cuyo discurso indirecto va encabezado por frases como:
al parecer + indicativo
al parecer quieren + infinitivo
creo que + indicativo
cuentan que + indicativo
dicen que …
dicen que + indicativo
he oído que + indicativo
la prensa escribe que + indicativo
parece que …
parece que + indicativo
se dice que …
según …
según dicen
Así pues, de ese uso concreto del condicional, puede deducirse, respetando la gramática, que el hecho principal no sucedió.
“Los rumores no son noticia”, escribió Julio Alonso en la edición primigenia del Libro de estilo de EL PAÍS. Y esos “habría” “estaría” o “sería” no hacen sino narrar algo que el periodista no puede dar por seguro. Es decir, algo que no se ha comprobado o que no se puede atribuir a una fuente que lo asuma como cierto.
Si el periodista se niega a participar en este juego de conjeturas, parece que se aleja del espíritu de los tiempos; si acepta las nuevas reglas y se aficiona a este divertido ejercicio de plantear quinielas y vaticinios, entonces cabe preguntarse para qué sirve el periodismo.
El uso del condicional, de la arbitrariedad de las comillas en todas sus variantes, de la infografía redundante, de la utilización de la música como vehículo emocional en la información, de la multipantalla como soporte de las colas reiterativas y machaconas reforzando la idea que la cadena quiere transmitir, forman parte del libro de estilo de García Ferreras el trilero mayor del reino.
Mezclar información y entretenimiento es aplicar criterios comerciales a lo que siempre debe ser un servicio público, también en la televisión privada.

A qué con esta calle no hay huevos

Me hacen gracia todos esos antiamericanos medulares y esos especialistas en Trump que surgen como hongos tras la lluvia. Nadie podría imaginar a ningún mandatario público salirse ni una vocal del juramento del cargo o hacer añadidos como eso de «por imperativo legal»… ¡por supuesto que es imperativo legal!, y si te sales de tus atribuciones debes pagarlo por traicionar tu responsabilidad.

Remedio para la ignorancia