
«Ya hemos oído a la doncella del felón, la feminista de escaparate y vicepresidenta en funciones, la señora Carmen Calvo señalar a Europa y mentir»
La fiebre de los pactos y las elucubraciones de la política sobre la mesa camilla de los intereses se ha enseñoreado de la opinión pública en la calle tras las últimas elecciones y esa gran mentira de todos los partidos políticos que se sienten ganadores a pesar de la cruda realidad.
¡Cuidado que ahora vienen las componendas y las traiciones al electorado! Ya hemos oído a la doncella del felón, la feminista de escaparate y vicepresidenta en funciones, la señora Carmen Calvo señalar a Europa, como ese lugar político en el que no se comprendería que Ciudadanos pactara con VOX, cuando lo que verdaderamente no se comprende en Europa son los pactos con la extrema izquierda, los golpistas separatistas y toda esa fauna que convierte en déficit todo lo que toca con su varita mágica de la demagogia.
Pero, cuidado, nos queda mucho por ver y experimentar a los españoles. En Madrid, en Barcelona, en Mataró, en Castilla y León, en Murcia, La Rioja y en Navarra, donde el PSOE del felón decidirá si permite entregar la Comunidad Foral a Bildu y los separatistas de extrema izquierda mientras se le llena la boca de mentiras y no permitir la gobernabilidad a la coalición de las derechas formada por UPN, PP y Ciudadanos que ha ganado con amplia mayoría.
«Los únicos ultras que atacan a España son los estalinistas, los herederos de los terroristas y los fascistas catalanes, los socios que auparon al felón al gobierno de España»
Y a todo esto mientras tanto, los altavoces mediáticos machaconamente insisten en los peligros que VOX representa para la democracia, la libertad y hasta para la buena digestión de nuestros hijos, al etiquetar, en cada frase, en cada entrevista y en cada titular a la nueva formación política como de ultra derecha, cuando una mayoría de españoles, y a pesar de tanta publicidad, sabemos bien que los únicos ultras que atacan a España son los estalinistas de Pablo Iglesias, los herederos de los terroristas y los fascistas catalanes que precisa y realmente son los socios que auparon al felón al gobierno de España.
Y así, en el entorno cercano a las aceras que piso todo los días en la calle comienzo a oír un eco de protesta vecinal ante tanto engaño subvencionado y observar los señalamientos con el dedo a los que tratan de encamarse al cargo de comisario político de distrito. Y al menos, y por ahora muchos, estamos de acuerdo en la plaza: Lo de Sánchez, el felón, no tiene un pase, por muchas y fotos y poses con que envuelva su faena. Porque por la necesaria convivencia los vecinos asumimos que a pesar de sus mentiras con los conceptos y el lenguaje, el frente popular no tiene ni tendrá en España futuro cuando le miremos de frente, a la cara y con una sonrisa le digamos: A mi no me engañas más.
