
«Estoy absolutamente indignado con las continuas ofensas que los separatistas catalanes profieren al resto de españoles, pero antes o después les llegará su San Martín»
Estoy absolutamente indignado con las continuas ofensas que los separatistas catalanes profieren al resto de españoles.Da la impresión que una minoría se han tragado el argumento denigrante, falso y nazi de sus responsables políticos. Se dice que ha sido un envenenamiento no deseado por parte de la población catalana. Y no es cierto del todo porque esos niños que recibieron, durante décadas, esas inyecciones en vena, tenían unos padres y familiares que pudieron corregir y haber denunciado esa permanente intoxicación. Y es que esa minoría separatista estaba, y está, encantada con esa fascista, falsa, anti democrática y retrógrada bazofía. Reciben las monumentales falsedades con agrado colectivo.No tienen disculpa.

Pero en esta situación ,hay que incluir a los diferentes gobiernos centrales que han mirado para otro lado, sin percatarse del enorme peligro que suponía. Pero les daba igual con tal que el sinvergüenza Pujol les cediese temporalmente sus escaños. Decían los sucesivos Presidentes :» Bueno, yo ya soy el que manda, el que venga detrás que arree». Y por eso hemos llegado a esta situación de enorme riesgo.Un nuevo.ejemplo nos lo ha dado ese repugnante y con voz de eunuco llamado Albert Pla, autor del libelo «España mierda».
Unas declaraciones realizadas en los micrófonos de la vil Catalunya Radio, y en presencia del conocido presentador Manel Fuentes de quien me gustaría saber cual fue su reacción ante tamaña asquerosidad. Un comportamiento que, a mi juicio, es claramente constituvo de delito por lo que exijo abrir diligencias para que los jueces adopten decisiones. ¡ Ya está bien de sufrir, sin castigo, sus continuas calumnias¡ Pero sí le digo a la cara a este cerdo inmundo que, antes o después, le llegará su San Martín.

Como he sido padre y ahora abuelo, puedo afirmar con suficiente autoridad que tenemos lo que hemos formado en unos casos y el resultado de la desidia en otros.
Delegamos de 0 a 6 años el cuidado de los retoños a las guarderías. Inmensa mayoría de padres desayuno y cena.
Tenemos luego la indecencia de pedirles cuentas en su mayoría de edad.
Con ese viejo mastuerzo llamado alberplá hemos hecho más de lo mismo riéndole las groserías desde finales de los 80’s y ahora nos asustamos porque mee fuera del tiesto.
Un saludo.