Empiezo a estar muy harto de que constantemente nos machaquen con la república. Por Rodolfo Arévalo

Empiezo a estar muy harto de que constantemente nos machaquen con la república.
Empiezo a estar muy harto de que constantemente nos machaquen con la república.

«Empiezo a estar muy harto de que constantemente los mismos políticos, casi siempre recién llegados a la política, nos machaquen con la república»

Empiezo a estar muy harto de que constantemente los mismos políticos, casi siempre recién llegados a la política por la boba votación del pueblo que tenemos, sumada a la idiotez Sanchista para tener una estaca a la que agarrarse, estén machacando día si y día también con lo de la puta república. Va da retro feísima bandera tricolor, porque mira que es fea, aunque solo fuera por eso. Máxime cuando España es un país en el que las Repúblicas han resultado catastróficas, precisamente por los políticos que formaron parte de ellas y las dirigieron.

Os imagináis un personaje de la alta formación, técnica, moral, ética, cultural y humana de Pablo Picapiedra, y digo Picapiedra porque a otro nivel no llega, gobernando España, o sea, siendo una especie de Rey en vez de nuestro Rey legítimo Felipe VI, yo no, no quiero ni imaginarlo.

Si es ahora, con el orden Monárquico y constitucional, esto parece el Pim Pam Pum de una feria en la que participan todos los manipuladores reunidos, como en los de las cajas de juegos varios, no te digo lo que sería eso, realmente un juego de tronos. Por la mañana un Reyezuelo, por la tarde otro diferente, por la noche otro reyezuelo, este borracho y emporrado. Sería de traca, como siempre que se ha intentado ha sido. Es que España no es precisamente un país en el que la izquierda detente la cultura, el saber, el buen hacer, el respeto por las otras posturas políticas, sociales o culturales.

Eso sí la gente, como los nuevos Picapiedra, defienden de boquilla la igualdad, la fraternidad y la hermandad, pero solo hasta que se encuentran con una dificultad o enfrentados a cierto poder. A partir de ese punto ya nadie puede enmendarles la plana a los electos, porque se han encargado de comerle el “coco” al populacho, poco formado, por no decir descaradamente inculto, aunque solo sea de manera funcional.

Si nos toman los políticos el pelo en la actualidad, con una monarquía parlamentaria, ¿Qué no harían con un gallito de corral dirigiendo el país, sin tener ninguna preparación, salvo la de levantar el puño izquierdo y cantar la internacional?  La respuesta la enviáis al programa de confidencias más cercano… Querida amiga, lo mejor para cuidar de tus hijos es una titulada universitaria con nivel uno en la administración del Estado y un coro, de ser posible, de mujeres griegas, no por origen, sino por pertenecer al corifeo, cantando sus alabanzas al retoño. Hay que recordar que, retoños alfa, solo los hay procedentes de machos alfas, de esos a los que no hay que poner en solfa el ocho de Marzo, no vaya a ser que nos toquen el… susodicho monofónico coro u órgano.

Lo de que la jefatura del Estado sea hereditario y pase de príncipes a reyes, como que no, a los alfas, no les va. ¿Por qué va a ser ese más que yo? ¡Pobre preguntón! ¡Si yo te dijera!. Sin ir más lejos por la elegancia en el vestir, que ha mamado en casa desde muy pequeño. Por su educación exquisita, su preparación como estadista y diplomático, como militar de las tres armas, como ser que debiera desterrarte por poner en duda la Constitución y el orden nacional que un día se otorgaron los españoles en elecciones libres y democráticas, incluso más que las de ahora.

No se puede uno meter el dedo en la nariz, para sacar los mocos podridos de las cloacas, porque las cloacas una vez abiertas pueden sangrar a granel y cortar, algunas hemorragias nasales es difícil y perturbador. A veces las democráticas venillas no cierran porque están llenas de virus como los independentismos y malas artes de unos frente a otros, o incluso de verdaderos o falsos Coronavirus que nadie se toma ya demasiado en serio, porque con las directrices fútiles y variables, cambiantes cada semana y alternas por comunidades, que se dan no hay quién pueda hacerlo. Y sobre todo recordar las medidas semana a semana. A lo sumo llevar la mascarilla puesta y mira por donde se descubre que el virus no se transmite por contacto, sino por el aire y que además puede permanecer unos minutos flotando en el. La mayor parte de personas que habitan España van a acabar necesitando un teléfono rojo con línea directa a Putin, por lo que pudiera pasar, a lo peor tener que llevar otra vez el oro a Moscú. Esta vez el suyo, no el del Banco de España, ahí ya no queda nada de nada.

Porque mareando la perdiz de la forma en que algunos han decidido marearla bueno será que esto no acabe como el rosario de la ruina perpetua, de la Encarna de las empanadillas o como el marisco que subía por las nubes de Tip y Coll, porque aquí lo que está por las nubes es el cachondeo, la justicia en parte dirigida, la política consexuada, no consensuada que no sirve para dar por la retambufa al pueblo, sino consexuada de sexo, de porno y hay tanto porno, oculto en las cloacas, que no solo apesta (recordemos la información vaginal, espántate Montero), sino que vomitar resulta indispensable. Pero vomitar bilis y mierda putrefacta.

Y luego algunos se perfuman y se epatan, ¡falsos!, porque el Rey Emérito haya camuflado unos millones a hacienda. ¿por qué no miran hacia sus propias cuentas? Porque asuntos raros, mira que hay partiendo incluso del cerebro, con Neurona y todo, de los incorruptibles adalides de la justicia dictatorial y liberticida. Pero claro luego pasa lo que pasa, que cada cual va a lo suyo, a su parcelita de poder. VOX que en el fondo es lo más decente, tira contra el futuro desaparecido PP, por culpa de Casado, Ciudadanos ya ni lo cuento, es una historia de unicornios extintos, Podemos, afortunada y electoralmente va desapareciendo o quedando reducido a sus esencias, esos tres o cuatro escaños del comunismo en la España de los últimos cuarenta años. Por cierto Garzón, Pablo, y otros seguid metiendo la pata hasta el corvejón, como dice Felipe González y muchas gracias, así no tenemos que cortaros las patas del despilfarro. Socialistas, sino veis quién os gobierna, nadie os podrá sacar del error y del horror. Vosotros mismos. Pero ¿qué?, ¿miserias a España?, no en absoluto, aquí al parecer tenemos dinero para dar y tomar, lo que el gobierno no parece tener en cuenta es por dónde hemos de tomar, porque empezarán a darnos pronto.

Algunos intentan tomar las de Villadiego, porque se creen más listos que el resto, pero si les exigiéramos pasaporte para viajar y comerciar, se les pasaban los complejos en dos telediarios. No de esos de TVE totalmente manipulados, sino telediarios de El Toro TV, que ahí nadie pinta la realidad de morado, ni de rosa, la dicen tal cual es.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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