Magallanes, Santa Úrsula y las once mil vírgenes. Por José Crespo

Magallanes, Santa Úrsula y las once mil vírgenes
Magallanes, Santa Úrsula y las once mil vírgenes

«Las reliquias de una joven martirizada dieron pie al nacimiento durante el siglo IV de una de las leyendas más conocidas de la Edad Media, la vida de Santa Úrsula y las once mil vírgenes»

Hoy, festividad de la Asunción de la Virgen María, quiero recordar la expedición de Magallanes y cómo los españoles en sus viajes de exploración seguían el ritual de bautizar los lugares descubiertos con el santoral en la mano.
Un 21 de octubre de 1519 se enfrentaban a la entrada de aquel estrecho temido, luego llamado de Magallanes, pero que ante el peligro amenazante y las rugientes tormentas optaron por llamarle de Todos los Santos pues a todos ellos seguro que se encomendaron con sus oraciones para poder atravesarlo.
A ese estrecho llegaron el 21 de octubre y por eso, al cabo que les recibió por el norte de esa tenebrosa entrada, le dieron el nombre de las Once Mil Vírgenes al coincidir ese día con el de su festividad nacida al amparo de una leyenda medieval.
Hoy día, una misteriosa inscripción en la iglesia de Santa Úrsula de Colonia y las reliquias de una joven martirizada dieron pie al nacimiento durante el siglo IV de una de las leyendas más conocidas de la Edad Media, la vida de Santa Úrsula y las once mil vírgenes.
Úrsula encarna la historia de una bella princesa originaria de las islas británicas que fue cantada como romance por los caminos de la Europa Medieval. Según la tradición, Úrsula era la hija del rey inglés Donatu de Dummonia y fue prometida a un príncipe, Conan Meriadoc de Armórica en la actual Bretaña francesa.
La joven, de profunda piedad, había hecho votos secretos de castidad y para proteger su virginidad pidió que su matrimonio se retrasara tres años, tiempo en el que Úrsula esperaba que su futuro marido se convirtiera al cristianismo.
Durante ese tiempo de espera Úrsula organizó una peregrinación a Roma. Se cuenta que a la peregrinación se unieron a Úrsula un séquito de once mil jóvenes vírgenes. Después de llegar a la ciudad eterna y cumplir con el voto de peregrinaje retornan a Colonia, el asentamiento romano Colonia Agripinensis, pero durante el regreso se dieron de bruces con las peligrosas y violentas huestes de los hunos capitaneados por Atila.
Los hunos capturaron a las jóvenes que fueron martirizadas y decapitadas. Se dice que Atila quiso para sí a la bella princesa Úrsula pero al negarse a ser su esposa sufrió martirio siendo flechada por los arqueros bárbaros antes de morir.
Este relato y la devoción a Santa Úrsula se extendió poco a poco por toda Europa y en muchos lugares se erigieron iglesias en su honor.
Sería durante el siglo XIII cuando la universidad de París, la Sorbona, la adoptaba como patrona convirtiéndose en la protectora de los estudiantes universitarios durante la Edad Media.
Más tarde el hecho de su aparición en un sueño a otra santa, en este caso a Santa Ángela de Mérici, fue el motivo para darle su nombre a la congregación creada por ésta, «Las Ursulinas».
Por eso se celebra esta fiesta cada 21 de octubre, según el santoral católico, y por eso en aquel frío y lejano extremo territorio patagónico se puso el nombre de Cabo de las Once Mil Vírgenes en 21 de octubre de 1519.
José Crespo

José Crespo

José Antonio Crespo-Francés. Soldado de Infantería Española, Doctor en Historia. Enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por". Si Vis Pacem Para Bellum

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