
«Un país en el que los menores pueden agredir a los adultos que los cuidan esta empezando a dejar de ser un país para convertirse en una parodia»
Un país en el que los menores pueden agredir a los adultos que los cuidan y vigilan, en donde unos indocumentados desarrapados pueden burlarse de la policía, donde los delincuentes pueden matar y violar sin temer que el atacado pueda defenderse, porque tiene una mierda de leyes garantistas y laxas con los chuletas, ladrones, mafiosos y asesinos, que les condenará como si ellos fueran responsables de la agresión, cuando actuaban en defensa propia y en inferioridad de condiciones, esta empezando a dejar de ser un país para convertirse en una parodia de lo que debe ser un país.
Los poderes del Estado que lo guían, están al igual que una gran parte de sus habitantes vacíos de valores y sentido común. Será cosa de la edad, no haber vivido una dictadura, y desearla. No diré otra cosa por no hacer sangre, pero compárese con los altos cargos de antaño, excepción hecha de la República del treinta y cuatro, porque también había dirigentes a los que dar de comer aparte. Un país en el que llamar a las cosas por su nombre, como puede ser, traidor al país, a la Constitución y al resto de Españoles y que se pasa por la entrepierna la misma ley de leyes votada por todos los Españoles para garantizar la democracia, no es un país serio ni merece llamarse Estado de Derecho. Un país en el que aunque un juez determine que el intento separatista fue un golpe de estado o rebelión o lo que quiera que sea todo quede reducido a un somero paso por la cárcel por posterior indulto no es serio, más bien parecerá un país de opereta. Las penas, deberían ser muy graves, como aviso a navegantes que quieran hacer la fiesta por su cuenta, máxime cuando los prebostes que gobiernan esa parte del territorio se permiten hacer declaraciones sobre la balcanización del problema.
«Hay personas aquí, que no son dignas de compartir país con los que sí acatan las leyes y las propuestas de Sánchez nos avecinan el paro y la burla internacional»
Extraño resultaría en cualquier parte del mundo que no esté declarado el estado de excepción en la región. ¿A qué estamos jugando, al país de la señorita Pepis?. ¿Para qué se hizo y votó una Constitución? Hay personas aquí, que no son dignas de compartir país con los que sí acatan las leyes. En definitiva es un país en el que parte de la población ha perdido el honor y ni saben que es, ni les importa. Nadie se lo ha enseñado. Un país que admite partidos anti sistema y anti Constitucionales, que ensalzan el terrorismo y las acciones contra una parte de los Españoles y la libertad, no merece ser considerado por ningún otro país del mundo libre. Porque es una pantomima de país. Un país que paga a la gran masa de sus habitantes sueldos casi de miseria, en comparación al valor de las cosas, es un país de avaros y usureros. Un país que hace que las grandes empresas de la energía y comunicación sean las reinas y señoras de incluso sus cargos políticos, y donde alquilar un inmueble puede ser más caro que pagar una hipoteca, es una entelequia de democracia. Un país que tiene en su hemiciclo gente tan mal vestida, no por no tener poder económico, si no por hacer de menos a sus demás compañeros de cámara y por falta de respeto al pueblo que los eligió, no merece nada e insisto es una especie de circo de focas saltarinas… Lo que parece tener a los ojos de extraños es un hemicirco.
Un país que pone la educación en una gran mayoría de docentes de inclinada intención política , educados a su vez en universidades también de determinada dirección política y que se dedican a hacer proselitismo de esta desviación del sistema, en vez de enseñar, es… un pon calificativo… de país. Un país que paso una guerra civil, con cientos de miles de muertos, para evitar una dictadura comunista, no merece esto. Tampoco lo merecen los millones de Españoles que defendieron salir de un país en dictadura hacia la democracia uniendo intereses y destinos. Cuando aquí nos toco el reparto del sentido común, los valores humanos, la humanidad, la inteligencia, la cultura y muchas cosas más, el universo estaba mirando para otro lado. Así es la estupidez de un país que muchos ayudan a sostener. Un país en el que sus políticos mienten más que hablan y aún se atreven a tener la mirada alta, sin atreverse a decir las verdades con todas las letras salvo excepciones, es una caricatura de país.
«Hay gente, tan insensata, que quiere repetir con Pedro Sánchez el experimento Zapatero que nos sumió en la peor ruina, económica, de trabajo y moral en cientos de años»
Me niego, MI PAÍS NO ES UNA MIERDA, pero si lo son una gran mayoría de sus habitantes a los que no les importa ser el culo del mundo. Porque son de pensamiento homogéneo, plano, insustancial y dirigido Pero a mí, sí me importan mi país, la libertad, la cultura, la educación, la seriedad, el sentido Común, el honor, las buenas maneras y que los habitantes tengan unos sueldos adecuados para poder vivir y unas leyes que los defiendan de los delincuentes, todo esto, sí; Además de todo el resto de cosas que deben configurar un Estado Moderno de Derecho y libre. Pero, miren por donde hay gente, tan insensata, que quiere repetir con Pedro Sánchez el experimento Zapatero que nos sumió en la peor ruina, económica, de trabajo y moral en cientos de años. Pues saben que les digo, váyanse todos ustedes a esparragar, parece ser lo único que saben hacer en la entelequia de país que quieren tener. Que la decadencia que se nos avecina, por mastuerzos e imbéciles, les pille mirándose el ombligo. Si estamos en decadencia que sea una decadencia en la que nos podamos regodear y nadar en mierda, como parece que les gusta a muchos, en esta gran cloaca de país que algunos quieren construir o están construyendo. Y AHORA VAS Y VOTAS DE NUEVO LA RUINA IV CON EL PSOE. Salud.
