Paseata de aniversario entre el amor a los míos y la muerte de la libertad. Por Rodolfo Arévalo

Paseata de aniversario entre el amor a los míos y la muerte de la libertad. Ilustración de Tano y Tina
Paseata de aniversario entre el amor a los míos y la muerte de la libertad. Ilustración de Tano y Tina

«Soplo y pido un deseo, solo uno, que mis hijos sean felices y puedan ver el futuro mucho mejor que el que se nos ofrece por boca de los asesinos de la libertad»

Me ponen delante una tarta al son de cumpleaños feliz, dos velas. Un seis y un cinco flamean altivas y debo apagarlas. Soplo y pido un deseo, solo uno, que mis hijos sean felices y puedan ver el futuro mucho mejor que el que se nos ofrece por boca de los asesinos de la libertad. Mi tiempo está ya a punto de pasar, ahora solo me queda escribir y dar en palabras las historias que cruzan mi cabeza en todas direcciones.

Parece mentira que casi nadie sea consciente de la suerte que tenemos de vivir aquí y ahora. Unos ni siquiera se lo plantean, piensan que tienen derecho, porque la juventud, y me refiero a los menores de cuarenta años, al parecer no tienen ni idea de lo que ha sufrido y aún sufre la humanidad en algunas partes de mundo, día a día solo para poder ver un día más.

Hay que ser inconsciente, infantil, loco o chuleta, para no comprender que somos lo que somos gracias a todos los humanos que nos precedieron, dando luz a nuestros pensamientos cortos y prisioneros del cerebro biológico que nos tocó en suerte. Y sí, deberían reconocer que deben mucho a unos cuantos personajes que muchas veces renunciando a todo, nos guiaron por las sendas del conocimiento, la educación, el respeto y la humildad. A los millones que dieron la vida defendiendo la libertad, contra regímenes totalitarios y crueles como los nazismos y comunismos. Contra los enajenados que defendían la obligatoriedad de practicar determinadas religiones y que siguen haciéndolo hoy en día. Solamente unos pocos seres humanos, consiguieron llegar al estado actual de bien vivir, por mucho que algunos no estén de acuerdo.

«El siglo XXI es por el momento el mejor en cuanto a facilidad de vida y calidad. Siempre hay personas descartadas, pero eso lo hubo siempre»

El siglo XXI es por el momento el mejor en cuanto a facilidad de vida y calidad. Siempre hay personas descartadas, pero eso lo hubo siempre. En la actualidad estos descartados son muchísimos menos y las sociedades se empeñan en que cada vez sean menos y todos puedan disfrutar de lo que se ha conseguido. Pero como no hay caminos mágicos para conseguirlo hay que seguir trabajando y no confiar en las políticas mágicas de cualquier tipo.

No sé si ustedes se han percatado de que muchas veces y mientras los cambios de gobierno sean los esperados y no los radicales, todo se mueve en un margen muy pequeño que puede mantener la estabilidad y paz social. Ningún cambio en el gobierno de un país, va a conseguir la felicidad de sus habitantes, por la sencilla razón de que sus vidas van a variar muy poco de unos tiempos a otros. Las cosas no dependen de las políticas, siempre que estas no hurten la libertad, solo dependen de las cualidades de los individuos. Esa es la razón por la que las soluciones mágicas no funcionan, y dentro de estas las comunistas. Solo pueden imponerse por la fuerza y al final siempre es así, porque no obedecen a la realidad de la vida y de la existencia humana.

«Los que anulan el sentido común y el egoísmo individual sometiendo a cárcel y tortura a los disidentes, jamás llegaron a buen puerto»

En España últimamente algunos, muy pocos, políticos están a la greña con lo de la independencia de su supuesto país. Pero les siguen solo los borregos que no han pensado en el mal que recibirían si eso se llevara a efecto. Para ellos, los ciudadanos, todo seguiría igual de mal o de bien, porque nunca su estado, salvo rarísimas ocasiones, va a depender de quién gobierne y de cómo gobierne. Los mejores gobiernos son desde luego los que respetan la democracia y la diferencia de pensamiento. Los otros, los que anulan el sentido común y el egoísmo individual sometiendo a cárcel y tortura a los disidentes, jamás llegaron a buen puerto. Y aún hoy, años después, no han llegado. Solo dejaron odio hacia unos y otros detrás de sí. Puede que ese deseo de imponerse, para ser macho alfa o grupo alfa sea innato en los hombres. Pero me niego a creer que sea imposible, por la rara modulación de la mente, solo por enfermedad mental.

Mucho me temo que este siglo viene con enfermedad mental retrasada y un exceso de infantilización social y como no se corrija nos esperan años de patio de colegio en los que los conflictos se resuelven a leches. El patio colegial ya está servido con las cumbres sobre el clima, que no sé si será cierto o no, pero sí que está sobredimensionado en beneficio de unos pocos. Nadie tiene la culpa de estas anomalías, más bien pueden incluso deberse a variaciones cíclicas propias de la naturaleza. Esto de lo que no podemos ser conscientes, porque nuestras vidas son reducidísimas, seguro que no preocupa para nada al planeta como tal. Pues eso que me parece muy bien todo y que no voy a hacer caso de histerismos varios, creo que una vez llegada la edad de jubilación hay que dedicarse a asesar y apaciguar los ánimos, porque ya empezamos a estar de vuelta de toda la mierda que en su día tuvimos que tragar, solo para sobrevivir y sacar a los hijos adelante.

Esa es la única función que obedece al orden natural, dejar tus genes en la naturaleza, lo demás es filfa. Me ponen delante una tarta al son de cumpleaños feliz, dos velas, un seis y un cinco flamean altivas y las apagao. Suelto con fuerza el aire de los pulmones y pido un solo deseo, solo uno, que mis hijos y los míos sean felices y puedan ver el futuro mucho mejor que el que se nos ofrece por boca de los asesinos de la libertad. Seamos felices hemos vivido que no es poco.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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