Entre podemitas, trolls o Irene Montero resulta que hoy hablas de churras y luego son merinas. Por Rodolflo Arévalo

Entre podemitas, trolls o Irene Montero hoy hablas de churras y luego son merinas
Entre podemitas, trolls o Irene Montero hoy hablas de churras y luego son merinas

«Hace un par de días tuve muchos comentarios que me ponían a parir, por parte de podemitas o trolls podemitas, vaya usted a saber, porque hoy hablas de churras y luego son merinas»

Hace un par de días tuve muchos comentarios que me ponían a parir, por parte de podemitas o “trolls” podemitas, vaya usted a saber, porque hoy hablas de churras y luego son merinas, todo porque me metía con ellos aquí en lapaseata.net, y no deben estar acostumbrados, porque los medios que son serviles al poder también lo son hacia ellos, por si acaso…

Eso me hizo sentirme orgulloso, no todos los días se tienen más de cuatro mil lectores, ya los quisiera yo para los libros que tengo publicados, muchos de ellos en Amazón y de los que nadie salvo Zoé Valdés, Lara Alonso y Jorge Rodríguez Rueda han dado crítica y valoración. Por cierto bastante buena lo que les agradezco infinito. Dirán ustedes, este Rodolfo no da puntada sin hilo, pero yo les contesto a la gallega ¿y quién no la da? ¿Conocen ustedes a alguien que lo haga? Hace años yo era un hombre tímido, retraído, amable, solícito, respetuoso, bien educado, como me enseñaron mis padres en casa, pero lamentablemente se equivocaron, o simplemente no sabían hacerlo de otra manera. Por eso quizás tuve tantos problemas de relación con el sexo femenino en mi juventud.

«Una cosa es la ideología y otra muy distinta ser buena o mala persona. Se puede ser un asesino de izquierdas o de derechas»

Mis padres, cada uno de ellos hijo de una familia de cada bando de la guerra civil, fueron bien educados, porque como decía mi abuelo materno socialista de los oriundos de toda la vida y que perdió un hermano gemelo en la batalla de Brunete a causa de un obús, una cosa es la ideología y otra muy distinta ser buena o mala persona. Se puede ser un asesino de izquierdas o de derechas, se puede ser también ateo o creyente, yo por desgracia no soy creyente, digo por desgracia porque tener esperanza en otro mundo debe ser algo reconfortante a la hora de morir, pero en realidad el pensamiento es lo de menos. Lo importante es cómo hagas valer tus ideas. El decía que había dos maneras, una la de los matones y ahí incluía a los Fascistas, que nada tenían que ver con Franco y la Falange y por otra parte los Comunistas de Stalin, que esto sí tenía que ver con Largo Caballero al parecer, dicho por él.

Mi abuelo no es que fuera una persona sin defectos, que los tenía, como todo el mundo claro, pero procuraba ser amable y comprender a los demás, porque consideraba que hablando es como se entienden las personas. Desde luego esto es verdad y lo he comprobado a lo largo de mi vida. Como decía Aute, “el pensamiento es estar siempre de paso” anquilosarse en uno específico y excluyente solo es de brutos y matones.

«Afortunadamente en España la Constitución está muy bien redactada y tiene mecanismos para luchar contra los enemigos de la libertad que garantiza a los individuos»

Una sociedad democrática no debe tener imposiciones morales salvo las que la salvaguardan de los ataques de los anti sistema, los anti estado de derecho. Esos que creen que el poder se toma al asalto. Afortunadamente en España la Constitución está muy bien redactada y tiene mecanismos para luchar contra los enemigos de la libertad que garantiza a los individuos. Si existe algún fallo, este no se debe a la redacción del texto, si no más bien a su omisión. Lo hacen en Cataluña sus dirigentes todos los días y a todas horas, se ve que pierden el culo en pos de sus plumas de jefes indios. Todo esto que es normal entre los partidos políticos, deja de serlo cuando las palabras de los ministros del gobierno, los que ya no tienen por qué jugar al juego de las ideologías, lo siguen haciendo en el parlamento, en los mítines, en las conferencias y en casi cualquier foro.

De verdad que una cosa que me encantaría es ver a un grupo feminista de los “modernillos” con Irene Montero a la cabeza debatir el tema del género y el sexo con Richard Dawkins o con cualquier sociobiólogo del “Club de L´horlogue” de París, iba a ser de traca, no por el contenido, ni la altura del debate, si no más bien por la falta de argumentos de Irene Montero y la reacción escéptica ante tanta bobada por parte de los científicos. Que lógicamente se pondrían a leer noticias sobre el coronavirus por el interés despertado en ellos por Irene, “que tiende sus trapos al sol” cito a Serrat.

He acabado de leer hace poco el libro El Gen, de Siddhartha Mukherjee, en el que define muy bien que es sexo y está más que claro que existen dos, el masculino y el femenino, el género es algo que no tiene nada que ver con esto, dado que es la mejor solución para evitar copias indeseadas o débiles de nuestros genes. Estos tienen como definidores los genes XX que corresponde a las hembras y XY que corresponde al macho. No hay ninguno que sea medio XY o medio XX y cualquier decisión consciente o inconsciente acerca del estado o género del individuo, nada tiene que ver con el estado físico si no más bien con el intelectual. Pero se sabe que hay una serie de factores externos que afectan al feto humano en el útero de su madre que puede hacer, que psicológicamente pueda sentirse hombre o mujer, dependiendo de la cantidad de hormonas de varios tipos a los que haya estado sometido. Que esto es natural, vale, que esto no es reflejo de algún fallo en la reproducción de los individuos es patente, porque la vida busca poder perpetuarse, no como individuos si no como genes, ya lo dice Hawkin en su libro el Gen Egoísta.

Yo desde luego me fío mucho más en estos temas de grandes científicos que en las teorías peregrinas de feministas, más aún si son podemitas»

Yo desde luego me fío mucho más en estos temas de grandes científicos que en las teorías peregrinas de feministas, más aún si son podemitas y a veces de algunos que parece que no han estudiado, o si lo han hecho debió de ser en otro planeta, uno de gente muy boba. Por eso hace un par de días tuve muchos comentarios que me ponían a parir, por parte de podemitas o “trolls” podemitas, vaya usted a saber, porque me metía con ellos aquí en lapaseata.net.

Pero que le vamos a hacer y para qué discutir con gente que cree firmemente las mentiras y errores que cuentan. Dicen los Comunistas que la historia tiene un sentido, debieran preguntarle a sus genes, los que los convierten en CITROENS humanos si es así, o cómo la propia evolución de los individuos depende absolutamente del azar. Yo me inclino por esto último, por lo que buscar al culpable machista, entre los genes, es un despropósito sin mayor sentido ni base científica.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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