
«No hay que ser adivino para visualizar el futuro, perdón, el futurillo que espera a Españita la simple, y a todas las Españas si Dios no lo remedia»
De tan aburrida que me tiene la actualidad he perdido el humor, que era una de las pocas cosas que me quedaban. Yo espero que sea pasajero y que ese mecanismo que tenemos los humanos para acomodarnos a lo peor funcione.
Veo y huelo el odio por todas partes. Parece que los vencedores de las elecciones con pocos escaños, no conformes con serlo, han abierto el armario del rencor y van por ahí, televisiones, periódicos y grupos de “la interness”, dando la vara con sus cantinelas manidas que hacen morir a las ovejas… y a los elefantes… y a cualquiera, de aburrimiento.
Existen muchas personas con un verdadero discurso, razonables, inteligentes, capaces de mantener un diálogo coherente, con la cultura precisa en unas ideologías y otras. Cada uno con su alegría, su decepción o su pesar, y conscientes de que no hay que ser adivino para visualizar el futuro, perdón, el futurillo que espera a Españita la simple, y a todas las Españas si Dios no lo remedia.
«Lo que es duro de tolerar es la imbecilidad desatada. Y me refiero a esa estupidez cegatona, sin fronteras, tal y como suele ser la tontería»
Lo que es duro de tolerar es la imbecilidad desatada. Y me refiero a esa estupidez cegatona, sin fronteras, y como suele ser la tontería: prepotente en sus manifestaciones y, por supuesto, carente de vergüenza propia y ajena.
Creo que es muy digno simpatizar con el PSOE, como lo es sentirse atraído por el PP, Podemos, Vox o por cualquier formación política. Lo que me parece irremediablemente torpe es que los fanáticos de cada cual, se pongan las gafas negras para no ver en toda su realidad tanto las palabras como las obras, incluida la historia de cada formación; y en vez de regar con sandeces y majaderías caducas acerca de lo malo que fue Franco y lo estupendo que es Iglesias, o viceversa, se preparen para enfrentar el futuro próximo, especialmente, aquellos que creen que el gobiernillo les va a repartir los bienes de los ricos: Lamento aclararles que es que ya no quedan ricos. Tampoco va a haber muchos trabajadores a los que exprimir con impuestos para atender las necesidades de los propios, y de los mimados inmigrantes y menas.
Les diría que se den cuenta de que España, la grande hasta no hace mucho, es ahora un papel mojado en manos de aquellos que han sido alimentados a los pechos de Chávez, Maduro y Castro, para empezar, sin entrar en contubernios más amplios, que podrían sonarnos a chino, quizá a ruso también y a otras lenguas desconocidas.
«En ese plan, se incluyó también a España donde, la insensatez y falta de visión de algunos votantes que ni leen, ni se preocupan por saber un poco de lo que sucede en el mundo»
El sueño de algún ambicioso insensato fue infectar toda América del Sur, por dinero, con el pretexto de filosofías caducadas que han dejado en la historia algunas montañas de muertos, mucha pobreza y hambre. Y que, en ese plan, se incluyó también a España donde, la insensatez y falta de visión de algunos votantes que ni leen, ni se preocupan por saber un poco de lo que sucede en el mundo, y sí solo de repetir las consignas del abuelete o de lo que han escuchado en el bar, resulta cómoda para cualquiera que pretenda manejar los acontecimientos.
Yo preguntaría ¿Qué se siente siendo res en el rebaño?… ¿Si se es consciente de estar pagando la propia destrucción al comprar esa rayita de fin de semana, pastillita, y otras cositas que son muy “molonas” y “cuelgan que te cagas”?…
Porque el dinero que maneja la política de medio mundo proviene de esos polvitos blancos con los que alguno, quiere destruir Europa y diluirla en ese vicio tan extendido, además de ahogarla con millones de invasores.
«No se han dado cuenta de que el enemigo no es el español votante de otros partidos y que en este momento lo que España tiene es un enemigo común»
No se han dado cuenta de que el enemigo no es el español votante de otros partidos y que en este momento lo que España tiene es un enemigo común. Porque usted, indignada o indignado que se estremece pedantemente de felicidad con el regreso de lo inútil, es para alguien basura blanca que sobra. Infiel. Carne corrupta de Occidente, buena solo para alimentar a otros por diferentes motivos. Cliente de los Cárteles político-mafiosos, herramienta para llenar el buche de ciertas alimañas humanas a las que les está saliendo estupendamente el juego donde el peón es usted.
Mas vale enterrar odios caducos y unirse, ahora más que nunca. Abrir los ojos y preparar el cinturón para apretárselo unos cuantos agujeros más. Y recuerde que, en esencia, todos los españoles, creamos lo que creamos y sintamos lo que sintamos, somos hermanos en nuestra tierra y tenemos el mismo derecho de libertad, felicidad y prosperidad. Que esos resentimientos que corren por ahí no son nuestros, que todo se diluyó en la transición y que desenterrarlos, ahora, es solo el trabajo subterráneo de algo oscuro que no merece que le hagamos el juego. ¡Haga usted PAZ, no guerra!
