Dolorosamente harto del silencio cómplice ante las mentiras oficiales. Por José Crespo

Dolorosamente harto del silencio cómplice ante las mentiras oficiales
Dolorosamente harto del silencio cómplice ante las mentiras oficiales

«Como tantos españoles, me siento dolorosamente harto de que España sea el único país que viene financiando a los que desean su destrucción»

Arden las calles, saquean las tiendas, rompen los escaparates… con el apoyo del gobierno y recuerdo que hace once años, corría 2012, cuando leía en el Diario EL MUNDO unas declaraciones de un diputado apellidado Bosch en las que denunciaba “su preocupación por la cantidad de militares retirados que amenazan con intervenir contra todo un país si elige democráticamente su futuro”.
Como español y viejo soldado lamento que no les preocupe más a los separatistas la ruina, la falta de consideración internacional, la debilidad, la pobreza e incluso el hambre y la necesidad que ronda y devora a muchos por lo que siento una mezcla de rabia e indignación ante la desidia de unos, la ignorancia de unos y otros, y la prostitución de la perseguida lengua española que se viene desarrollando desde hace más de veinte años, con el beneplácito gubernamental, lo cual imposibilita cualquier posibilidad no ya de diálogo, sino de posible comunicación en este único mensaje de odio, de revancha y enfrentamiento que intencionadamente alimentan los enemigos de España que desde el gobierno santifican y defienden el totalitarismo comunista.
Juventudes del estado catalán
Juventudes del estado catalán
Yo pediría, sin vanidad, a los herederos de ese tal Bosch, iletrados que pululan por el Congreso e inútiles que no han trabajado en su vida, rufianes, socios podemitas, como el «proponido» Garzón escucharan mi intervención en Libertad Digital, dentro del programa ‘Sin Complejos’ en la sencilla sección “Españoles olvidados”, dedicada a Casanova y el 11 de septiembre de 1714, o las líneas dedicadas al Tratado de Corbeil en La Paseata y sobre las falacias creacionistas separatistas, aunque creo que al amparo de su miserable actitud la VERDAD no les interesa.
Como tantos españoles, me siento dolorosamente harto de que España sea el único país que viene financiando a los que desean su destrucción, en un sistema de organización territorial, el de las autonomías, que se ha demostrado fracasado desde todo punto de vista y desde el económico más, con una flagrante dejación de las responsabilidades estatales como la Seguridad, tanto en aspectos genéricos como concretos desde el terrorismo al tráfico rodado, la Justicia, la Sanidad, la Educación, sembrando España de desigualdades entre sus ciudadanos y de organismos inútiles, lejos de acercar la administración al ciudadano.
Dolorosamente harto de la existencia de multitud de cuerpos policiales sin coordinación alguna, o al menos sólo teórica e ineficaz.
Dolorosamente harto de una Educación dejada en manos de nacional-separatistas con consecuencias de las que ya previno la RAH en 1998 en el extenso trabajo “España, reflexiones sobre el ser de España”.
Dolorosamente harto de que nadie hable de nuestra Historia común y se permita y financie la que trata de destruir España sembrando el odio y el recelo. De que no haya una Intervención General del Estado que intervenga de verdad y controle el gasto de los que vienen dilapidando nuestro patrimonio económico.
La falsa Cataluña
La falsa Cataluña
Dolorosamente harto de que se manoseen y perviertan los conceptos de Libertad y Democracia por parte de los nacionalistas-separatistas mientras donde ellos gobiernan, o no, se persigue la lengua común y ellos se presentan hipócritamente como los perseguidos.
Dolorosamente harto de que las minorías nacionalistas-separatistas impongan sus tesis a las mayorías y además hayan especulado en el pasado con un “estado libre asociado” o un referéndum permanente de independencia hasta que salga lo que ellos quieren.
Dolorosamente harto del incumpliendo legal flagrante, olvido, ninguneo y desprecio nacionalista separatista hacia los símbolos nacionales de España, Himno, Bandera y Rey, que son abucheados, quemados en efigie, u ocultados, y en definitiva hacer incumplimiento permanente de las leyes que teóricamente protegen a estos símbolos que nos representan a todos.
Dolorosamente harto de que todo el mundo legisle, nadie cumpla y los nacionalistas-separatistas campen por sus respetos como auténticos bandoleros, sin que nadie atienda a los pacientes ciudadanos españoles que viven bajo esa dictadura que les impide rotular en español y que se enseñe a sus hijos en la lengua española.  De que la mentira cale y no se responda. De que se haya dicho que “España es un concepto discutible y discutido” y nadie haya puesto en su sitio y desmontado la quimera de la ensoñación nacionalista-separatista catalana, cuyo saludo se basa en el mítico y falso origen de las “barras” aragonesas.
Dolorosamente harto de que cuando se habla de diálogo con separatistas-nacionalistas realmente se trata de darles más dinero para que aprueben el presupuesto a cambio de una permanente cesión de competencias estatales para alimentar esas falsas naciones. De que ante la crisis de Valores sólo se hable de economía, mientras los nacionalistas-separatistas, y no nacionalistas, siguen dilapidándola.
Eres una españolita de mierda
Eres una españolita de mierda
Dolorosamente harto de que se den permanentemente hachazos al bolsillo del común ciudadano mientras no se han quitado de un plumazo las embajadillas autonómicas y se mantienen las insultantes duplicidades clientelares así como los lujos y caprichos de los sátrapas autonómicos. Y muy  harto de ver abuelitos en el mercado comprando casquería que no daríamos a nuestros hijos, de ver necesidad y pobreza que inunda nuestras calles, que manosean desvergonzadamente los podemitas, y que se percibe cada noche ante los contenedores de los supermercados, mientras que todos los “chiringuitos” autonómicos se mantienen.
Dolorosamente harto de que se haya secuestrado la Soberanía Nacional, residente en el Pueblo Español y no en sus partes, pues la “elección democrática” es de TODOS los españoles, y todo ello inmerso en un aldeanismo reinante ajeno cualquier perspectiva de conjunto y sin visión de futuro. De que se hable de independencia en boca de políticos nacionales cuando se debe de hablar en todo caso de secesión o separatismo, pues no ha habido jamás imperialismo ni sometimiento de España hacia sus partes, que han sido arquitectos voluntarios, conscientes y responsables de lo que hoy es España, palabra que nadie pronuncia. De que los más altos responsables de la nación española guarden un culpable silencio o lancen impersonales y tibias declaraciones ante las que nadie de siente aludido.  De que se hable de víctimas del terrorismo ciñéndose a los que sufrieron en su cuerpo la zarpa terrorista olvidando que toda la ciudadanía española es víctima del terrorismo en esos cuerpos y mentes dolientes que forman parte de nuestro cuerpo social. Y en esencia con una profunda hartura por unos políticos ignorantes que pretenden reeditar la situación cantonal superada del siglo XIX, con guerras y enfrentamientos territoriales incluidos, cargándose la actual Constitución y acabando con la Soberanía Nacional.
Señores, una nación que olvida, reinventa o borra su pasado no tiene futuro y todas las autoridades, de la primera a la última, con su silencio y pasividad junto a los separatistas, son tan responsables unos y otros, de lo que se nos viene encima.
José Crespo

José Crespo

José Antonio Crespo-Francés. Soldado de Infantería Española, Doctor en Historia. Enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por". Si Vis Pacem Para Bellum

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