Así estamos en España, entre el infantilismo y las mentiras de los políticos en el gobierno y sus periodistas amamantados. Por Rodolfo Arévalo

Pablo Echenique será multado si no corrige las obras ilegales de su piso en dos meses. Por Santi Orue
Pablo Echenique será multado si no corrige las obras ilegales de su piso en dos meses y así vamos, entre el infantilismo y las mentiras de los políticos y sus periodistas amamantados. Por Santi Orue

“El nivel de infantilismo al que llegan algunos de nuestros políticos que no está por supuesto alejado de la media del pueblo español es asombroso”

El nivel de infantilismo al que llegan algunos de nuestros políticos que no está por supuesto alejado de la media del pueblo español es asombroso. Las pataletas están a la orden del día. Por ejemplo: “si no retiras lo que has dicho, ya no te “arrejunto” más” “tonto, que ya no eres mi amiguito”. Por cierto Pablo Casado, estuvo brillante. Ese tipo de persona necesita España para presidente del país y no al que actualmente ostenta y muy mal ese cargo.

Si todo quedara reducido a esto, no tendría demasiada importancia porque estaría circunscrito a algo concreto que sucedió en el parlamento una vez y que quedará como anécdota para que sus señorías venideras puedan carcajearse a placer con ese recuerdo. Saldrá algún chascarrillo en futuros discursos o en algún perdido artículo periodístico, si siguen existiendo periodistas libres en un futuro cercano. No es que no vayan a quedar por falta de vocaciones periodísticas, si no porque los futuros aspirantes a ser narradores de lo que la sociedad debe y necesita saber habrán quedado reducidos tanto en valor, como en conocimientos a un desinflado recuerdo de los tiempos en que aquellos pesos pesados de la profesión desaparecieron. Muchos de ellos no desaparecerán o no llegarán a la meta profesional por deméritos propios, otros sí, si no por los impedimentos que tendrán para dar su liberalísima opinión sobre los temas.

“En la España de periodistas amamantados casi no quedan ya grupos de información libres de la mediocridad buenista y de la política corrección”

En España casi no quedan ya grupos de información libres de la mediocridad buenista y de la política corrección. Un periodista de raza, que se precie no debe estar al dictado de un grupo particular de información. En la actualidad, estos se inclinan peligrosamente a la dictadura igualitaria del pensamiento plano que está depositado en las sociedades actuales, bajo la protección de móviles, televisiones y radios. Aún se salvan de la quema los diarios electrónicos y algunos en papel.

Pero la culpa no la tienen los medios ni los comunicadores, la culpa la tienen esos políticos y empresarios a su servicio que desean perpetuar una sociedad casi comunista pero con postulados, mentirosos, de sociedad libre y mercado libre. No es verdad, el mercado ya no es libre cuando la gente del común, no tiene poder adquisitivo ni siquiera para adquirir los bienes de supervivencia, como son un lugar donde vivir, comer de manera digna, tener ropa a la altura de las circunstancias y que no sea comprada por cuatro duros a lomos de personas machacadas por sociedades comunistas, véase China, o por abusos empresariales deslocalizados que viven del esclavismo del siglo XXI.

Al parecer la humanidad había llegado en algunos puntos del mundo a adquirir esa estabilidad entre pobreza y riqueza, que tanto se había soñado, pero ahora ha vuelto a caer bajo la dictadura del dinero. No me refiero al dinero justamente ganado con sangre, sudor, esfuerzo y lágrimas, si no a aquel obtenido por las drogas, el fraude, el abuso, el robo en definitiva de la moral del conjunto de la sociedad. NO es tolerable que individuos particulares que están en posesión de cientos de miles de millones puedan dirigir las políticas de los países hacia lo que ya se ven como dictaduras, tanto de ultra izquierda como de ultraderecha, que estos no hacen ascos a nada ni a nadie con tal de seguir partiendo el bacalao.

Esto que debieran denunciar por todos los medios los informadores, o trabajadores de los medios, no es posible, cuando sus vidas llegan a estar en peligro, por las manos negras que mecen los ataúdes en los que acaban estos que para el caso es lo mismo. O simplemente por las empresas cuyos dueños están realmente inmersos en esa pomada millonaria y monopolística, con la ayuda de partidos políticos, generalmente de izquierdas. Es difícil que estos profesionales de la información puedan hacer algo más que no sea vagar por encima del oleaje, cuando lo que reciben por su trabajo son las migajas para la supervivencia diaria. Al igual que muchos otros trabajadores malviven, en la medio pobreza, porque ahora el tener un trabajo, ni aún con licenciatura superior, es garantía de nada.

La saturación del mercado laboral especializado es tal que ya la gente lleva los titulitos, que realmente no sirven para nada, depende que quienes los ostenten con o sin inteligencia, colgados por cientos de las orejas. Eso también se ha convertido en un negocio, la aceptación del que no vale para ostentar puestos de categoría universitaria, como si lo valiera, con tal de acallar el deseo vociferante a veces, de los que creen que la igualdad está basada en tener lo mismo, y no en las capacidades de cada uno. Las bases de partida igualitarias deben estar en la escuela y los institutos, a partir de ahí todo dependerá de la capacidad intelectual, que no memorística que en definitiva sirve para poco, para ascender puestos en la escala social. Escala social esta que algunos se han encargado de igualar lo más posible por la base para que el resto de mortales, sin la ayuda de los informadores tengan que decir sí bwana, tal como hacen ahora la mayor parte de los periodistas. Mientras alguien no se atreva a partir la cara metafóricamente hablando a todo tipo de abusos monetarios, no habrá nada que hacer. Más teniendo en cuenta que se avecina una sociedad de paro casi total cuando la robótica, que está ya ahí, invada todos los puestos de trabajo a medio y corto plazo.

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Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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