Reflexionando con Marco Aurelio, el emperador

REFLEXIONANDO CON UN EMPERADOR...
Reflexionando con Marco Aurelio, el emperador

 

 

“Merece la pena, de vez en cuando, repasar algunos de los pensamientos de Marco Aurelio llenos de sabiduría y libertad”

 

 

MARCO AURELIO (Marcus Annius Verus, Roma, 121-Viena, 181) emperador de Roma desde el año 161 hasta el año de su muerte en 180. Fue el último de los llamados Cinco Buenos Emperadores, tercero de los emperadores de origen hispano y está considerado como una de las figuras más representativas de la filosofía estoica.

Apodado “el Sabio ” o “el Filósofo”, su gran obra “Meditaciones”, escrita en griego helenístico durante las campañas de la década de 170, todavía está considerada como un monumento al gobierno perfecto. Se la suele describir como “una obra escrita de manera exquisita y con infinita ternura”.Es el resultado de las meditaciones morales que, ya al final de su vida, fue dejando por escrito, sin seguir un plan estricto o preestablecido. Dividida en doce libros, la obra se basa en una serie de reflexiones inspiradas por su experiencia cotidiana y deja traslucir la influencia estoica.Su visión del hombre es pesimista, pues considera que sus pasiones son el factor principal de la corrupción del mundo, por lo que aconseja perseguir tan sólo aquellos fines que dependan de uno mismo.

Merece la pena, de vez en cuando, repasar algunos de los pensamientos de Marco Aurelio llenos de sabiduría y libertad…Un continuo examen de conciencia que ayudan a reflexionar en la intimidad:
“La vida del hombre es una simple duración, un punto en el tiempo, su contenido una corriente de distancia, la composición del cuerpo propensa a la descomposición, el alma un vórtice, la fortuna incalculable y la fama incierta. Las cosas del cuerpo son como un río y las cosas del alma como un sueño de vapor, la vida es una guerra y la fama después de la muerte, solo olvido.”

 
“De Máximo: el dominio de sí mismo y el no dejarse arrastrar por ninguna clase de impulsos, fueran cuales fuesen; el valor en todas las circunstancias, muy especialmente en el curso de las enfermedades; aquella dulce mezcla de dulzura y nobleza que daban tan grato sello a su carácter; aquel su ánimo generoso que le hacía cumplir sin esfuerzo cuantos trabajos se le deparaban; la confianza que sabía inspirar de que su pensamiento y su palabra eran una sola y única cosa y de que cuanto hacía era movido por la buena intención; el no asustarse ni asombrarse jamás; la falta de precipitación, de lentitud, de abatimiento, de temor, de cólera y de desconfianza; el prodigar el bien, la facilidad en el perdonar, la lealtad; el dar la idea siempre de un hombre justo y sincero, sin doblez; en fin, aquella su manera de ser que evidenciaba que a nadie miraba con menosprecio ni superioridad”

 

MARCO AURELIO “Meditaciones” (Libro I,15)
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Mercedes Ibáñez Huete

Mercedes Ibáñez Huete

Realizadora de TVE casi desde que nací. Capricornio nata, amo la poesía y el chocolate apasionadamente, adoro la Navidad, las charlas con amigos y la familia. Me encantan los días de otoño y las noches de invierno y aunque soy española de nacimiento y de corazón, viajaría en el tiempo hasta la Escocia de los siglos XVIII y XIX y me quedaría allí mucho tiempo. Definitivamente el Romanticismo es mi época. Esa soy yo.

2 comentarios sobre “Reflexionando con Marco Aurelio, el emperador

  • Antonio De la Torre Luque
    el 26 marzo 2018 a las 22:29
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    ¡¡¡Enhorabuena, Mercedes!!! Demuestras una vez más que, casi todo, está en los clásicos.
    Abrazo.

    Respuesta
  • Mercedes Ibañez
    el 28 marzo 2018 a las 17:34
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    Muchas gracias Antonio.Otro abrazo para ti.

    Respuesta

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