Que democracia más fea nos está quedando. Por Francisco Gómez Valencia

La Degeneración Del Ser Humano
La Degeneración Del Ser Humano: Que democracia más fea nos está quedando

«Triste momento estamos viviendo gobernados a golpe de real decreto con lo que vaya cara fea que se le está quedando a nuestra democracia»

Si nos llegan a contar que Alibaba y los 40 ladrones nos iban a gobernar por Real Decreto en estado de alarma y con toque de queda impuesto por el PP en muchos sitios de España, el descojone nacional sería considerado enfermedad profesional.

Sin embargo es la cruda realidad culpa de una pandemia mundial gestionada por políticos que degradan a la parte del mundo más desarrollada y débil por su carácter masónico y liberal, pues a mayor democracia, mayor es la deficiente resolución de algo y más aún por todo lo que está provocando la enfermedad gestionada para ganar dinero y más poder por parte de los gobernantes, sin contar como se están desarrollando los mercados ya que a estos hay que darlos de comer aparte mirando solo de reojo a nivel sanitario, la curiosa evolución de la crisis estupefactos al comprobar cómo están donde se originó, es decir en China.

Podemos decir que observando la situación general de Europa, todos los países atraviesan una situación convulsa normalizando cifras de fallecidos diarios de una forma absolutamente escandalosa, incluso ignominiosa debería decir, pues parece que este virus está dejando en evidencia la total falta de recursos y materia gris por parte de un buen número de gobiernos.

Observamos la carrera al éxito por parte de las farmacéuticas ofreciendo y vendiendo noticias como si de cualquier panfleto sensacionalista se tratara, sin haber publicado sus experimentos en revistas especializadas provocando alteraciones importantes en los mercados de valores, con subidas extremas e históricas en las bolsas a nivel mundial.

Y es precisamente esta manipulación de la situación lo que provoca a su vez mayor inestabilidad social y por supuesto mayor incredulidad en una gran parte de la población.

En España, todos conocemos que este gobierno básicamente gestiona el país a base de Reales Decretos de carácter ideológico comportándose de una manera absolutamente bochornosa y autoritaria, teniendo en cuenta que son una amalgama de minorías que están anteponiendo sus intereses más reaccionarios por encima de aquello que produjera un mayor desarrollo del país y una mejor respuesta ante el virus.

Los acontecimientos se superponen los unos con los otros dejando incrédulos a todos aquellos que siguen las noticias sin saber cómo reaccionar. Los políticos de la oposición se miran los unos a los otros sin entender como es posible, que desde el otro lado del hemiciclo se tenga tan poca vergüenza en gestionar las instituciones públicas y los recursos admitidos por todos desde 1978, en su beneficio personal para su mantenimiento y mejor gloria de sus propios partidos, no dejando nunca en segundo término, el beneficio que provocarán sus decisiones y sus peticiones al partido que tiene la mayoría simple y que junto con el cuarto partido en representación a nivel nacional, forman el gobierno.

Cada decisión tomada por el ejecutivo de Sánchez suplantando al poder legislativo y pisoteando el prestigio del poder judicial, deja en entredicho todo lo trabajado durante la transición hasta finales del 2019 fecha en la que la democracia se nos presenta muy mal de salud.

Y aún así echando la vista hacia atrás, hay que reconocer que España ha vivido un buen número de momentos indeseables que solo colocados todos juntos en el mismo lado de la balanza, quizás equilibrarán la maldad sobre la que el Gobierno actual, manifiesta sus intenciones.

Leyes sobre ideología de género y memoria histórica democrática, aderezadas con feminismo falaz y vulgar que condiciona hasta la alimentación y la cultura, mezclándolo todo sin rubor ni educación, para aburrir al personal en general, mientras manipulan los ingentes recursos públicos destinados por ellos mismos para ello a discreción y gracias además al escaso interés que genera.

Medidas relacionadas con la negociación colectiva que condicionan el sector empresarial de nuestro país, lapidando el desarrollo de la maltrecha industria y condicionando todo a su supuesta y obligada evolución verde, cuándo es obvio que nuestro país a nivel privado todavía está años luz de estas tecnologías por su altísimo coste tanto en la producción cómo en la comercialización de productos y servicios.

