
«El doctor Sánchez ha decidido cortejar en su gobierno a los perroflautas del frente de izquierdas, y menos con los que portamos la bandera de España, hace equipo con todas los demás colores»
El doctor Sánchez ha decidido cortejar en su gobierno a los perroflautas del frente de izquierdas, y menos con los que portamos la bandera de España, hace equipo con todas los demás colores de las camisetas que insisten en ganar en la calle lo que perdieron en las urnas. Nos da a entender, en cada uno de sus actos y declaraciones, que para él no importan ni España, la Constitución, o tan siquiera sus responsabilidades ejecutivas para la convivencia de los españoles, o el bien común. Para continuar en el poder sigue los pasos de los golpistas catalanes que cada día mienten al hablar en su favor de mayoría social y política.
En su delirio Sánchez olvida la unidad de España, a su bandera y se echa al monte junto a Bildu, los golpistas y bolivarianos, arropado tan solo con las mas demagógicas acepciones de los grandes conceptos sin saber que, como la propaganda, son un falso espejismo que no abrigan nada: El feminismo, la educación, la Libertad, el Presupuesto social y la Justicia de los pueblos. Y si para ello hay que que gastar mas, se gasta.
Si hay que contratar a mas enchufados se contratan y si hay que reformar la constitución, pues se cambia. El que venga atrás que arree, quizás pensando que después de su política de enfrentamiento y tierra quemada,no llegará nadie para sustituirle. Pero arrieros somos y en el camino nos encontraremos a pesar de sus delirios sectarios: el federalismo, la asimetría presupuestaria y la condonación de la deuda.
A su discurso socialista, y de momento, solo le faltan unos minutos dedicados a las leyenda negra y el exterminio indígena de nuestros conquistadores así como unas notas internacionalistas del maldito nacionalismo español y el derecho de los pueblos a decidir la guerra contra el mismo pueblo, porque visto lo visto, está claro que se atraganta todos los fines de semana con esos grandes conceptos que le permiten, en público, levantar la voz y conseguir un buen eco de aplausos entre fieles amplificados por los grandes medios de comunicación.
Que desatino. Al final va a tener que intervenir la UME que creó el propio Zapatero, para salvar al PSOE de la congelación y la muerte en ese monte perdido en el que Sánchez se ha empeñado en descalabrar a su partido.
