¿Debemos tolerar que los sectarios nos utilicen por su único interés de medrar? Por Vicky Bautista Vidal

¿Debemos tolerar que los sectarios nos utilicen por su interés de medrar?
¿Debemos tolerar que los sectarios nos utilicen por su interés de medrar?

«Libre albedrío que se da de tortas con la creencia general en el destino que obliga, encamina y provee circunstancias, casi nunca favorables»

Si fuéramos solo un corpúsculo reproducido y reproductor ejecutando la función de vivir ya lo tendríamos difícil para mantener nuestra existencia en este planeta, bastante mas hostil de lo que creemos. Además, estamos dotados de raciocinio y libre albedrío… Libre albedrío que se da de tortas con la creencia general en el destino que obliga, encamina y provee circunstancias, casi nunca favorables, porque hay algo que nos trasciende y que ha determinado, como seres tontilocos que parecemos, que consideremos al dolor como maestro y que esa extraña consideración nos parezca buena.

Millones de circunstancias se tienen que dar en el Universo, centenares de procesos y fórmulas deben llevarse a cabo para que “seamos” cada uno de nosotros una persona.
Pero, esos dones aparentemente buenos, deben servirnos para sobrevivir no solo a las condiciones del mundo que pisamos, sino a las relaciones entre nosotros mismos, pues al no saber quiénes somos, de donde venimos y que hacemos aquí, nos entregamos al miedo, que es el padre de toda injusticia.

Vivimos poco tiempo, que resulta menos porque ocupamos gran parte de la vida durmiendo. Además de tener que buscar un cubículo donde resguardarnos de la intemperie, para la que no estamos hechos, y que deberemos pagar a precio abusivo a otros como nosotros. Y procurarnos la subsistencia, lo que lleva también tiempo considerable. Y durante la corta existencia tendremos que procurarnos alimento, si es posible, tres veces al día. Que muchos, parecen nacer para morir de inanición o enfermedades terribles en territorios castigados por hambrunas y guerras.

«La mayoría, somos “material” de uso o propiedad para unos pocos de nosotros, que, más espabilados, nos han lavado el cerebro desde el nacimiento»

Para más desgracia, la mayoría, somos “material” de uso o propiedad para unos pocos de nosotros, que, más espabilados, nos han lavado el cerebro desde el nacimiento acerca de lo bueno y feliz que es el pobre y lo malo y egoísta que es el rico. Nos han convencido de que trabajar es “divino” y que la norma general es la aceptación, para lo cual hay en el idioma español una frase que dice que “cada uno lleve su cruz”, y se acepta ciegamente con la crudeza y tontuna de lo literal. O sea: ¡Ala! Apáñatelas como puedas y aguanta lo que sea que produce la ignorancia de todos porque hay que sufrir, que es muy bueno y formativo… ¿La inteligencia?… ¿Aprender de los errores?… ¡Ná! Tú, pásalas canutas que es buenísimo, y después muérete, que ese, si es destino de todos…

Como colofón sobre otras muchas excentricidades de la carne corrupta, ponemos la última guinda envenenada: la deficiencia de muchos, cromosómica o cerebral, también física, que hace imperfecto y enfermo a un organismo como el nuestro y que “dona” como un hada madrina maligna, enfermedades sin cuento visibles o imperceptibles, que amargan al enfermo y muchas veces a quienes les rodean.

«No solamente debemos luchar cada día por nuestra existencia para procurarnos una subsistencia, sino que tenemos que tolerar que algunos de nosotros, nos utilicen para medrar ellos»

Y ahí quería yo llegar: No solamente debemos luchar cada día denodadamente por nuestra existencia para procurarnos una subsistencia, sino que tenemos que tolerar que algunos de nosotros, nos utilicen para medrar ellos y pretendan organizar, a las multitudes que somos, a su horrible manera. Que aún hay que suplicar a ese destino incierto que nos amenaza cada día, con que no nos provea de psicópatas y asesinos que nos masacren desde sus voluntades, enfermas o simplemente malignas en aras de sí mismos con cualquier disfraz ideológico, religioso, sectario, político…

Aparentemente, vivimos una época donde intentan, los mas tarados de la humanidad, llevar al huerto a los millones restantes. Y se lleva a cabo desde todos los ámbitos: Contamos con un Bergoglio, que dice que es el Papa de Roma, luchando y tironeando con los fieles que le dan la mano o pretenden tocarle por la fe que sienten ante el supuesto “representante” de Dios en la tierra, y cuya reacción ante estos es la de una ira feroz, que muestra así, en público, dando una señal preocupante de lo que será, en privado, la ira del ministro “divino”: El antipapa perfecto.

Tenemos políticos ignorantes, mas tontos que sus votantes, pero muy espabilados para el medre y la manipulación, que pretenden ensuciar España; que, por cierto, hace el ridículo a costa de esos esperpentos en el resto de Europa y en todo el mundo, perdiendo el poco respeto que ganó durante los últimos ochenta años.

«Mas que la religión, lo que toda esta masa de ineptos desea es derrocar lo bueno que da al hombre dignidad, respeto para los demás y para sí mismo»

Mas que la religión, lo que toda esta masa de ineptos desea es derrocar lo bueno que da al hombre dignidad, respeto para los demás y para sí mismo, esperanza… porque pretenden la uniformidad robótica para su servicio personal.

Y ahí tenemos a Sánchez y su corte de los milagros disputándose la presa con otra versión maléfica de lo peor: Podemos y sus Iglesias, Echenique, Monedero, Errejón … y todos aquellos seguidores de los peores ideólogos y asesinos que ha dado la humanidad.

