
«Muchos se lo temían y no sin razón acusaban de inacción y permanente cobardía al exinquilino de la Moncloa, el que dijo con toda su cara que había dejado una España mejor que la que se encontró»
«Se resolvió con un gobierno en minoría y dirigido por un chuleta peligrosísimo, ignorante y tonto en demasía pero en este caso sin soldados de Pavía»
«Lo cierto es que no hay huevos… como dijo Pablo Iglesias… política masculina, con cojones… en uno de sus mítines podemitas en el que invitaba a preparar y emplear cócteles molotov contra la Guardia Civil»
La solución correcta habría sido que Mariano se marchase y que , prosiguiese el PP y agotase la legislatura o convocase elecciones. Pero no sé si por arrogancia o por cobardía solo pensó en sí mismo y sacrificó a propios y ajenos en su beneficio… Los demás tampoco son mejores. Lo cierto es que no hay huevos… como dijo Pablo Iglesias… política masculina, con cojones… en uno de sus mítines podemitas en el que invitaba a preparar y emplear cócteles molotov contra la Guardia Civil.
Constato el profundo hartazgo de no pocos frente a esa derecha mayoritariamente cobarde, cómplice y traidora. Podemos, valga la rebuznancia, apostar lo que sea a que los podemitas obtienen al menos dos carteras en el terrible gobierno que se nos viene encima. Una reedición frente a los gobiernos autonómicos y alcaldías en manos de la chusma más procaz. Si esto tenemos es porque nos lo merecemos…TODOS sin excepción.
Sé que entre mis amigos existen lectores, como es lógico, con muchas y variadas sensibilidades y maneras de pensar pero espero no herir la sensibilidad de nadie por poner una gota de humor (¿?) ante la amargura que se avecina continuadora de la que hemos venido padeciendo. Hoy tras el paso de cerca de cien mil británicos bebiendo cerveza amaneció Madrid oliendo a orín y con la resaca mal oliente de una final europea de acento inglés, pero mis amigos gatos me dicen con ironía que se dan por satisfechos al no haber tenido que aguantar en sus calles y plazas a los miles de separatistas catalanes que habrían meado en la Cibeles de haber llegado el Barcelona F.C. a la final de la «Champions League».