La obsesión por el cambio climático como una nueva ideología impuesta ante la cual poco son capaces de mostrar la valentía de enfrentarse a ella, ante el riesgo de quedar como negacionistas o terraplanistas, ya que de estos conceptos indignos se salta directamente a conceptos relacionados con la ultraderecha o fascismo, denigrando aún más tanto a los que reciben dichos insultos como a la propia capacidad mental de aquellos que los propinan, siendo utilizados como causa común desde la clase política en general y desde el propio IBEX 35, garantes subvencionados del chiringuito ecologeta.

Y por si fuera poco y teniendo en cuenta que España desde hace bastantes décadas es un país de camareros, y a mucha honra desgraciadamente, pues pareciera que los gobiernos autonómicos salvo una honrosa excepción, que es la Comunidad de Madrid, no se les ocurre otra cosa que cerrar prohibir y arruinar a una gran parte de la población dependiente del sector turístico, HORECA en general, condenándolos a la desaparición a corto plazo con una legislación entroncada al endeudamiento a través de créditos ICO de complicadísima gestión, y como estamos observando de difícil devolución, cuando parece según el propio Ministerio de sanidad que los contagios en estos negocios, no supera el 2% pareciendo ser más bien chivos expiatorios que otra cosa para lavar sus conciencias y reputaciones.

Nos gobiernan lo mejor de cada pocilga ideológica.
Nos gobiernan lo mejor de cada pocilga ideológica.

Hemos visto como las nueva agrupación de fuerzas del mal no tienen ningún tipo de reparo en unir sus fuerzas saltando todo tipo de líneas pasando ya de ser de color rojo a ser de color negro, como el líder de la oposición manifestó en unas declaraciones en los últimos días. Y aunque por parte de las filas socialistas se ha tratado de explicar de una forma desordenada una realidad paralela difícilmente digerible por sus mayores y la población silente que les aupó, lo cierto es que este gobierno Frankenstein prefiere soportar sus cimientos en filoterroristas y golpistas secesionistas, que en los ofendidos demócratas azules defensores de Joe Biden, o los tristes progresistas naranjas, demandantes del mejor subsidio inventado hasta ahora que es, el calorcito gubernamental social comunista, aunque sea tragándose sus propios vómitos.

Y terminamos la semana sintiendo un profundo dolor y vergüenza a nivel mundial por el espectáculo que nuestro país está dando una vez más, pues somos el único país del mundo que a través de una ley de educación indigna y sectaria, rechaza su propia lengua para contentar a un par de partidos nacionalistas absolutamente pueblerinos y paletos, para que puedan seguir hablando su lengua autóctona por derecho y Ley, a su gusto de punto de sal.

Es curioso que la segunda lengua más utilizada a nivel mundial, en su país de origen sea vilipendiada y dejé de ser vehicular en aquellas autonomías donde ya de hecho estaba siendo maltratada y vapuleada sin ningún tipo de respeto, pero esto parece que una vez superado el trámite del Senado, será una nueva realidad.

Si además sumamos el menosprecio que va a provocar en la enseñanza concertada y especial a diez años vista, pues hace aún más dolorosa la herida provocada una vez más por estos sectarios al poder, que parecen disfrutar más destrozando el sistema, qué haciendo política de forma pragmática para desarrollar lo que quede, haciéndole salir lo antes posible de la crisis generada por la pandemia y ellos mismos.

Y creo profundamente qué en realidad no les apetece desarrollar un escudo social sino que la pandemia es simplemente la excusa perfecta para desarrollar de forma más acelerada lo contrario, es decir, un escudo para-social o antisocial, necesario para que gobiernen los antisistema, en un marco terrorífico de muerte, dolor y desidia social provocada por la pobreza económica subsidiando solo a la parte que los soporta.

