De una fecha trágica que cambió España a otra que puede rematarla

 la declaración del presidente Rajoy en el 'caso Gürtel'
la declaración del presidente Rajoy en el ‘caso Gürtel’

“Los acontecimientos que se han precipitado tras la primera sentencia del caso Gürtel, que afecta directamente a políticos del Partido Popular y al propio partido, a título lucrativo,  pueden influir de forma fundamental a la actual legislatura”

Los acontecimientos que se han precipitado tras la primera sentencia de la Audiencia Nacional del pasado jueves sobre el caso Gürtel, que afecta directamente a políticos del Partido Popular y al propio partido, a título lucrativo, hace que la actualidad se centre hoy sobre esta circunstancia que puede influir de forma fundamental a la actual legislatura que, veinticuatro horas antes, parecía salvada en cuanto a su durabilidad con la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado que el Gobierno consiguió cerrar con el apoyo de siete partidos del arco parlamentario, Dios sabe a cambio de qué prebendas y coste político y económico, pero dando cierta estabilidad hacia el exterior y permitiendo continuar una política económica que estaba consolidando el crecimiento iniciado en 2014 y superando la mayor crisis económica que afectó a España desde el inicio de la Transición, tras la herencia diabólica dejada por el Ejecutivo del nefasto José Luis Rodríguez en 2011.

Con dicha sentencia, el panorama político sufre -a bote pronto- un auténtico “tsunami”, cuyo primer síntoma ha sido la aparición inmediata del Secretario General de Podemos, Pablo Iglesias -a quien le vino Dios a ver, paradojas del destino- que invitaba a su amigo -no sé si decir marioneta, recordando los primeros meses de 2016, tras las fallidas elecciones del 20 de Diciembre de 2015- Pedro Sánchez a presentar una moción de censura contra Mariano Rajoy, pese a no ser todavía firme una sentencia que sólo condena al PP -con un voto particular que lo absuelve- por un beneficio a título lucrativo “de modo directo y solidario con una serie de personas implicadas en la trama y condenadas por diversos delitos por esta sentencia hasta un importe de 133.628,48€” y otro del mismo tenor de “hasta un importe de 111.864,32 €, correspondiente a los gastos referidos a la campaña electoral de las elecciones de 25.5.2003, de modo directo y solidario, con Jesús Sepúlveda” -exmarido de la que fuera ministra de Sanidad con José Mª Aznar (la que no vio un Jaguar en su aparcamiento familiar), Ana Mato-, entonces Alcalde del municipio de Pozuelo de Alarcón (Madrid) -el de mayor nivel de vida de España-, al que, al parecer, trasladó su residencia el presidente de Ciudadanos, Alberto Rivera -¿por qué será que los líderes de centro izquierda o izquierda (Blanco, Zapatero, Sánchez, etc.), eligen siempre ciudades regidas por el Partido Popular, de alto nivel económico, de la zona Noroeste de Madrid, una de las más caras de la provincia y de España?-.

Aznar reivindica el Pacto del Majestic porqué ayudó a frenar el nacionalismo catalán
Aznar reivindica el Pacto del Majestic porqué ayudó a frenar el nacionalismo catalán

“Prefiero suponer que Aznar pecó de inocente, infravalorando a su contrario o desconocedor de los verdaderos objetivos del nacionalismo”

Ambos beneficios a título lucrativo se derivan de gastos referidos a la campaña electoral de las elecciones municipales -y autonómicas- de 2003, es decir, cuando Rajoy no había sido designado todavía por el dedo divino del que entonces era Presidente Nacional del PP y del Gobierno de España, firmante de los Pactos del Majestic de 1996 en los que se entregó al cerebro golpista catalán, Jorge Puyol, a cambio de un apoyo parlamentario del que quiero pensar que se habrá arrepentido muchas veces y que no hubiera hecho de haber sabido las actuales consecuencias. Prefiero suponer que pecó de inocente, infravalorando a su contrario o desconocedor de los verdaderos objetivos del nacionalismo, que considerar que lo que le interesaba era llegar al poder a toda costa: transferencias al por mayor, supresión de los gobernadores civiles, suspensión del Servicio Militar para terminar consagrándose como reyezuelo tomando el Monasterio del Escorial para una boda de la que muchos de sus invitados están ahora imputados o condenados.

