
«Es curioso pero en la actualidad la realidad ya no es la realidad, porque las personas no saben el significado preciso de las palabras»
Es curioso pero en la actualidad la realidad ya no es la realidad. Quiero decir con esto, que cuando en los años sesenta o setenta hablabas de algún tema con un amigo o escuchabas a tu padre, a un familiar o a un desconocido, incluso al tendero de la esquina, sabías a qué atenerte. Sus palabras podían ser agradables o desagradables, afectuosas, irónicas y reprobadoras e incluso aprobadoras. Pero realmente sabías su significado porque no se usaba el lenguaje de manera torticera y mentirosa. O al menos las personas sabían el significado preciso de las palabras.
¡Cuanto hecho de menos ir a una tienda y que te dijeran!: “esta guitarra cuesta diez mil pesetas”. Si tenías ese dinero claro, la mayor parte de las veces ni soñando, la pagabas y te la llevabas. Ahora mismo no puedes hacerlo, porque te dicen vale sesenta euros y cuando vas a pagar te dicen: “más el veintiuno por ciento de IVA”. Adonde “iba” a engañarte, el tendero, desde el principio, ¿por qué no pone el precio final de lo que sea? ¿Para engañar? Luego por vergüenza, y no decir que no lo tienes, lo pagas aunque sea en cómodos plazos de idiotez dineraria de tarjeta de crédito. Así de fácil.
«Ahora, es como si el tendero te dijera puedes comprarlo porque tienes ese dinero, pero si no puedes, no es porque la tienda sea cara es porque el gobierno de turno vive de los impuestos»
Ahora, es como si el tendero te dijera «puedes comprarlo porque tienes ese dinero, pero si no puedes, no es porque la tienda sea cara es porque el gobierno de turno vive de los impuestos”. Sienta francamente mal. Debería alguna ley exigir que el precio de los objetos en venta tengan incluidos los precios finales, con impuestos o tasas que le corresponden. Si fuera así, también veríamos lo pobres que somos la mayor parte de los mortales. Tenemos dinero para sobrevivir mes tras mes, pero para casi nada más. Y no podemos fiarnos de ningún partido político, ni mucho menos de los que dicen ser Comunistas y que lo arreglan todo por arte de birlibirloque.
Desde luego, sí, ellos arreglan sus economías particulares, pero al pueblo tan manoseado por sus bocas, masca chicles, que le den. Eso ha sido así siempre y no ha variado nada de nada en muchísimos millones de años. Por otra parte la gente usa el término “plan de” “en plan de algo” no lo entiendo… O que algo es como muy, ¿como muy?, será como o no, pero no muy. También hay gente a la que le dices la palabra doquier y no sabe lo que significa. “Hay gente por doquier” o sea por todas partes… y así un infinito.
Preguntas en la calle quién es Napoleón y más de unos cuantos te dirán que es un futbolista de cualquier equipo o vaya usted a saber. Preguntas por un partido político y salvo del candidato principal, nadie sabe ninguna otra persona integrante más. Si preguntas su ideología y cuales son sus intenciones políticas, lo más que consigues es “esos son de izquierdas defienden a los pobres” o “esos son de derechas, unos fachas”. Con esas mentes preclaras cómo se puede permitir que voten, ¿a qué votan? ¿A una vaga idea de lo que para ellos es la realidad? ¿Saben que las políticas que utilizan unos y otros pueden traer la ruina o la prosperidad al país…? ¿Les importa realmente que ocurra una ruina? Yo me temo mucho que no, por eso somos el país que cada vez que está en la ruina, no deja de votar izquierda, en esos casos gana la derecha porque muchos no van ni a votar.

«Hoy en día las palabras solo sirven sobre todo a la izquierda para engañar a sus desinformados votantes»
Y cuando el país está recuperado y sin paro, vuelven a votar a quienes los llevaron a la ruina y el paro, ¿por qué?, Porque son los buenos, son la izquierda los que están con los pobres y los trabajadores. Sí tontitos, son los que están con los trabajadores y aplican sistemas económicos que no funcionan para crear riqueza y prosperidad. Pero eso les da igual, sobre todo porque hoy en día las palabras solo sirven sobre todo a la izquierda para engañar a sus desinformados votantes. Que entre ellos se desinformen boca a boca, que es lo mejor para mantener la incultura y la falta de intelecto. Total que más da. Las palabras de lo prometido en elecciones se las lleva el primer boca chancla que abre la boca. Luego ya , si eso, se encargan los informativos de dar opiniones a las noticias para disimular. Es penoso.