Y saltándome mis propias normas esta vez, no voy a echar la vista atrás culpando absolutamente a nadie por la responsabilidad de que hayamos acabado hablando de esta situación, pues son precisamente aquellos que nos han empujado hacia el abismo los que deberán sacarnos de él. Y también ya va siendo hora de que empiecen a darse cuenta de que movilizándose en las calles y gestionando su capacidad de influir en determinados organismos e instituciones de la Unión Europea de la que formamos parte, saldremos antes.

No veo con temor que haya varios países de la Unión Europea que pongan peros a prestarnos el dinero teniendo en cuenta que el Gobierno ya lo ha malgastado y de que va a ser una cantidad ínfima, para que salgamos del agujero en el que nos han metido pisándonos además la cabeza para que nos ahoguemos más rápidamente, ya que cuánto peor estemos, antes este gobierno tendrá motivos suficientes para por su propio egoísmo, alcanzar cotas de fragmentación tan altas que pudiera provocar su propia caída.

Sin duda para ello sería necesario que el partido Podemos estuviera dispuesto a prácticamente desaparecer provocado por una hipotética ruptura con el partido Socialista pero teniendo en cuenta su carácter inestable y la situación judicial que atraviesa, no podemos descartar dicha posibilidad.

En todo caso hablar en estos términos a día de hoy es ciencia ficción, puesto que pese a las fricciones internas en el gobierno, es evidente que están cómodos y que mientras dura la pandemia la situación es óptima para ellos, puesto que la inestabilidad genera desconcierto, desconfianza y el miedo necesario que atenaza a la población, la cual observa sorprendida lo que nos están haciendo y no es capaz de reaccionar puesto que las limitaciones y el distanciamiento social provocado por la legislación de las Comunidades Autónomas con el beneplácito e inteligente permiso del Gobierno de la nación, está provocando seguramente que el activismo social esté absolutamente fuera de juego.

Triste momento estamos viviendo y como decía antes, vaya cara que se le está quedando a nuestra democracia.

Es una época ominosa, ignominiosa, vergonzosa y humillante qué provoca unas desigualdades sociales y unos niveles de ruptura y crispación social extraordinaria. La supuesta protección del ficticio escudo social muy deficiente o casi inexistente y en todo caso ruinoso, dependiente de los fondos SURE mensualmente y del resto de recursos económicos que probablemente o lleguen muy tarde o hasta nunca, en los términos prometidos a bombo y platillo en los “Aló Presidente”, mantendrán solo a una parte de la sociedad considerada clientelar como ya se está viendo.

¡Ay de los nuevos privilegiados que reciben de su gobierno la miseria que los iguala hacia la baja sin temor a que repercuta sin remedio en nuestro desarrollo como país menoscabando cada vez más, la libertad individual de todos!

En el supuesto caso de que se produzca en el futuro unas nuevas elecciones generales en libertad o al menos no sean demasiado manipuladas, si se consigue dar la vuelta a la situación, será necesario desandar lo andado, retroceder para avanzar y sobre todo, gestionar sin el miedo a derogar a marchas forzadas o a paso ligero, todo aquello que en tiempo récord se está llevando a cabo.

Y solo así España tendrá alguna oportunidad de futuro pese a que por el camino tengamos que sacrificar a algunas generaciones que siendo españoles de nacimiento, ni hablen castellano o lo hagan peor aún que algunos de los que obligados lo hacen en el estrado del hemiciclo dónde nos representan.

Terminaré pidiendo que la Unión Europea con sus virtudes y sus grandísimos defectos cada vez más evidentes, nos protejan porque de lo contrario por lo visto estos días en Canarias, y muchos más puntos de la península bien tapados por las fuerzas políticas que gobiernan en esos lugares, esto se convertirá en una excepcional normalidad y creo sinceramente que la inmensa mayoría de la población española no lo desea y es más, hasta los políticos más progresistas, filibusteros, apalancados y demagogos como la Señora Ana Oramas, de Coalición Canaria, pone tiesas las orejas y enseñas los dientes como cualquier perro sarnoso cuando ven qué otro más grande, con más pulgas, necesitado sin nada que perder, más que su vida, compitan por el mismo hueso.

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FranciscoGómezValencia.Politologo

Francisco G. Valencia

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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