“No seré yo el que trate de defender en lo más mínimo a Mariano Rajoy, que ya sabrá cómo puede hacerlo él solo -si puede-“

No seré yo el que trate de defender en lo más mínimo a Mariano Rajoy, que ya sabrá cómo puede hacerlo él solo -si puede-, y del que ya dije en 2008 que debió haberse retirado entonces, tras su segunda derrota ante el miserable Rodríguez, cuyas ineptitudes y sectarismo resentido ya eran conocidos por muchos españoles, sin que el candidato popular supiera hacer ver en su campaña el daño que estaba haciendo a España y que podía continuar, como ocurrió.

Puedo admitir que no supiera reaccionar ante el atentado de 2004 en Atocha y otras estaciones de cercanías de Madrid, en unas elecciones que Aznar -todavía Presidente del Gobierno- nunca debió permitir que se hubieran celebrado, con una sociedad en estado de shock y ante la evidente manipulación -si no algo más- de la izquierda, pero no esa segunda derrota de 2008, lo mismo que tampoco el que muchos de los pesos pesados del PP, tras la misma y el posterior Congreso de Valencia, no promovieran una alternativa de cambio. Tal vez ahora se entiende por qué no lo hicieron, viendo el desfile procesal que muchos están protagonizando -o que les espera a otros- y que se limitaran a criticar -con la boca pequeña- a su líder, tras el azaroso camino desde 2012, desaprovechando una mayoría absoluta que nadie tuvo desde la transición.

Se dice que Rajoy era conocedor de la trama del partido antes de su Presidencia y que cuando llegó quiso hacer limpieza sin levantar demasiada polvareda, no lo sé, pero sí que las cosas, cuando hay que hacerlas, lo mejor es abordarlas al principio, con sus consecuencias y después ya habrá tiempo para que una buena gestión haga olvidar los posibles daños directos o colaterales y que no se llega a ningún sitio tratando de consensuar todo y contentar a aquellos de los que nunca se conseguirá el apoyo, defraudando y enfadando a los propios y propiciando que, fruto del descontento, aparezcan alternativas oportunistas que como están demostrando llegan inspiradas en conseguir su propio beneficio más que el bien común, cuando no la consecución de otros objetivos mucho más torticeros y espurios, producto de fracasos de otras épocas.

caso Prestige en 2002
caso Prestige en 2002

“Lo cierto es que las cosas están como están y que lo mismo que en los primeros años de este siglo empezaron las movilizaciones sociales -véase el caso Prestige en 2002- para tratar de sacar a la derecha del poder”

Lo cierto es que las cosas están como están y que lo mismo que en los primeros años de este siglo empezaron las movilizaciones sociales -véase el caso Prestige en 2002- para tratar de sacar a la derecha del poder, lo que se consiguió con una masacre de 192 muertos y más de 1.500 heridos, el 15 de Mayo de 2011, cuando ya se vaticinaba la salida de la izquierda del gobierno, se inicia otra movilización social que no tenía otro objeto que crear un caldo de cultivo para el acoso a la derecha que previsiblemente iba a llegar en las siguientes elecciones, adelantadas contra todo pronóstico a Noviembre de ese año ante lo insostenible de la situación y la renuncia a volver a presentarse del entonces presidente.

Después, no haber hecho las cosas con valentía, denunciando hasta donde se pudiera contar la situación heredada y explicando las medidas que había que adoptar, no sólo económicas; no haber intervenido las dos autonomías propias -Valencia y Murcia- ambas en quiebra, legitimando así la posterior de Cataluña y Andalucía; recuperando las competencias en Educación, Sanidad y Justicia, que nunca debieron salir del ámbito estatal, así como las de Seguridad, con unas policías regionales politizadas que era evidente que a la hora de la verdad estarían del lado más próximo, como así ha sido en Cataluña y será, si llega el caso, en Vascongadas. Esto se tradujo, en perder 450.000 votos en cuatro meses en Andalucía y con ello la necesaria e indispensable mayoría absoluta que hubiera necesitado el PP para desbancar por fin al partido que tiene al Sur de España sumido en la cola de todos los parámetros regionales en Europa con su hegemónica “dictadura” clientelar en la que la corrupción se ha institucionalizado. Lo mismo que no cortar el primer brote claro de intento de golpe de Estado en Cataluña, el 9 de Noviembre de 2014 influyó de manera decisiva en una caída de 3.000.000 de votos en las elecciones generales de 2015 que, tras seis meses de parálisis política y la demostración de que las alternativas al PP eran cuando menos inciertas, se recondujo parcialmente con la recuperación de 700.000 que dieron una nueva victoria para gobernar en minoría, con una oposición dividida pero mayoritaria en su animadversión hacia los populares y el apoyo de un partido recién llegado, fruto del aluvión oportunista y de desechos de otros partidos que habían soltado lastre.

