¿A qué tiene miedo el gobierno, le da miedo la libertad de la democracia? Por Rodolfo Arévalo

A qué tiene miedo el gobierno, le da miedo la libertad de la democracia. Ilustración de Tano, Napo y Pig
A qué tiene miedo el gobierno, le da miedo la libertad de la democracia. Ilustración de Tano, Napo y Pig

“A mí no me da miedo la libertad, me da miedo volver a carecer de ella como en tiempos de la oprobiosa dictadura de la que muchos acabamos saliendo”

Estamos rodeados, estamos rodeados por la última noticia, que debe ser cierta porque lo han admitido varios ministros, de que el gobierno se saca de la chistera, y digo esto porque parece un chiste, una ley para luchar contra las noticias falsas. Pero veamos, ¿Qué es una noticia falsa? Partamos de la base que cualquier hecho, no puede ser aséptico, porque toda interpretación de un suceso va a depender de: la memoria del testigo, la capacidad de retentiva, la situación del que toma el hecho y muchos otros factores tanto físicos como psíquicos.

¿Es una noticia falsa que se diga que solo murieron por el covid-19 treinta o cuarenta mil personas, durante su primera embestida? No sé, hay quién sí lo sabe, pero prefiere no decirlo. ¿Es quizás una noticia falsa que se hablara desde el gobierno de un comité de sabios que no existía? No sé tampoco, también hay quién lo sabe pero tampoco quiere decirlo.

Y así decenas de cosas, que parten del propio gobierno que generará esta ley. Ésta ley sí que es una mordaza y esto es obvio, no necesita demostración y no la ley de Mariano Rajoy, que iba referida a cosas concretas. Tienen nuestros políticos además que aprender qué es noticia falsa y qué no es noticia, ni falsa, ni cierta. Porque que la noticia nunca será igual para unos que para otros, que las noticias nunca pueden ser creídas al ciento por ciento. Solo lo creen absolutamente cierto los tontos. La noticia debe ser un hecho comprobable, que se ha producido, que ha ocasionado un impacto a su alrededor, bueno o malo y que se puede comprobar analizando imágenes sonidos, y pareceres además de percepciones, el ejemplo por excelencia, que se ha producido en los últimos días es por ejemplo la muerte de pacíficos viandantes en las calles Austriacas a manos de unos lunáticos, fascistas religiosos medievales. Eso es una noticia, que además está documentada gráficamente y ha generado efectos, digamos irreversibles, en las víctimas.

No es noticia, por el contrario, lo que opinemos sobre ese asunto. Por ejemplo que digamos que hay mucho bruto fascista religioso suelto por Europa y que los gobiernos parecen no querer hacer leyes para controlar esto de manera expeditiva. Oh, qué miedo, que puedan llamarlos fascistas… esto no es noticia, solo lo imagino, porque soy humano. Pero al margen de que haya organismos y personas que puedan dar noticias falsas, que las hay, me parecería muy raro que cualquier medio de información o persona que actúa en las redes sociales, publique algo que sea falso, porque sí. Salvo que tenga un interés especial en hacerlo y desde luego ese interés no lo tiene un individuo en concreto, salvo que fabrique algún producto que quiera vender y haga apología de sus cualidades para venderlo.

Esa misma publicidad machacante que el propio gobierno está haciendo de su propia ley no se sabe muy bien por qué. Pero lo que si puedo decir a ciencia cierta es que, cuando se hace hincapié sobre una idea o una ley es, porque puede que no sea muy bien recibida, tanto, que haya que advertir que contra todo pronóstico en una democracia, saltarse el derecho de expresión signifique una multa o la cárcel.

La pregunta que surge inmediatamente es: “¿A qué tiene miedo el gobierno, le da miedo la libertad de la democracia?”. A mí no me da miedo la libertad desde luego, me da miedo volver a carecer de ella como en tiempos de la oprobiosa dictadura de la que muchos acabamos saliendo. Sin enterarnos demasiado, éramos muy jóvenes. Desde luego a mi no me gustaría volver a entrar en un periodo parecido por nada y menos por el miedo que pueda tener un individuo o un gobierno a que se publiquen asuntos que puedan afectar a su credibilidad.

Esto que estoy exponiendo y para que conste a los efectos pertinentes, no es una noticia, por el momento solo es una opinión sobre las cosas que se rumorean o se dicen. Con esto creo que quedará disipada toda duda acerca de que, lo que escribo no es una noticia sino una opinión a la cual tengo derecho porque vivo en una democracia que yo mismo voté, con una Constitución que garantiza unos derechos, y entre ellos la libertad de expresión. Esto, salvo que de repente la democracia, como por arte de birlibirloque, haya pasado a mejor vida por orden de no se sabe quién y hayamos vuelto, por el momento, a una dicta blanda. Que parece más dura que cualquiera anterior o va camino de parecerlo.

Ahora sí, esto si es una noticia, estoy vacilando, no sé con cual vacilo quedarme si con que somos muy bobos de baba o, los que tratan de promulgar una nueva ley que podría ser inconstitucional, son muy listillos. No “bobostante” como decían los cómicos, habrá que tomarse las cosas a chunga, porque llegará un momento en que realmente, si no ha ocurrido ya, no sabremos qué noticia es falsa y cuál cierta, porque ya hay en los gobiernos quién se encarga de lanzar globos sonda para recoger información acerca de la opinión pública.

Por cierto, no se puede confundir noticia falsa, con noticia manipulada; que las encuestas del CIS, sean falsas o verdaderas no se puede saber, hasta que alguien habla de la “cocina de los datos”, que es otra afirmación que tampoco podemos comprobar. Pero ya que el mundo de las publicaciones y ediciones de noticias a estas alturas del siglo XXI son tan poco creíbles, porque pueden ser lo uno o lo otro según quién las interpele, no podemos decir más que punto en boca acerca de las noticias, porque como dice el refrán, en boca cerrada no entran moscas, y menos las que puedan ser espías, o también que nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con que se mira.

De lo que sí estoy seguro es de que sí reacciono con crítica feroz ante una noticia sea falsa o verdadera, no soy yo quién la hace verdad o mentira, sino solo quién la enjuicia y valora desde un punto de vista que le pertenece y que considero libre, porque se ganó ese derecho cuando voté porque en España, mí país, hubiera una democracia. Y lamento que haya gente que no lo crea pero ese no es mi problema, ni lo será nunca. Yo sé lo que pienso y opino, lo tengo clarísimo por algo yo soy yo, el que no lo tenga clarinete, que haga lo que quiera, informarse, estudiar o tumbarse a ver pasar las nubes como dijo un señor que ya pinta poco por aquí.

Lo que sí espero es que el Tribunal Constitucional haga honor a su nombre, poniendo esta nueva ley donde se merece, en la basura. Porque sí, estamos asediados, estamos rodeados de más tontos de baba que en ningún otro momento de la historia de España actual de los últimos ochenta años y además dirigidos por el exceso de información que nos bombardea desde todo tipo de lugares, móviles o inmóviles. Los humanos aparte de ello, somos semovientes, pero algunos lo son de cuatro patas y esto no es información, es opinión. ¿Vale troncos?

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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