Cuando guían los ciegos, ¡Ay de los que van tras de ellos! Por Francisco Gómez Valencia

La hemeroteca no recuerda comportamientos tan indignos e indeseables
La hemeroteca no recuerda comportamientos tan indignos e indeseables

«Pedro Sánchez nos trata de vender para presentarse ante nuestros ojos como el gran Salvador de la España del SXXI. Cuando guían los ciegos, ¡Ay de los que van trás de ellos!»

Era Octubre, día cuatro para más señas de 1918 y sufríamos una pandemia sin igual, no tal y como ahora nuestro líder Pedro Sánchez nos trata de vender para presentarse ante nuestros ojos como el gran Salvador de la España del SXXI. Cuando guían los ciegos, ¡Ay de los que van tras de ellos!

Y la hemeroteca no recuerda comportamientos tan indignos e indeseables manipulando torticeramente la situación y a la población en beneficio de la ideología que representa y nos trata de imponer de una forma tan desesperadamente brusca, en ciento y pocos días desde que comenzó su “fraudillismo” encubierto.

Dicen sus portavoceros gubernamentales que si “La culpa fue del cha cha cha”, que si “Las matan y son solo mías para reivindicarlo” y de paso, llenarse los bolsillos con ayudas desde Bruselas por denunciarlo, aunque muchas sean de forma fraudulenta como se está demostrando, o que si “O conmigo o el caos…”

«Lo ultimo ha sido contar muertos en negativo o liquidar Coroneles de la Guardia Civil, por no chivarse»

Y así hasta el día del juicio final y estamos a finales de mayo, con la Ministra de Igualdad, Irene Montero, Sra. “D”, eructando por la tele que las personas que salían a la calle a las nueve de la noche (porque la iniciativa ha sido desactivada por la estupidez de unos al acaparar banderas y de otros por pecar de moderados de Estado) para protestar mientras pasean y aquellos que se atreven a manifestarse en sábado no son normales, y lo ultimo ha sido contar muertos en negativo o liquidar Coroneles de la Guardia Civil, por no chivarse como pidió en su día, según algunos en estado de lapsus, el General Santiago en rueda de prensa (cuando permitían lucir uniformes para meter miedo y respeto a la población).

Sumemos además lo que dice el otro baboso, si, el que sufrió el “tamayazo” por listo, que se desmarca para parecer más duro que su propio amo, para ver si así no le purga y sale con que si la culpa de apoyarse en Bildu es ajena y no mía porque usted no se ajusta a lo que a mí me sale de la…

Decir en sábado “sabadete”, que si eso ya nos deja que nos vayamos de vacaciones y nos pone además el fútbol, como si de un anuncio de televisión por cable en septiembre se tratara, también es para guardarlo.

Y el resto de iluminados, que si los españoles somos más felices en mayo que en febrero, que si las “manifas” contaminan y las ambulancias se atascan, que si el turismo en España es cutre, que si volar es peligroso por las distancia de seguridad o que si como somos ecologistas para que vamos a fabricar coches de combustión etc, etc…

Cuando guían los ciegos
Cuando guían los ciegos

«Desde luego que sí algo es seguro es que cada día es un sin vivir por su capacidad de improvisar medidas mezquinas en lo ideológico»

Desde luego que sí algo es seguro es que cada día es un sin vivir por su capacidad de improvisar medidas mezquinas en lo ideológico y ruinosas en lo demás consiguiendo generar un estrés en la sociedad extremadamente peligroso para la convivencia social y el orden civil.

Claro que desde el punto de vista de un comunista la revuelta social es su paradigma vital pero en el caso español no se está llevando a cabo así desde la calle, sino desde el propio Gobierno lo cual hace de su revolución un ejemplo sin igual ya que ni su clase obrera, ni sus hordas feministas, ni sus variantes ecologistas, veganos, animalistas, okupas, LGTBI’s, los del cambio climático, los jubilados republicanos y por ultimo el gran colectivo de la cultura subvencionada, parece que de momento no se han enterado ya que o no han sido movilizados o están en la más siniestra retaguardia a la espera del sacrificio de la primera línea de batalla formada por menas, ninis y porretas.