11-M la fecha trágica que cambió España
11-M la fecha trágica que cambió España

“Lo cierto es que ante la incertidumbre política, al igual que en la fecha trágica, ha vuelto a salir a relucir la inestabilidad en España, que se ha traducido en una bajada de la Bolsa y una subida de la prima de riesgo”

En la situación surgida, aparece un Presidente de Gobierno enrabietado y enrocado en su postura continuista que, en lugar de hacer una autocrítica de su partido y de los antiguos compañeros en situación más que delicada y reprochable, se defiende atacando y anunciando que resistirá hasta el final. Lo cierto es que ante la incertidumbre política ha vuelto a salir a relucir la inestabilidad en España, que se ha traducido en una bajada de la Bolsa y una subida de la prima de riesgo, de la que casi no se hablaba ya en los últimos años ante el crecimiento de la economía española que ante todo requiere confianza y tranquilidad. La que me temo que no va a tener nuestro Presidente -ni muchos españoles- para presenciar con la concentración debida la final de Champions de hoy sábado.

No sabemos que dará de sí la moción de censura registrada ayer en el Congreso, pero se avecinan unos días o semanas de expectación asegurada ante las posibles combinaciones para formar alternativas. Por un lado saldrían los números con un acuerdo de PSOE, Unidos Podemos y el teórico catalizador de Ciudadanos, muy difícil por la declarada incompatibilidad entre estos dos últimos, aunque “la política hace extraños compañeros de cama”, que dijera Manuel Fraga. Por otro, con la más posible entre los dos primeros con los partidos nacionalistas ERC, PdeCat, BILDU y la duda del PNV, que ha dicho que no se pronunciará hasta que se acabe el trámite de la aprobación de los PGE. Además aparece en escena otra figura hasta ahora inédita, como es la presentación de otra moción de censura, en este caso “instrumental”, que anuncia el partido naranja, con el único punto de convocar nuevas elecciones generales a través del Congreso, pero que de momento sería inviable si no encuentra un “préstamo” de tres diputados que le faltarían para tener el 10% que se necesita para poder presentarla, ya que sólo cuenta con 32.

Como diría un viejo amigo en estas circunstancias, “lo más seguro es que quien sabe”, pero lo que está claro es que ante este panorama y si no se recupera la estabilidad que íbamos alcanzando, pierde España.

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Antonio de la Torre

Antonio de la Torre

Aficionado a la política, decepcionado con mi corta experiencia en ese mundo, y preocupado con la situación de "España, S. A.". Modesto tertuliano y articulista de opinión. Comparto inquietudes y propuestas, tratando de ayudar a crear opinión para mejorar el pervertido sistema político que nos ningunea.

4 comentarios sobre “De una fecha trágica que cambió España a otra que puede rematarla

  • el 30 mayo 2018 a las 16:19
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    Sobre las actuaciones de un Presidente de Gobierno, soy de la opinión de que a todo pasado todos podemos opinar y siempre sin saber como resultaría la cosa de haberla hecho como opinamos.
    En cuanto a la moción de censura, es difícil comprender como un líder, cuando su Partido posee la mayor corrupción de la historia del país, en número de personas investigadas y dinero desfalcado, junto con los Pujoles y CDC, puede atreverse < presentar una moción de censura basada en la corrupción del Partido gobernante, sobre todo buscando la compañía que pretende.
    Por otra parte, y siempre bajo mi modesta opinión; la moción no será efectiva, dado que el PNV, a pesar de su postureo, no la apoyará, ya que los Presupuestos Generales del Estado tienen que pasar el trámite del Senado, que puede echar a bajo lo conseguido con Rajoy, y la pela es la pela y lo demás cuento. También creo que Ciudadanos hará lo propio, ya que no creo que se alíe con los socios de Sánchez; léase Podemos, Bildu, independentistas y otras especies.

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  • Antonio De la Torre Luque
    el 1 junio 2018 a las 14:39
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    Un pequeño retraso en responder, me da ventaja.
    Desgraciadamente el PNV volvió a demostrar lo que siempre fue, un partido antiespañol que antepone sus propios intereses a los de España. Juega con ambigüedad, como hizo durante la Guerra Civil, según le convenga para su propia supervivencia o enriquecimiento, pero sigue la doctrina de su fundador, ese patán cateto que se llamaba Sabino Arana.
    Por lo demás, veremos qué da de sí el gobierno del contubernio que formará el que hará bueno a su antecesor en el PSOE, el traidor y repugnante ZParo.

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