Y nos muestran, con la tonta jugarreta fallida de la embajada de México en Bolivia, cuál sería la forma de actuar si llegaran al poder absoluto: Encapuchados, metralletas, ataques nocturnos y violación de embajadas… con el tiempo, domicilios privados, y depredación por ideologías etc.

Así que, nosotros mismos. Indigna que, a la larga, no sean los responsables de que el poder sea tomado por lo peor quienes paguen el precio obligado. Lo que ofende de verdad es que sean, como siempre en cada momento, los más inocentes los que paguen duramente por la ignorancia general.

Vicky Bautista Vidal

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales. Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida. Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común. Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden. La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

2 comentarios sobre “¿Debemos tolerar que los sectarios nos utilicen por su único interés de medrar? Por Vicky Bautista Vidal

  • el 2 marzo 2020 a las 20:03
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    Me ha gustado leer tu artículo Vicky, pero pienso que es una lastima que hayas utilizado tu “raciocinio y libre albedrío” para proyectar tu escrito contra una idea política concreta, sin caer en la cuenta que todo lo que venías exponiendo era valido para las diversas ideologías políticas de este país.

    En este sentido, dices que “tenemos políticos ignorantes, mas tontos que sus votantes, pero muy espabilados para el medre y la manipulación”, y sigues apuntando que estos políticos “pretenden ensuciar España . . . y hacen el ridículo en todo el mundo”, de forma que, tal cual lo expones, parece que te refieres a determinados líderes políticos, en función del partido que representan, cuando a mi juicio la ideología no tiene nada que ver con la calidad y honradez del sujeto, es más, creo que es evidente que todos los partidos políticos españoles han tenido alguna oveja negra (José Luis Barcenas del PP, José Antonio Griñan del PSOE, Francisco Granados del PP, Jordi Pujol de CyU, Ignacio González del PP, Antonio Blanco de Izquierda Unida, Francisco Camps del PP, Manuel Chavez del PSOE, Carlos Fraba del PP, y hasta de la Casa Real, como es el caso de Iñaqui Urdangarin).

    Pero donde pienso que más te confundes es cuando comentas el incidente en la embajada de México, olvidando que quienes llevaban capuchas y metralletas no eran políticos, sino funcionarios que actuaban por su cuenta, como también lo eran los militares españoles que en el año 2004, siendo presidente del país el Sr. Aznar, torturaron a un prisionero en Irak (https://www.bing.com/videos/search?q=militares+espac3%b1oles+torturan+presos+en+iran&&view=detail&mid=BA291BC1443A59186934BA291BC1443A59186934&&FORM=VDRVRV ), y de estos actos no fueron responsables ni Pedro Sánchez ni Aznar.

    Dices que escribes a “golpe de víscera”, pero con “sentido común herido o amor a España y su unidad”, lo cual me genera confusión, porque el golpe de víscera cuadra poco con el sentido común, y en cuanto a la unidad de España no se tampoco si tiene encaje en tu escrito, entre otras razones porque pienso que es un tema muy complicado, porque en este país creo que falta mucho sentido común político, especialmente en relación a la supuesta igualdad entre españoles (Art. 14 de la Constitución), entre otras razones porque, por ejemplo, el peso del PIB del Estado lo soportan básicamente determinadas Comunidades (Sólo Madrid, Cataluña, País Vasco, Valencia y Baleares aportan casi el 60%), mientras que otras Comunidades, como Castilla-León, Andalucía, Murcia o Extremadura, reciben un sinfín de ayudas (Andalucia ocho mil millones anuales, Castilla-León cuatro mil millones, Extremadura tres mil millones, etc.), todo lo cual engendra ciudadanos de primera y de segunda, unos que pagan y otros que viven a costa de los primeros, de forma que no es de extrañar que haya quien no se siente a gusto en este país.

    No he pretendido desmerecer tus opiniones, sólo ampliar tu campo de visión.

    Un saludo.

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    • el 3 marzo 2020 a las 12:36
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      Estimado amigo Juan: Te agradezco en primer lugar que hayas leído mi escrito. En segundo lugar tu interés por ampliar mi campo de visión.
      No dudo en ningún momento de tus razones, que respeto mucho.
      Sin duda los errores garrafales de quienes ostentaron el poder están bien presentes para mí y supongo para todos. Parece que mi viscera se ha vuelto bastante ecuanime, puesto que soy capaz de asumir que ni unos ni otros son dignos de ser elevados a la gloria política. No obstante, yo me refiero siempre al presente porque ya tenemos bastante con lo que hay y el pasado pasado está.
      Tu y yo somos «el pueblo» y yo, por la parte de pueblo que me toca, siento que las cosas no van a mejor sino al contrario. Y lo que «el pueblo» pide es paz, protección, tranquilidad… En efecto, decencia y claridad. Siempre Democracia verdadera.
      Todas las tendencias políticas son respetabilisimas.
      No es lo que alguien piense, sino lo que hace con ello lo que puede generarme desconfianza. Respecto a lo de la embajada de México, perdona que no entienda como unos simples funcionarios pueden tomar una iniciativa de ese calibre por su propia cuenta provocando confusión y denigrando de alguna manera a personalidades políticas que lo último que necesitan en estos momentos es que las marquen con sospechas. También me gustaría saber a santo de qué, tamaña maniobra por parte de esos funcionarios.
      Habrás leído también que no milito en ningún partido. Se debe a que mi parte de pueblo llano, está deseando recibir algo de mis gobernantes para poder respetarlos y defenderlos. Mientras, solo soy un testigo que observa y dice lo que siente desde un punto de vista personal y libre. No soy una autoridad. Sólo soy una opinión.
      Desearia que, por fin, un político consiguiera, por su comportamiento, que su ideología me conquistara definitivamente.
      Un saludo amigo Juan.

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