Las tonterías y leyes absurdas que propone el gobierno acaban con nosotros. Por Rodolfo Arévalo

Estamos apañados con las tonterías y leyes absurdas que propone el gobierno. Ilustración de Tano y Tita
Estamos apañados con las tonterías y leyes absurdas que propone el gobierno. Ilustración de Tano y Tita

«Puestos a decir tonterías, proponer leyes absurdas fuera de toda lógica, y otras lindezas, lo hace bien este gobierno sustentado por sus socios Podemitas, y una mitad del pueblo»

Puestos a decir tonterías, proponer leyes absurdas fuera de toda lógica, y otras lindezas, lo hace bien este gobierno sustentado por sus socios Podemitas, y a su vez por un pueblo Español, una mitad del pueblo, que necesita un hervor. Estamos apañados. Como decía el chiste de la codorniz. (Dos esqueletos iban en una barca a la deriva y uno decía “estamos apañados” a lo que el otro preguntaba “¿por qué?”. Respuesta “Se nos han acabado los muertires”.

Resurgen con fuerza temas que estaban aletargados en las carpetas de fiscales y jueces como el caso de Bárcenas y los pagos a Mariano Rajoy y otros, y es curioso que resurjan ahora ¿no? No es por nada que las elecciones Catalanas están encima y claro hay que evitar que se hable demasiado sobre este tema, el del PSOE y su filósofo representante con 80.000, digamos desaparecidos bajo su responsabilidad.

También estas elecciones se tapan por noticias rompedoras, como la ley Trans en la que los jóvenes a partir de dieciséis años pueden decidir si son hombres o mujeres. No voy a discutir el hecho de que alguien pueda sentirse hombre o mujer a conveniencia y según el momento, pero me parece que decidir tan pronto sobre algo así, no es urgente y ni siquiera real su necesidad, el sentimiento es libre de cada cuál. Puedo asegurarle a la Ministra de Igualdad que si Manolo se siente Manola, así se presentará, sin que nadie tenga que decirlo. Otra consideración es una estupidez. Cierto que en el Ministerio de Igualdad en el que abunda la histeria, y las tartas de felicitación de cumpleaños, se puedan oír gritillos agudos de vocecitas de casi aún niñas y niñitas, que yo no sé realmente de dónde salen.

¿Realmente piden poder ser poderosos caballeros como Don dinero? No lo entiendo. Ni lo entenderé nunca. A mi no me hacen falta leyes para sentirme como quiera, Hombre, Mujer o Mediopensionista. Puedo sentirme y me da igual lo que piensen las Ministras y Ministros, también las Menestras por no hacer un feo. Todo ese trasiego de leyes está muy bien, olé Ministra, pero recuerda que cuando dentro de unos años algún trans se eche atrás y no pueda recuperar sus pechos o su vulva o pene, alguien tendrá que responder ante ellos, porque destruir una vida a los quince es fácil, no está hecha la personalidad, pero restituir al estado original años más tarde, cuesta dinero y sufrimiento, habrá que crear seguros de responsabilidad civil e incluso penal, porque los cambios en el pensamiento son como la Donna, “mobiles” por cierto, ocurrirá.

Cómo va a reaccionar el Ministerio ante esto. Desde luego echar balones fuera hablando de responsabilidad personal no excusa de la creación de una ley, demasiado agresiva, como para poder considerarla no nociva. Esto es lo que pienso yo, pero claro teniendo en cuenta que si me siento mujer podré entrar en los vestuarios de señoras pues hasta me beneficia, me voy a poner las botas. Y que se le ocurra decir a alguien que soy un tío, que le cruzo la cara.

No sé si ustedes se han dado cuenta, pero vivimos en una época en la que, lo de oír estupideces es tan habitual que es como si todo formara parte de algo normal. Y no, no lo es. El papel aguanta cualquier ley que se quiera redactar, pero la realidad es como es, y no como quiere Irene que sea. Lo de contratar a la persona que cuidó a sus hijos como alto cargo es otra carga, es una nueva alta carga a costa de nuestro dinero. Cincuenta mil Euros anuales de astilla. De verdad no llego a saber si todo esto responde a una inocencia supina de niñita que tiene una mente de catorce años en la ESO, o realmente se trata de que es alguien que quiere hacer daño y tiene mala leche. Es difícil, échenlo ustedes a pinto pinto gorgorito.

Personalmente estoy aburrido de despertarme cada día con una ocurrencia nueva a cuál más irresponsable y absurda. No tiene problemas España, como para que estemos pensando en si tener colita o agujerito, es importante, y menos que lo sea querer cambiar. Si quieres cambiar, cambias, así se ha hecho siempre, y no como ahora que todo ha de estar contado, pesado, manipulado y legislado. Vamos que no te puedes mover como no haya una ley al respecto. Por todo lo anterior y puestos a decir tonterías, proponer leyes absurdas fuera de toda lógica, y otras lindezas, lo hace bien este gobierno sustentado por sus socios Podemitas, y a su vez por un pueblo Español, una mitad de pueblo, que necesita un hervor.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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