Si es cierta mi teoría y la revolución es a la inversa y la calle no es suya de momento, pareciere una contradicción en sí misma púes la Historia siempre ha dicho y demostrado lo contrario. Es verdad que el camino se hace andando pero no tan rápido. Cierto es que escuche unas declaraciones de Pablo Iglesias reconociendo que todo el trabajo y la labor académica ya estaba realizada por lo que de politólogo a politólogo, he de reconocer que si lo suyo ha sido un plan elaborado, me lo tengo que tomar en serio puesto que el adoctrinamiento sistemático de gran parte de la población de entre 18 y 35 años es manifiesto por las diferentes leyes educativas y el gran trabajo de los medios de comunicación. Y no lo falta razón en proponer que los nuevos votantes lo sean con dieciséis años contemplando también a los inmigrantes empadronados donde sea sin estar en régimen de alquiler ni tan siquiera.

«La cultura del buenísimo ha sido incluso comprada por parte de la oposición»

La cultura del buenísimo ha sido incluso comprada por parte de la oposición de tal manera que en ocasiones parecen abrazar las maneras socialdemócratas solo por no parecer a la población en general, retrógrados o reaccionarios. Sin duda al romperse ciertos esquemas con la aparición de VOX, al margen de que guste más o menos, y al margen de las críticas lógicas de aquellos que se cayeron por el camino o fueron depurados en la lucha por la supervivencia hasta alcanzar el éxito con su irrupción en el Congreso, el discurso es el que es y desde luego rompe barreras y descoloca a quienes desde hace mucho abandonaron esas luchas centrándose exclusivamente, en la defensa de su gestión económica con la repercusión social que genera el liberalismo social en lo económico.

En todo caso si el trabajo académico esta hecho y las calles desde hace mucho son suyas, lo de esta última semana con las concentraciones de españoles de bien, manifestando su desacuerdo con la gestión del Gobierno ¿Qué implica?

En primer lugar que el centro derecha simplemente por cultura tiende menos a la movilización porque en cierto modo y gradualmente fueron inoculados por el buenísimo y en gran parte está también aceptado.

En segundo lugar porque el poso humanista cristiano aunque solo sea cultural, hace posible la aceptación con humildad y resignación ante la adversidad y no se demuestra grupalmente la debilidad de esos criterios ocultos en cierto modo por respeto a su comunidad.

Y por último y en tercer lugar la concepción de la vida misma basada en el esfuerzo, el respeto, la dedicación y todo aquello que se aprende en la familia como eje vertebrador de la sociedad.

«La violencia terrorista marcó nuestras vidas con cientos y cientos de malditos recuerdos e incluso amigos perdidos»

Pero es que en España, hemos sufrido por el desgaste lógico de nuestra transición enferma de éxito según algunos, una evolución marcada desde su inicio por la violencia terrorista que marcó nuestras vidas con cientos y cientos de malditos recuerdos e incluso amigos perdidos, que difícilmente era lógico que se curará con el olvido

Y si además le sumamos que nos dimos una Ley electoral que de forma maniquea por entonces contentaba a los disidentes territoriales que hasta finales del franquismo, más o menos apaciguados de aquella manera, pero que al ver el final del túnel pidieron libertad o caos y por miedo a más de lo mismo se cedió, provoca que hoy en día sigamos siendo rehenes de sus herederos.

Y si además tenemos a un partido socialista y a su costilla de Adán, el Comunista, con sus correspondientes alas sindicales malmetiendo y haciendo de tapón social al desarrollo y apoyando de facto las políticas y sentimientos guerra civilistas, pues el cóctel molotov está servido y más pronto que tarde está pasando lo que te tenía que pasar, más aún con la evolución hacia el extremismo en defensa personal del socialismo moderado, a su manera de principios de la transición.

Por todas estas cuestiones citadas anteriormente en España vivimos una política emocional y no racional que ejerce tal presión sobre la clase política cada vez mas mediocre, que provoca que celebremos las pequeñas victorias como la de que se permita el derecho a la manifestación con treinta mil muertos censados más otros veinte mil ocultados y se compare el acto con la celebración del mundial de “Iniesta de mi vida”

Las decisiones y proyectos son armas arrojadizas por unos y por otros sin igual e incluso en cuestiones que a la ciudadanía no se nos había pasado por la cabeza, pero nos las imponen y es más cierto aún que la derecha peca de buena y se deja amedrentar, dejando pasar las mayorías para dilapidar al comunismo y castrar al socialismo y como no se hizo, ahora nos tienen cogidos por las gónadas y toca apechugar con la cruda realidad y es que disponen de tantas cuestiones personales como obligaciones morales buenistas y bienaventuradas por la mayoría inconsciente, que a quienes nos incómoda conocer el otro lado, el real, la parte de fuera como decía Platón y corregía o matizaba después Aristóteles y otros tantos hace este razonamiento más complicado de entender.

