¿Quién quiere esta moción de censura, auténtica batalla de egos y urgencias, personales y electorales?

Pedro Sanchez puede que el viernes gane la moción de censura. Será presidente de gobierno
Pedro Sanchez puede que el viernes gane la batalla de egos o moción de censura. Será entonces presidente de gobierno

“Hacer predicciones con nuestros políticos es harto arriesgado. Sería más o menos predecible con políticos y partidos “normales”, con principios sólidos y líderes homologables”

La bolsa española perdió en los dos días siguientes al anuncio de la moción de censura contra el gobierno 36.600 millones de euros. No es el dinero de los ricos, no se han fastidiado los millonarios, es el dinero de los ahorradores, es el dinero las empresas y de quienes han invertido en ellas para que sigan funcionando, para que sigan creando empleo y riqueza para el país. Para que generen oportunidades para los que quieren trabajar y para que paguen impuestos con los que contribuir al sostenimiento de los servicios sociales.

De Cataluña han salido las sedes de más de cuatro mil empresas, de momento esto no repercute abiertamente en la marcha económica de la Comunidad, es una sangría a medio plazo, según los expertos, que empezará a notarse ya en los próximos años, especialmente si se consolida esta salida y las empresas ubican no solo sus sedes sociales sino también sus domicilios fiscales fuera de la comunidad autónoma catalana.

España debe a los mercados financieros casi la totalidad de lo que produce, el famoso PIB. Es decir, que debemos a quienes nos prestan el dinero con el que se mantiene el Estado del Bienestar el valor de todo lo que producimos en un año. El dinero con el que durante la crisis se han mantenido de manera razonable los servicios sociales. El dinero con el que se pudo pagar a los cinco millones de parados que dejó la crisis que nunca existió.

Quienes generaron estos problemas, quienes en una y otra ocasión han llevado a España al borde de la ruina o del desmembramiento, son quienes ahora pretenden con una argucia, legal eso sí, llegar a ese poder que las urnas les han negado una y otra vez.

“Hacer predicciones con nuestros políticos es harto arriesgado, pero lo que se da aquí es una batalla de egos y urgencias, personales y electorales”

Hacer predicciones con nuestros políticos es harto arriesgado. Sería más o menos predecible con políticos y partidos “normales”, con principios sólidos y líderes homologables pero lo que se da aquí es una batalla de egos y urgencias, personales y electorales.

Las razones para esa acción que ha dado ya al traste con más de una expectativa económica son variadas y casi todas artificiales, para no decir abiertamente falsas. No hay ninguna emergencia institucional, no hay un gobierno deslegitimado, no hay ningún caso de corrupción que afecte a la gobernabilidad del país (si exceptuamos tal vez el de Cataluña o Andalucía que al parecer no cuentan).

No hay ninguna razón para que un juez se permita utilizar una sentencia para desacreditar a un testigo sin aportar pruebas o sin cumplir con su deber legal, si las tiene, de procesar al supuesto falsario. No, solo ha esparcido la sombra de la duda, facilitando así la excusa perfecta para que otros emprendan una acción de defenestración, una causa general contra un partido.

Quién pretende “echar a Rajoy”, por utilizar la antidemocrática frase insistentemente repetida, no tiene inconveniente en mentir una vez más a los ciudadanos asegurando que aceptará todos los votos “sin contrapartida alguna” lo que, conociendo el paño de los partidos presentes en el Congreso, no se lo cree ni mi abuela.

¿Qué esperan quienes están ahora mismo negociando su apoyo a este gobierno Frankenstein? (la expresión es de un correligionario del aspirante y muy acertada) Cada uno tiene aquí su lista de la compra particular, que nada tiene que ver con los intereses de la mayoría de ciudadanos.

Nada que descubrir de las intenciones de los separatistas catalanes, que no se conformarán con la “nación de naciones”, exprimirán hasta lo indecible al candidato, obligando a la mayoría de los ciudadanos catalanes que no están de acuerdo con el independentismo a callar para siempre o a marcharse de Cataluña, como están ya conminando a quienes todavía se atreven a contradecirles y luego seguirán con sus exigencias hasta que no quede nada que sustraerle al “Estado Español”.

“El viernes sabremos si  por fin tendremos gobierno Frankenstein y nuevo presidente, aunque sea del tipo Reina por un día”

Podemos cumplirá con el encargo de su financiador; el dictador Maduro, desestabilizar al país y punto. Una vez más la clave está en el PNV, un partido que está preparando, de la mano de los proetarras un estatuto en el que se autoreconocen el derecho de autodeterminación, el derecho a decidir, la condición de nación y toda la retahíla de supuestos derechos inherentes a su condición de seres superiores al resto del país. ¿Hasta donde estará dispuesto el aspirante a ceder ante este nuevo reto a cambio de esos votos que seguramente el PNV está deseoso de darle a cambio de no quedar ante su clientela como el partido que ha permitido la continuidad del PP al frente del gobierno?
La dificultad es máxima si se pretende atisbar la reacción de Ciudadanos. Como decía antes, si se tratase de un partido con principios sólidos y una trayectoria predecible la cosa sería más o menos fácil pero el creciente nerviosismo de Rivera por sentarse en el sillón presidencial, exacerbado con las recientes predicciones de las encuestas sobre su ascenso en la intención de voto, le hace bascular en todas direcciones como un tentetieso sin saber cuál de los dos lados de la balanza cumple mejor a sus aspiraciones presidenciales.

De la tajante negativa inicial ha pasado a la habitual ambigüedad de esa formación: Le doy mis votos si no se presenta Usted. Le doy mis votos si es para convocar elecciones… ¿Puede responder Rivera a una pregunta; cómo garantizará que Sánchez cumpla su palabra de convocar rápidamente elecciones a cambio de los votos de Ciudadanos una vez que sea presidente…?

Así que, el viernes sabremos si el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, es capaz de sacar en el último momento un as de la manga o si por fin tendremos gobierno Frankenstein y nuevo presidente, aunque sea del tipo Reina por un día.

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Ana Castells

Ana Castells

Soy Licenciada en Derecho y periodista de profesión. He sido Jefe de Prensa del Ministerio de Cultura y del Tribunal Constitucional. Directora de Comunicación y Relaciones Institucionales de la compañía RENFE. Editora y Presentadora de diversos informativos de TVE y corresponsal de RNE en Francia. Profesora en diversos Masters de Liderazgo y Comunicación.

Un comentario sobre “¿Quién quiere esta moción de censura, auténtica batalla de egos y urgencias, personales y electorales?

  • el 31 mayo 2018 a las 9:43
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    Pura actualidad política que ha de tener solución(?) en pocas horas.
    Lo mollar no está ni siquiera planteado como el verdadero problema.
    Vd lo ha señalado sin ambages: el poder judicial.
    Los jueces disponen de un poder omnímodo sin ningun control democrático. Cierto que tienen sus normas pero el evidente corporativismo las hace inútiles y poco creibles.
    Si el CGPJ fuera mínimamente solvente hubiera ya, con la misma publicidad y celeridad que la sentencia del caso, iniciado proceso por prevaricación a los dos jueces del caso gurtel que han inclinado la balanza contra el PP en la persona de Don Mariano Rajoy Brey.
    Un saludo.

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