
«La primera gran medida del Consejo de Ministros inaugural de Pedro Sánchez dejó boquiabiertos a una mayoría de catalanes y españoles al decidir levantar el control previo de los pagos de la Generalidad para su golpe de estado»
La primera gran medida del Consejo de Ministros inaugural del socialista Pedro Sánchez dejó boquiabiertos a una mayoría de catalanes y españoles al decidir levantar el control previo de los pagos de la Generalidad de Cataluña para su golpe de estado, y no debemos olvidarlo, el gesto político que los amplificadores mediáticos del marketing político vendieron como de normalización institucional, y al que los vecinos calificamos sencillamente como de «Barra Libre», coincidió con tres hechos que amplifican la clara primera irresponsabilidad del gobierno y la gobierna socialista.
En primer lugar, el Gobierno que preside todavía el supremacista sectario Torra decidió inyectar, y también como primera medida de su mandato, vaya paradoja, algo más de veinte millones de euros para la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales que en su mayoría se tragaría TV3, con lo que el golpismo excluyente siguió disponiendo de sus altavoces manipuladores.

«Los españoles conocimos las imágenes, de los fascistas encapuchados, con lacito amarillo en el cerebelo y la hoz y el martillo en las pancartas, al reventar un acto universitario dedicado a la figura de Miguel de Cervantes»
Y en segundo lugar, y aunque no trascendió a los medios de comunicación estatales, la primera decisión gubernamental de Sánchez el traidor, coincidió con la negativa del Ayuntamiento de Vic para permitir un acto público de Ciudadanos, en el que los fascistas encapuchados, con lacito amarillo en el cerebelo y la hoz y el martillo en las pancartas, reventaron un acto universitario dedicado a la figura de Miguel de Cervantes en la Universidad de Barcelona, organizado por Sociedad Civil Catalana, la organización Civil que manifestó públicamente que los responsables violentos de la cacicada fascista fueron los CDR catalanes, de los que forman parte los hijos del nuevo presidente catalán y que para más incoherencia institucional ante el golpe de estado catalán, estuvieron liderados por uno de sus amigos, un veterano dirigente de la que fuera la organización terrorista Tera Lliure. Así comenzó el gobierno y la gobierna de Sánchez el traidor en Cataluña.

Primer pago de votos a los secesionistas antes de iniciar el sainete, sin compasión a la honorabilidad más que averiada de la pesoe.
No le ha bastado al figurín ningunear a su partido, tenìa que pactar a espaldas de los suyos nada menos que con lo peorcito de cada casa.
Lo que venga de squí en adelante son habas contadas.
Salud.