«El pueblo reclama soluciones a los políticos que no saben ni por dónde se andan y se escudan en asesores por doquier»

El pueblo reclama soluciones a los políticos que no saben ni por dónde se andan y se escudan en asesores por doquier, que en más de lo que debieran atontan más a las criaturas pretendiendo hacer de ellos estrellas mediáticas más que servidores públicos y eso degenera en que no se rodeen de verdaderos sabios que con su experiencia vital y sabiduría académica fueran capaces de no volver a caer en los errores de siempre, pero eso me temo que forma parte de una entelequia que igual en nuestro país no veremos nunca, pues nuestro carácter no nos permite mirar al futuro a largo plazo y solo sabemos vivir al día sin provisionar parte de lo aprendido para más adelante.

Estamos asistiendo a un proceso de descomposición de los valores más básicos a nivel político gracias a la desvergüenza de quién nos gobierna, gracias a movimientos trileros fruto de nuestro sistema político avanzado y moderno y salvo que nos mire un tuerto y alguien sin los vicios hispanos lleve las riendas por un tiempo aunque nos duela perder la gestión de la tozudez y la desgobernanza amparada en la soberbia quijotesca española, me temo que esto irá a mayores tal y como le pasa a la tabla de la deuda pública de España desde el felipismo hasta el sanchismo actual.

Somos tan “asín”, que nuestras ideologías y la de nuestros partidos son bautizadas con el apellido del mandamás de turno ya que salvo los tiempos de la UCD a España y sus partidos ciertos y reales, no los podríamos clasificar de ninguna manera que no fuera la del presidencialismo “a lo me cago en tal” con el agravante de que a los actuales impresentables que nos gestionan la vida desde el Gobierno y sus partidos que los soportan y los otros aquellos que los hacen sangre para subsistir a cambio de favores y dádivas con rédito electoral, para mantener su chiringuito regionalista que no tienen ningún escrúpulo en romper la baraja llegado el caso porque no se equivoquen, esto va de esto.

«Tarde o temprano la política española reventara de tal manera que la centralización será la única forma de sobrevivir aún a riesgo de perder algún derecho y libertad actual»

Algunos en pos de la libertad estarían dispuestos a seguir gobernando aún cediendo territorios a la más absoluta pobreza y caos independentista sin oponer la mínima resistencia llegado el caso, con tal de seguir manejando un barco más pequeño y eso me temo que de momento y pese a ellos es innegociable, y este último clavo es al que me agarro para ser optimista y creer que aún pasándolo muy mal, tarde o temprano la política española reventara de tal manera que la centralización será la única forma de sobrevivir aún a riesgo de perder algún derecho y libertad actual de carácter localista y culturalmente muy arraigado como las imposiciones lingüísticas o las diferencias fiscales.

Yo no soy partidario de subir impuestos sino todo lo contrario pero, la centralización como solución de la quiebra exige gestos como la solidaridad fiscal y sin presupuestos que a corto generen riqueza será necesario tejer bien los mimbres para que el socialismo y el comunismo sean la nada en este país, o de lo contrario el mal por caminos más fáciles siempre triunfa aunque destruya aquello que quiere gestionar, y no se equivoquen que saben lo que hacen y por muchos baches o agujeros que se les presenten, normalmente los saltarán por haberlos visto venir, por haber sido avisados por los “salvapatrias” interesados en seguir siendo oposición siempre para vivir y enriquecerse mejor sin riesgo de cárcel por negligencia, o simplemente si se cuelan por el hueco de alguna alcantarilla aún rompiéndose la crisma saldrán indemnes, echando la culpa al contrario por no haberle avisado de que le había quitado la tapa para que se cayera.

Francisco G. Valencia

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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