Lo que sí que tengo muy claro a pesar de que me roban mi libertad, es que nunca había visto caer tan bajo al ser humano
En mi tierra los obsesos me roban la libertad. Por Miguel Bosch

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Lo que sí que tengo muy claro a pesar de que me roban mi libertad, es que nunca había visto caer tan bajo al ser humano

Está claro que los abogados de oficio que trabajan para el turno debieran plantarse y pedir que se igualen o por lo menos se acerquen sus honorarios a los libres

Vivir en mi barrio de Madrid es contemplar ejemplares de muchas culturas, aunque, ya les gustaría eso de la cultura

Un día como hoy murió Benavente.. Nosotros lo leímos, leemos y releeremos. En otras generaciones, no tengo ni idea si aún se conserva esa fea costumbre.. Es ironía, claro …

La parejita quiere pesebre vitalicio: Pedrito nos estás inflando los huevos…

Como no sé cuánto tardaré en publicar “Diario de alto secreto, bajo secreto” les anticipo un avance que refleja como ven la justicia muchos Españoles

Quiero tres vicepresidencias, cuatro ministerios y un Falcon pa mí: Es muy caprichoso y siempre hay que hacer lo que él quiera

El separatismo lleva azotando el nordeste de España desde hace tiempo, ¿Qué buscan ? no depender de la democracia española, tener libertad de financiación, eso sí con un buen pellizco cada mes

La memoria histórica también es esto.. ¿no les parece?… ¿ o también se va a prohibir y perseguir esta realidad de la que no se habla?

Ya va siendo hora de que la gente corriente, esa que se dedica a sus quehaceres en la vida, tanto en casa, como en la oficina, o en ninguna parte en concreto, pida respeto

Cadena permanente revisable para este elemento: Lo volveré a hacer

Torrademont acusa al Ministerio de Asuntos Exteriores de espiar a las embajadas catalanas

En mi recuerdo y mi verdad a pesar de los años transcurridos, sigue muy latente aquel fatídico día en que asesinaron a Miguel Angel Blanco

Somos lo que decimos porque en esencia, y en una mayoría de ocasiones, en esta sociedad de la comunicación virtual no hacemos y solo decimos: nos pronunciamos hasta caer prisioneros de nuestras palabras. Y así, con las cadenas del etiquetado social es muy difícil negociar, ese arte de políticos, abogados, sindicalistas, comerciantes, ejecutivos y hasta extraperlistas que ha sido diseccionado, analizado y teorizado en un millón de libros de auto ayuda y hasta es sujeto de cursos completos en las universidades mas punteras del orbe.